Ainhoa estaba en su hoguera de La isla de las tentaciones reflexionando con Sandra Barneda sobre los motivos que la habían llevado al programa cuando la escena dio un giro inesperado. Álex apareció de repente ante ellas, visiblemente mal, y se dirigió directamente a la presentadora: «Lo siento, Sandra, necesito hablar con Ainhoa«.
Sin dar tiempo a reaccionar, el concursante se lanzó a los brazos de su pareja entre lágrimas: «No me puedes hacer esto, amor. Veníamos aquí por una cosa y mira lo que me has hecho«. Ainhoa intentó calmarlo y convencerle de que nada era lo que parecía, pero Álex no lograba serenarse.
La razón de su estado tenía una explicación concreta: había escuchado desde su habitación las imágenes que el programa mostró a las chicas y las había dado por ciertas. «Llevo un día sin comer y sin dormir«, afirmó ante su pareja. Barneda les pidió que se sentaran para que pudieran hablar con calma.
Ya sentados, vieron juntos algunas imágenes que incomodaron a Álex, entre ellas un comentario que Ainhoa había hecho a uno de los solteros sobre ser el padrastro del gato que comparten. Ella le dio una explicación tranquila: «Soy disléxica». Ainhoa se arrodilló frente a él para intentar que la escuchara, aunque la tensión no desaparecía.
La conversación no encontró terreno común. «Te está fallando la cabeza, mi amor. Por favor», le pidió Ainhoa al ver que le apartaba la mano. Álex, por su parte, seguía sin convencerse: «Sí nene, pero es que yo no he hecho nada para tanto».
Álex se coló en la hoguera de su pareja tras escuchar desde su habitación unas imágenes: «Veníamos aquí por una cosa y mira lo que me has hecho».
Ainhoa estaba en su hoguera de La isla de las tentaciones reflexionando con Sandra Barneda sobre los motivos que la habían llevado al programa cuando la escena dio un giro inesperado. Álex apareció de repente ante ellas, visiblemente mal, y se dirigió directamente a la presentadora: «Lo siento, Sandra, necesito hablar con Ainhoa«.
Sin dar tiempo a reaccionar, el concursante se lanzó a los brazos de su pareja entre lágrimas: «No me puedes hacer esto, amor. Veníamos aquí por una cosa y mira lo que me has hecho«. Ainhoa intentó calmarlo y convencerle de que nada era lo que parecía, pero Álex no lograba serenarse.
La razón de su estado tenía una explicación concreta: había escuchado desde su habitación las imágenes que el programa mostró a las chicas y las había dado por ciertas. «Llevo un día sin comer y sin dormir«, afirmó ante su pareja. Barneda les pidió que se sentaran para que pudieran hablar con calma.
Ya sentados, vieron juntos algunas imágenes que incomodaron a Álex, entre ellas un comentario que Ainhoa había hecho a uno de los solteros sobre ser el padrastro del gato que comparten. Ella le dio una explicación tranquila: «Soy disléxica». Ainhoa se arrodilló frente a él para intentar que la escuchara, aunque la tensión no desaparecía.
La conversación no encontró terreno común. «Te está fallando la cabeza, mi amor. Por favor», le pidió Ainhoa al ver que le apartaba la mano. Álex, por su parte, seguía sin convencerse: «Sí nene, pero es que yo no he hecho nada para tanto».
20MINUTOS.ES – Televisión
