Y Vox sigue subiendo

El PP es el partido más votado, pero pierde escaños respecto a las elecciones de 2023; el PSOE sufre una debacle y desafía su suelo histórico; Vox se dispara y dobla escaños mientras la izquierda a la izquierda del PSOE paga la desunión y pierde peso. Al final, la derecha sube (bastante) y la izquierda baja (también mucho). El panorama que reflejan las elecciones en Aragón es, en esencia, el mismo que las de Extremadura. Y será también el de Castilla y León.

Las autonomías que ya han pasado por las urnas y todas las encuestas nacionales reflejan un escenario político con un Vox en escalada. ¿Su techo está en el 17,8% de votos que ha logrado en Aragón? Pues seguramente no. Hay indicios que llevan a pensar que Abascal podría seguir subiendo hasta que se celebren las elecciones generales. Esto implicaría que cuanto más tiempo siga Sánchez sin convocar, más subirá Abascal en intención de voto. Esto lo sabe el PSOE federal y lo saben en la sede de Vox.

En este panorama le toca moverse al PP. Gana de forma rotunda en las urnas (la diferencia con el PSOE ayer fue de 10 puntos), pero queda lejos de la mayoría absoluta y va a depender en todos los gobiernos de Vox. Es una sensación agridulce para los populares porque –aunque dijo ayer Jorge Azcón que son «el único partido que puede decir que ha ganado las elecciones»– no están dando con la clave para desactivar el alza de Vox. No funcionó el choque directo que tuvo María Guardiola con el partido de Abascal en Extremadura ni ha funcionado el estilo de Azcón, que combinaba golpes con gestos claros a su electorado, como la aparición de Vito Quiles.

En la izquierda el escenario es más complicado, teniendo en cuenta la magnitud de la caída. El PSOE ha perdido 5 escaños. La izquierda en total ha logrado solo 25 de los 67 en juego. Todo un golpe en una Comunidad que ha estado más años gobernada por el PSOE que por el PP. El castigo era para el Gobierno de Sánchez, pero lo ha recibido en su nombre la exministra Pilar Alegría.

Y como el paso del tiempo parece sentar mejor a la derecha que a la izquierda, que la siguiente ministra en examinarse, María Jesús Montero, se vaya preparando. Aragón podría parecer un paraíso al PSOE si lo compara con lo que puede suceder en Andalucía.

 El panorama que reflejan las elecciones en Aragón es, en esencia, el mismo que las de Extremadura. Y será también el de Castilla y León.  

El PP es el partido más votado, pero pierde escaños respecto a las elecciones de 2023; el PSOE sufre una debacle y desafía su suelo histórico; Vox se dispara y dobla escaños mientras la izquierda a la izquierda del PSOE paga la desunión y pierde peso. Al final, la derecha sube (bastante) y la izquierda baja (también mucho). El panorama que reflejan las elecciones en Aragón es, en esencia, el mismo que las de Extremadura. Y será también el de Castilla y León.

Las autonomías que ya han pasado por las urnas y todas las encuestas nacionales reflejan un escenario político con un Vox en escalada. ¿Su techo está en el 17,8% de votos que ha logrado en Aragón? Pues seguramente no. Hay indicios que llevan a pensar que Abascal podría seguir subiendo hasta que se celebren las elecciones generales. Esto implicaría que cuanto más tiempo siga Sánchez sin convocar, más subirá Abascal en intención de voto. Esto lo sabe el PSOE federal y lo saben en la sede de Vox.

En este panorama le toca moverse al PP. Gana de forma rotunda en las urnas (la diferencia con el PSOE ayer fue de 10 puntos), pero queda lejos de la mayoría absoluta y va a depender en todos los gobiernos de Vox. Es una sensación agridulce para los populares porque –aunque dijo ayer Jorge Azcón que son «el único partido que puede decir que ha ganado las elecciones»– no están dando con la clave para desactivar el alza de Vox. No funcionó el choque directo que tuvo María Guardiola con el partido de Abascal en Extremadura ni ha funcionado el estilo de Azcón, que combinaba golpes con gestos claros a su electorado, como la aparición de Vito Quiles.

En la izquierda el escenario es más complicado, teniendo en cuenta la magnitud de la caída. El PSOE ha perdido 5 escaños. La izquierda en total ha logrado solo 25 de los 67 en juego. Todo un golpe en una Comunidad que ha estado más años gobernada por el PSOE que por el PP. El castigo era para el Gobierno de Sánchez, pero lo ha recibido en su nombre la exministra Pilar Alegría.

Y como el paso del tiempo parece sentar mejor a la derecha que a la izquierda, que la siguiente ministra en examinarse, María Jesús Montero, se vaya preparando. Aragón podría parecer un paraíso al PSOE si lo compara con lo que puede suceder en Andalucía.

 20MINUTOS.ES – Nacional

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