El origen de 5 famosas expresiones nacidas de los juegos de cartas

Usamos estas expresiones a diario y casi nunca pensamos de dónde salen. En este post voy a explicarte el origen de cinco famosas frases nacidas de los juegos de cartas.

Tirarse un farol

‘Tirarse un farol’ significa aparentar seguridad o ventaja cuando en realidad no se tiene nada firme. La expresión procede de los juegos de cartas, sobre todo del póquer, donde un jugador puede apostar fuerte para hacer creer a los demás que lleva una mano mejor. Si los rivales se lo creen, abandonan la jugada y la treta ha funcionado. El término ‘farol’ en la expresión proviene de la idea de deslumbrar al contrario para que caiga en el engaño.

Tener buena pinta

Decir que algo o alguien ‘tiene buena pinta’ significa que ofrece buen aspecto o promete un resultado favorable. La expresión viene de la baraja española, donde la ‘pinta’ era la señal situada en los extremos de los naipes. Gracias a esas marcas, un jugador podía reconocer el palo de la carta sin descubrirla por completo. Así, por la pinta, se intuía si la mano podía ser buena o mala. Después pasó al uso general para hablar de apariencias.

Dar el pego

‘Dar el pego’ significa colar una apariencia falsa como si fuera auténtica. Su origen se relaciona con las trampas de los tahúres, que usaban sustancias pegajosas, como cera o cerote, para unir dos cartas y moverlas juntas sin que los demás lo notaran. Si la jugada salía bien, el engaño daba el pego. Con el tiempo, la frase salió del juego y pasó a usarse para cualquier cosa que parece verdadera, aunque en realidad no lo sea.

Echar un órdago

‘Echar un órdago’ significa lanzar una apuesta máxima o un desafío definitivo. Viene del mus, juego de cartas muy ligado al ámbito vasco. La palabra procede del euskera ‘hor dago’, que significa ‘ahí está’. En una partida, quien echa un órdago se juega todo el lance, y si el rival acepta, las cartas deciden. De ahí pasó a la vida diaria para hablar de una apuesta arriesgada, un ultimátum o una amenaza lanzada con mucha seguridad.

Meterla doblada

‘Meterla doblada’ significa engañar a alguien hasta conseguir que acepte una mentira, una mala jugada o un perjuicio sin darse cuenta. Una explicación la vincula con el antiguo juego de naipes llamado ‘El hombre’, muy popular en los siglos XVI y XVII. En aquellas partidas, la expresión se asociaba a doblar lo jugado y sacar ventaja al rival. Después, aquel lenguaje de mesa y tahúres pasó a la calle como forma coloquial de hablar de engaño.

 Descubre el origen de cinco expresiones nacidas de los juegos de cartas en el lenguaje popular, su sentido original y por qué seguimos usándolas hoy.  

Usamos estas expresiones a diario y casi nunca pensamos de dónde salen. En este post voy a explicarte el origen de cinco famosas frases nacidas de los juegos de cartas.

Tirarse un farol

‘Tirarse un farol’ significa aparentar seguridad o ventaja cuando en realidad no se tiene nada firme. La expresión procede de los juegos de cartas, sobre todo del póquer, donde un jugador puede apostar fuerte para hacer creer a los demás que lleva una mano mejor. Si los rivales se lo creen, abandonan la jugada y la treta ha funcionado. El término ‘farol’ en la expresión proviene de la idea de deslumbrar al contrario para que caiga en el engaño.

Tener buena pinta

Decir que algo o alguien ‘tiene buena pinta’ significa que ofrece buen aspecto o promete un resultado favorable. La expresión viene de la baraja española, donde la ‘pinta’ era la señal situada en los extremos de los naipes. Gracias a esas marcas, un jugador podía reconocer el palo de la carta sin descubrirla por completo. Así, por la pinta, se intuía si la mano podía ser buena o mala. Después pasó al uso general para hablar de apariencias.

Dar el pego

‘Dar el pego’ significa colar una apariencia falsa como si fuera auténtica. Su origen se relaciona con las trampas de los tahúres, que usaban sustancias pegajosas, como cera o cerote, para unir dos cartas y moverlas juntas sin que los demás lo notaran. Si la jugada salía bien, el engaño daba el pego. Con el tiempo, la frase salió del juego y pasó a usarse para cualquier cosa que parece verdadera, aunque en realidad no lo sea.

Echar un órdago

‘Echar un órdago’ significa lanzar una apuesta máxima o un desafío definitivo. Viene del mus, juego de cartas muy ligado al ámbito vasco. La palabra procede del euskera ‘hor dago’, que significa ‘ahí está’. En una partida, quien echa un órdago se juega todo el lance, y si el rival acepta, las cartas deciden. De ahí pasó a la vida diaria para hablar de una apuesta arriesgada, un ultimátum o una amenaza lanzada con mucha seguridad.

Meterla doblada

‘Meterla doblada’ significa engañar a alguien hasta conseguir que acepte una mentira, una mala jugada o un perjuicio sin darse cuenta. Una explicación la vincula con el antiguo juego de naipes llamado ‘El hombre’, muy popular en los siglos XVI y XVII. En aquellas partidas, la expresión se asociaba a doblar lo jugado y sacar ventaja al rival. Después, aquel lenguaje de mesa y tahúres pasó a la calle como forma coloquial de hablar de engaño.

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