Desde hace varios años tengo el Fire TV Stick en mis dos televisores, y la verdad es que me han dado bastante buen resultado, pero también tengo claro que tarde o temprano tocará cambiarlos. Cuando llegue ese momento, para mí solo hay dos caminos posibles: o una Android TV Box o un stick, pero con Android de verdad, sin tantas limitaciones y con más libertad para instalar lo que me dé la gana.
Dentro de esa segunda opción, la que más papeletas tiene ahora mismo es el Xiaomi TV Stick 4K 2nd Gen, sobre todo por una combinación muy concreta que cada vez valoro más: más potencia, más libertad y un precio que no da pereza pagar.
Al final eso es lo que necesito, un aparato pequeño que haga que mi TV vaya más rápido y que no me obligue a pelearme para configurarlo, sin depender tanto de lo que una marca quiera dejarme hacer. Y mucho mejor si encima se puede conseguir por unos 40 euros con el código ESCD04, con envío exprés desde España
Lo bueno de este Xiaomi TV Stick 4K es que resuelve un problema real. Hay muchísimos televisores que siguen viéndose perfectamente, pero cuyo sistema ya va lento, se ha quedado anticuado o directamente no ofrece una experiencia decente con las apps actuales.
En vez de cambiar la tele entera, que es lo caro, aquí lo que haces es pinchar este stick en el HDMI, alimentarlo, conectarlo al WiFi y en cuestión de minutos tienes una tele bastante más actual.
Además, Xiaomi ha afinado bastante bien el producto en esta segunda generación. No estamos hablando del típico stick básico que solo sirve para abrir cuatro aplicaciones y arrastrarse cuando cambias de una a otra, sino de un dispositivo con un muy buen procesador, 2 GB de RAM y 8 GB de almacenamiento interno. No es que sea una locura, claro, pero sí suficientes para que la experiencia diaria se sienta bastante más fluida que en muchos televisores con sistema integrado, que a veces van justísimos de todo.
Para usar plataformas de streaming, moverte por la interfaz, instalar varias apps, lanzar contenido desde el móvil o incluso conectar periféricos, hay margen de sobra para que todo vaya razonablemente bien.
Y luego está el sistema operativo, que para mí es casi lo más importante. Viene con Google TV, que al final es lo que muchos buscamos cuando decimos “quiero Android en la tele”. Eso significa una interfaz más limpia, recomendaciones más útiles, acceso sencillo a un catálogo enorme de aplicaciones y, sobre todo, menos sensación de estar encerrado en un ecosistema demasiado capado.
Aquí puedes instalar las apps habituales, sí, pero también tienes esa libertad extra de poder cargar otras aplicaciones por tu cuenta si te interesa trastear un poco más. Para quien viene de un Fire TV Stick y ya se ha peleado alguna vez con restricciones, menús escondidos o sistemas demasiado personalizados, este salto se nota bastante.
Otro detalle que me parece especialmente interesante es la conectividad. El Xiaomi TV Stick 4K 2nd Gen incorpora WiFi 6 y Bluetooth 5.2, y eso es más importante de lo que parece. El WiFi 6 ayuda a que la conexión sea más estable y más rápida, algo clave cuando estás viendo contenido en alta resolución, y el Bluetooth 5.2 te permite conectar auriculares, altavoces, mandos o incluso algún teclado sin demasiadas complicaciones.
También tiene Google Cast, así que mandar contenido desde el móvil o la tablet a la tele sigue siendo rápido y cómodo. Es decir, no es solo un pincho para abrir Netflix, sino un pequeño centro multimedia bastante completo para el tamaño y el precio que tiene.
Xiaomi vende un stick alternativo al de Amazon con 4K y Android.
Desde hace varios años tengo el Fire TV Stick en mis dos televisores, y la verdad es que me han dado bastante buen resultado, pero también tengo claro que tarde o temprano tocará cambiarlos. Cuando llegue ese momento, para mí solo hay dos caminos posibles: o una Android TV Box o un stick, pero con Android de verdad, sin tantas limitaciones y con más libertad para instalar lo que me dé la gana.
Dentro de esa segunda opción, la que más papeletas tiene ahora mismo es el Xiaomi TV Stick 4K 2nd Gen, sobre todo por una combinación muy concreta que cada vez valoro más: más potencia, más libertad y un precio que no da pereza pagar.
Al final eso es lo que necesito, un aparato pequeño que haga que mi TV vaya más rápido y que no me obligue a pelearme para configurarlo, sin depender tanto de lo que una marca quiera dejarme hacer. Y mucho mejor si encima se puede conseguir por unos 40 euros con el código ESCD04, con envío exprés desde España
Lo bueno de este Xiaomi TV Stick 4K es que resuelve un problema real. Hay muchísimos televisores que siguen viéndose perfectamente, pero cuyo sistema ya va lento, se ha quedado anticuado o directamente no ofrece una experiencia decente con las apps actuales.
En vez de cambiar la tele entera, que es lo caro, aquí lo que haces es pinchar este stick en el HDMI, alimentarlo, conectarlo al WiFi y en cuestión de minutos tienes una tele bastante más actual.
Además, Xiaomi ha afinado bastante bien el producto en esta segunda generación. No estamos hablando del típico stick básico que solo sirve para abrir cuatro aplicaciones y arrastrarse cuando cambias de una a otra, sino de un dispositivo con un muy buen procesador, 2 GB de RAM y 8 GB de almacenamiento interno. No es que sea una locura, claro, pero sí suficientes para que la experiencia diaria se sienta bastante más fluida que en muchos televisores con sistema integrado, que a veces van justísimos de todo.
Para usar plataformas de streaming, moverte por la interfaz, instalar varias apps, lanzar contenido desde el móvil o incluso conectar periféricos, hay margen de sobra para que todo vaya razonablemente bien.
Y luego está el sistema operativo, que para mí es casi lo más importante. Viene con Google TV, que al final es lo que muchos buscamos cuando decimos “quiero Android en la tele”. Eso significa una interfaz más limpia, recomendaciones más útiles, acceso sencillo a un catálogo enorme de aplicaciones y, sobre todo, menos sensación de estar encerrado en un ecosistema demasiado capado.
Aquí puedes instalar las apps habituales, sí, pero también tienes esa libertad extra de poder cargar otras aplicaciones por tu cuenta si te interesa trastear un poco más. Para quien viene de un Fire TV Stick y ya se ha peleado alguna vez con restricciones, menús escondidos o sistemas demasiado personalizados, este salto se nota bastante.
Otro detalle que me parece especialmente interesante es la conectividad. El Xiaomi TV Stick 4K 2nd Gen incorpora WiFi 6 y Bluetooth 5.2, y eso es más importante de lo que parece. El WiFi 6 ayuda a que la conexión sea más estable y más rápida, algo clave cuando estás viendo contenido en alta resolución, y el Bluetooth 5.2 te permite conectar auriculares, altavoces, mandos o incluso algún teclado sin demasiadas complicaciones.
También tiene Google Cast, así que mandar contenido desde el móvil o la tablet a la tele sigue siendo rápido y cómodo. Es decir, no es solo un pincho para abrir Netflix, sino un pequeño centro multimedia bastante completo para el tamaño y el precio que tiene.
20MINUTOS.ES – Tecnología
