John Mayer y su discreta labor filantrópica por los veteranos de guerra: “Si no fuera famoso, seguiría haciendo esto”

El cantante John Mayer (Connecticut, 48 años) vive alejado del foco mediático, pero no deja de trabajar. Se encuentra en pleno proceso de creación del que será su próximo disco, un regreso después de cinco años de silencio musical con el que busca tener algo que contar a sus más de 14 millones de oyentes mensuales de Spotify. Que no haya sacado música no significa que este lustro lo haya dedicado a tomarse unas largas vacaciones, porque Mayer ha continuado con una labor filantrópica hasta ahora casi desconocida. Después de años de hacerlo en silencio, el pasado 22 de julio recibió el galardón de Filántropos del Año otorgado por The Hollywood Reporter, en una gala en la que estuvo acompañado por el actor Michael J. Fox.

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 El cantante, en pleno proceso de composición de su próximo disco, ha invertido desde 2012 millones de dólares en estudios científicos, investigaciones y programas centrados en el trastorno de estrés postraumático  

El cantante John Mayer (Connecticut, 48 años) vive alejado del foco mediático, pero no deja de trabajar. Se encuentra en pleno proceso de creación del que será su próximo disco, un regreso después de cinco años de silencio musical con el que busca tener algo que contar a sus más de 14 millones de oyentes mensuales de Spotify. Que no haya sacado música no significa que este lustro lo haya dedicado a tomarse unas largas vacaciones, porque Mayer ha continuado con una labor filantrópica hasta ahora casi desconocida. Después de años de hacerlo en silencio, el pasado 22 de julio recibió el galardón de Filántropos del Año otorgado por The Hollywood Reporter, en una gala en la que estuvo acompañado por el actor Michael J. Fox.

En 2019, Mayer fundó formalmente Heart and Armor, una organización sin ánimo de lucro para veteranos de guerra. Antes de eso, estuvo años financiando investigaciones sobre el trastorno de estrés postraumático y otros problemas de salud mental que sufren quienes han estado en el frente. Tal y como revela el medio especializado en la cultura de Hollywood, el artista ha invertido aproximadamente cinco millones de dólares en estudios científicos y programas para veteranos.

Todo comenzó a finales de la década de los dos mil, cuando Mayer visitó Camp Lejeune en Jacksonville (Carolina del Norte). Su instructor de defensa personal lo invitó al lugar, donde conoció de cerca un cuartel de veteranos de guerra heridos. “Me conmovió profundamente hablar con alguien que había sufrido una lesión cerebral traumática y comprender lo que se siente al oírlo hablar. Me conmovió ver a personas que hablaban más allá de su lesión”, afirma el cantante en una entrevista con la citada publicación, de la que es el protagonista de la portada del mes de agosto.

Mayer comenzó a encargar y financiar estudios en 2012 y contactó con Gerard Choucroun, un trabajador social que había dedicado años a investigar el trastorno de estrés postraumático y la salud de los veteranos —actualmente, Choucroun es el director ejecutivo de la organización del artista—. Ahí comenzaría una dedicación que, sin ser secreta, el cantante ha intentado gestionar de la manera más privada posible. En el momento en el que se creó de manera oficial Heart and Armor, este proyecto “ya había generado casi una docena de estudios sobre temas como el ejercicio y los síntomas del diagnóstico, el servicio militar y los hábitos alimenticios de las mujeres, así como los efectos psicológicos del trauma sexual militar”, cuenta The Hollywood Reporter.

“Es muy raro que alguien llegue sin cámara y se quede durante 15 años”, asegura en el reportaje Choucroun. Por su parte, Katie Miller, veterana de la Marina y directora de eventos comunitarios de Heart and Armor, agradece el apoyo de Mayer y enfatiza el interés del cantante por cualquier tema, incluido un debate sobre el envejecimiento uterino acelerado en mujeres veteranas. “Normalmente sería una conversación incómoda, pero John escuchaba atentamente a los científicos mientras explicaban más detalles, interesado en la ciencia, en por qué sucede esto y en qué podemos hacer para solucionarlo”, recuerda en el artículo. Además, Miller revela que los estudios actuales de la organización se centran en el sueño, concretamente en si el tratamiento del insomnio después de un evento traumático puede prevenir el desarrollo de una afección de salud mental.

El artista espera que su trabajo ayude a desestigmatizar estos problemas, especialmente entre los veteranos a los que no les resulta sencillo hablar con naturalidad de sus problemas. “Cuando escuchas estas historias de personas con trastorno de estrés postraumático que terminan automedicándose, lo entiendes. Si la única manera de dormir después de llegar a casa es con media botella de vino, eso no es elegir beber en lugar de no beber, es elegir dormir en lugar de no dormir”, explica en The Hollywood Reporter. Y continúa: “Todos tenemos cosas que ahora nos cuesta ver debido a algo que hemos visto. Simplemente, en los veteranos es mucho más intenso porque la experiencia se acumula”.

Él tiene claro que quiere seguir ayudando a los demás, sin dejar de lado la música. “Abordo las cosas pensando: ‘Si no fuera famoso, seguiría haciendo esto’. Quiero verme como una persona que hace esto, lo cual para mí es más amplio que ser ‘John ​​Mayer, el cantante’, y me asegura ser responsable en todo momento”, afirma en la publicación. Es entonces cuando explica por qué ha preferido que este proyecto haya pasado desapercibido: “Me gusta que todo en mi vida funcione sin mi nombre y que se sostenga por sí mismo. ¿Funciona esto tanto con como sin la etiqueta de celebridad? Si es así, entonces siento que todo lo que hago vale la pena”.

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