Aviso para fanáticos de Bad Bunny: ‘Tira fotos’, pero no las pilas

Bad Bunny reparte entre el público que acude a sus conciertos en España un dispositivo con forma de cámara que utiliza como recurso lumínico durante el espectáculo, que funciona con tres pilas que si no se reciclan correctamente pueden contaminar 36.000 litros de agua.

Benito Antonio Martínez Ocasio, mundialmente conocido como Bad Bunny, continúa en España con su gira ‘Debí Tirar Más Fotos’: doce conciertos que ahora se trasladan a Madrid en los que el ‘Conejo Malo’ proveerá a la mayor parte de los espectadores de este dispositivo led que, controlado por su equipo, es protagonista de la experiencia con luces sincronizadas en cada estadio.

La única responsabilidad que encarnan estos dispositivos no es de Bad Bunny, sino de los espectadores, obligados a deshacerse de las pilas de este de manera sostenible.

12.000 litros de agua contaminada por cada pila mal reciclada

Una pila salina, habitual para este tipo de aparatos, puede contaminar hasta 12.000 litros de agua, según Ecolec, entidad sin ánimo de lucro que promueve la correcta gestión de residuos electrónicos y eléctricos.

Por eso el mal reciclaje de una ‘cámara’ con tres pilas contaminaría mínimo 36.000 litros de agua, lo que gastan al día 277 españoles según los últimos datos el Instituto Nacional de Estadística (INE), que cifra en 130 los litros utilizados por persona al día.

El número aumenta radicalmente si la pila es de tipo alcalino, otra de las más comunes: 167.000 litros contaminados por cada pila mal reciclada, cifra que equivale al consumo de agua diario de unos 1.300 españoles.

Acumuladas en los vertederos, según explica Ecolec, pierden su carcasa protectora y se vierten los metales y componentes químicos que contienen al suelo, donde se filtra a aguas subterráneas, fundamentales para el ser humano. Hay alrededor de 600.000 entradas vendidas, unos 50.000 espectadores por concierto.

Cada ‘cámara’ contiene tres pilas, por lo que si hubiese 150.000 pilas por concierto -aunque no todo el mundo consigue dispositivo- multiplicadas por lo que pueden contaminar si son alcalinas: alrededor de 25.000 millones de litros de agua serían afectados en caso de no depositarlas correctamente para su reciclado, lo suficiente como para llenar 9.000 piscinas olímpicas por espectáculo.

Son 12 conciertos en España, lo que supondría 300.000 millones de litros de agua contaminados si se reciclan erróneamente, lo que supondría llenar tres veces el Lago de Sanabria, el más grande de España.

La cifra disminuye si la pila es salina: serían, en caso de reciclarse mal todas ellas, cerca de 1.800 millones de litros de contaminación por concierto, 21.000 millones de litros contaminados con los 12 conciertos, lo que equivale a una quinta parte del Lago de Sanabria.

Para evitarlo, es necesario reciclar las pilas en contenedores específicos o puntos de recogida autorizados de los que Ecopilas, según declara, controla una red de más de 51.000 distribuidos por España.

Reventa de ‘cámaras’

La realidad es que muchas de estas pilas y ‘cámaras’ vuelven a casa de los espectadores como recuerdo de coleccionista, otras se quedan en el mismo recinto y algunas incluso se pueden reutilizar si siguen funcionando bien.

Varias, de hecho, están a la venta en varios portales web de reventa por mucho más dinero que el de su valor real; por eso el riesgo es que con el paso de los años acaben mal recicladas.

Pese a que un macroconcierto es un generador de sustancias poco sostenibles, pues aglutina una muchedumbre de gente y tráfico y, con ello, buena cantidad de residuos, contaminación acústica y lumínica, la experiencia de un concierto de Bad Bunny activa neurotransmisores como dopamina, serotonina y oxitocina, generando placer, bienestar, euforia y un fuerte sentido de comunidad entre los asistentes a sus conciertos, como resultó de un análisis realizado por el Colegio de Químicos de Puerto Rico (CQPR).

 Si no se reciclan las tres pilas con las que funciona la cámara pueden contaminar hasta 36.000 litros de agua.  

Bad Bunny reparte entre el público que acude a sus conciertos en España un dispositivo con forma de cámara que utiliza como recurso lumínico durante el espectáculo, que funciona con tres pilas que si no se reciclan correctamente pueden contaminar 36.000 litros de agua.

Benito Antonio Martínez Ocasio, mundialmente conocido como Bad Bunny, continúa en España con su gira ‘Debí Tirar Más Fotos’: doce conciertos que ahora se trasladan a Madrid en los que el ‘Conejo Malo’ proveerá a la mayor parte de los espectadores de este dispositivo led que, controlado por su equipo, es protagonista de la experiencia con luces sincronizadas en cada estadio.

La única responsabilidad que encarnan estos dispositivos no es de Bad Bunny, sino de los espectadores, obligados a deshacerse de las pilas de este de manera sostenible.

12.000 litros de agua contaminada por cada pila mal reciclada

Una pila salina, habitual para este tipo de aparatos, puede contaminar hasta 12.000 litros de agua, según Ecolec, entidad sin ánimo de lucro que promueve la correcta gestión de residuos electrónicos y eléctricos.

Por eso el mal reciclaje de una ‘cámara’ con tres pilas contaminaría mínimo 36.000 litros de agua, lo que gastan al día 277 españoles según los últimos datos el Instituto Nacional de Estadística (INE), que cifra en 130 los litros utilizados por persona al día.

El número aumenta radicalmente si la pila es de tipo alcalino, otra de las más comunes: 167.000 litros contaminados por cada pila mal reciclada, cifra que equivale al consumo de agua diario de unos 1.300 españoles.

Acumuladas en los vertederos, según explica Ecolec, pierden su carcasa protectora y se vierten los metales y componentes químicos que contienen al suelo, donde se filtra a aguas subterráneas, fundamentales para el ser humano. Hay alrededor de 600.000 entradas vendidas, unos 50.000 espectadores por concierto.

Cada ‘cámara’ contiene tres pilas, por lo que si hubiese 150.000 pilas por concierto -aunque no todo el mundo consigue dispositivo- multiplicadas por lo que pueden contaminar si son alcalinas: alrededor de 25.000 millones de litros de agua serían afectados en caso de no depositarlas correctamente para su reciclado, lo suficiente como para llenar 9.000 piscinas olímpicas por espectáculo.

Son 12 conciertos en España, lo que supondría 300.000 millones de litros de agua contaminados si se reciclan erróneamente, lo que supondría llenar tres veces el Lago de Sanabria, el más grande de España.

La cifra disminuye si la pila es salina: serían, en caso de reciclarse mal todas ellas, cerca de 1.800 millones de litros de contaminación por concierto, 21.000 millones de litros contaminados con los 12 conciertos, lo que equivale a una quinta parte del Lago de Sanabria.

Para evitarlo, es necesario reciclar las pilas en contenedores específicos o puntos de recogida autorizados de los que Ecopilas, según declara, controla una red de más de 51.000 distribuidos por España.

Reventa de ‘cámaras’

La realidad es que muchas de estas pilas y ‘cámaras’ vuelven a casa de los espectadores como recuerdo de coleccionista, otras se quedan en el mismo recinto y algunas incluso se pueden reutilizar si siguen funcionando bien.

Varias, de hecho, están a la venta en varios portales web de reventa por mucho más dinero que el de su valor real; por eso el riesgo es que con el paso de los años acaben mal recicladas.

Pese a que un macroconcierto es un generador de sustancias poco sostenibles, pues aglutina una muchedumbre de gente y tráfico y, con ello, buena cantidad de residuos, contaminación acústica y lumínica, la experiencia de un concierto de Bad Bunny activa neurotransmisores como dopamina, serotonina y oxitocina, generando placer, bienestar, euforia y un fuerte sentido de comunidad entre los asistentes a sus conciertos, como resultó de un análisis realizado por el Colegio de Químicos de Puerto Rico (CQPR).

 20MINUTOS.ES – Cultura

Te Puede Interesar