Hijo del ex mandatario Álvaro Arzú Irigoyen, este político y empresario pretende competir por tercera vez en 2027. A la espera de que el partido Cabal le confirme como candidato el próximo mes de noviembre, promete seguir luchando contra un «sistema cooptado» y trabajar para «Hacer Grande Guate» Leer Hijo del ex mandatario Álvaro Arzú Irigoyen, este político y empresario pretende competir por tercera vez en 2027. A la espera de que el partido Cabal le confirme como candidato el próximo mes de noviembre, promete seguir luchando contra un «sistema cooptado» y trabajar para «Hacer Grande Guate» Leer
En una América Latina tan cambiante como la actual, el resultado de cualquier convocatoria a las urnas cuenta, por muy pequeño que sea el país. Es el caso de Guatemala, que celebrará presidenciales el próximo año y cuyos aspirantes ya comienzan a forjar el camino para liderar una nación situada en un punto geográfico estratégico respecto a EEUU. El político y empresario Roberto Arzú (Ciudad de Guatemala, 1970), hijo del ex presidente Álvaro Arzú Irigoyen, pretende llevar lejos su «Hacer Grande Guate» si el partido Cabal confirma su candidatura el próximo mes de noviembre. Sería su tercer intento para llegar a ser mandatario, tras las convocatorias de 2019 y 2023. Precisamente, en ésta última el Tribunal Supremo Electoral le retiró de la contienda por acusaciones de campaña adelantada. No se encasilla en ninguna ideología concreta, pero emplea un lenguaje que desde hace tiempo cala con fuerza en la región.
«En 2023, no nos dejó participar este sistema corrupto que tenía cooptadas las instituciones y obviamente miraban con temor nuestra participación, dado que nuestra lucha ha sido contra ellos. Ahora, ya tenemos la resolución de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, donde el Estado de Guatemala tuvo que pedir disculpas por haberme dejado fuera y privarme de mis derechos políticos y civiles, de poder participar y al pueblo de poder elegir libremente», se defiende Arzú.
- ¿Su candidatura se dirige contra el sistema político?
- No sólo el sistema político, también de alguna forma un grupo empresarial de élite que quiere seguir manteniendo su statu quo. Sabemos que ese sistema está compuesto por ellos y por el crimen organizado. Entonces, romper el sistema es enfrentarnos a esos tres males en Guatemala y así lo venimos haciendo desde hace seis años.
- Esta vez no se presenta por la formación Podemos. Lo hará con Cabal. ¿Por qué?
- Es un partido nuevo, su primera elección fue la pasada. Hoy es el que tiene la bancada más grande en el Congreso, la mayor cantidad de alcaldes y, obviamente, es un partido fuerte. Por eso decidimos participar ahí.
- Ha asegurado en varias ocasiones que había un complot para impedirle presentarse. ¿Todavía existe?
- Claro. Este sistema hoy no tiene ningún tipo de posibilidad de ganar elecciones libres y transparentes.
- Existen investigaciones y se puede leer en los medios que usted ha participado en un supuesto intento de asesinato, que tiene vínculos con el narcotráfico…
- Este grupo, enemigos más que míos de Guatemala, en su desesperación, han salido con unas campañas negras, bestiales, brutales, totalmente falsas, sin ningún tipo de fundamento, sustento, pruebas. Nosotros hemos emprendido temas legales en EEUU y en Guatemala contra ellos, con pruebas de todo lo que han mentido. Yo creo que es parte de las consecuencias de querer romper el sistema. Fui perseguido, me quisieron meter preso con la fiscal general pasada, que era de ese sistema corrupto. La gente ya no les cree nada.
- Con todo esto que nos dibuja, ¿cree que usted tiene oportunidades de llegar a ganar las próximas elecciones?
- Estamos en el primer lugar en todas las mediciones. Eso lo que prueba es que las campañas negras en contra nuestra ya no calan ante el electorado. No nos hemos movido un solo milímetro en seis años de nuestra posición radical contra el sistema.
- ¿Cómo definiría su ideología?
- La verdad es que es muy difícil para mí decir eso, porque no creo tanto en el tema ideológico. Si me preguntan, creo en temas que son liberales, que son conservadores, que son socialmente muy abiertos, también muy fuertes. El tema en Guatemala es que hay que devolver la paz y la seguridad, dar estabilidad económica a la familia guatemalteca. Entonces, mi lucha no es ideológica, es por lo que vive la población todos los días.
- ¿Tiene algún referente ahora mismo en América Latina?
- Lo importante es copiar las cosas que han funcionado en diferentes países, que han implementado diferentes líderes. Por ejemplo, el tema de seguridad en El Salvador es algo que replicaremos, incluso más fuerte. Los programas sociales en México han funcionado, han sacado de la extrema pobreza a tantas personas de una forma increíble. O el milagro económico de Singapur. Guatemala tiene todas las cualidades para poder ser el Singapur de América Latina.
- Por lo que menciona, ¿usted aplicaría el modelo Bukele?
- Sin duda alguna, incluso hasta más fuerte. Uno de cada cinco guatemaltecos ha sido asaltado o ha sido o vive extorsionado, que es terrible. La zozobra y la ansiedad que vive la familia guatemalteca es tremenda, entonces la paz y la seguridad no son negociables conmigo. Vamos a retomar el territorio y las cárceles.
- Cuando dice más fuerte… En alguna ocasión ha dicho que es partidario de aplicar la pena de muerte.
- En Guatemala existe la pena de muerte en nuestra Constitución. Entonces, no vamos a dejar de aplicarla si es necesario en un crimen que sea sumamente grave. Pero creemos en tener cárceles que sean sumamente estrictas, que realmente quiten ese privilegio a los reos de poder seguir delinquiendo desde adentro y que las penas sean muy fuertes. Vamos a lograr devolverle esa paz y seguridad, incluso con el ejército en la calle.
- ¿Cuáles serían sus pilares para atajar ese problema de violencia y devolver la seguridad al país?
- Fuerzas combinadas entre el ejército y la policía para ir a retomar el territorio. En las cárceles no va a existir comida gratis. En nuestra Constitución también se dice que el reo debe de trabajar por su comida. Sacaremos 30.000 presos a trabajar con el ejército. Y también muchas cosas que van a dignificar a las fuerzas de seguridad y eso le va a dar tranquilidad a la población. Desde los salarios hasta beneficios que tengan ellos como vivienda, becas universitarias para sus hijos, pero a la vez también poniéndoles penas sumamente drásticas a las fuerzas de seguridad si ellos se dedican a seguir delinquiendo, porque también existen esos círculos.
- ¿Va a utilizar ese lema de 2019 de «Hacer Grande Guate»?
- Cuando salió el tema de «Hacer Grande Guatemala», me decían «es que ese es el de Trump». Cuando yo vi la primera elección de Trump, vi cómo despertó ese lema el sentimiento patriótico de EEUU. Para mí, el decir «Hagamos Grande Guate» no es un eslogan, es un sentimiento muy profundo, de responsabilidad. Es despertar ese entusiasmo.
- ¿No cree que Bernardo Arévalo ha traído cierta estabilidad?
- Bernardo Arévalo es un buen hombre, que eso ya de por sí hace una diferencia dramática a lo que traíamos antes. Sin duda él no es parte de ese sistema. A él le faltó el carácter, le dio miedo ejercer el poder. Guatemala ya no está para consensos, mesas de diálogos, planes a 50 años plazo. No, todo eso ya está escrito y definido. Él se ha especializado en no tomar decisiones y eso pues le ha hecho de alguna manera impopular.
- Debe ser muy difícil llegar y cambiar todo…
- Es difícil, pero sí se puede.
- En el caso de que llegara a ser presidente, ¿qué relación mantendría con el resto de la región?
- Guatemala está en una posición geográfica espectacular. Está lista para explotar. En lo que quiere decir las relaciones con América Latina es con el mundo entero. Guatemala se tiene que abrir al mundo, a todo el mundo.
- ¿Y con Estados Unidos?
- Estados Unidos es un aliado natural, obligatorio, tanto ellos para nosotros como nosotros para ellos. Cuidar para Estados Unidos su frontera con México es 10 veces más caro que cuidar la de Guatemala con México, porque es mucho más pequeña. Entonces Guatemala es importante para la migración ilegal, el tema del narcotráfico y el terrorismo.
- ¿Estaría dispuesto a cooperar con Washington para atajar la violencia en su país?
- El consumo de la droga es un problema de la sociedad estadounidense. Tienen que entender que luchar en Guatemala es también cosa de ellos. Tiene que haber coordinación.
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