Chris Brown (Virginia, 37 años) fue condenado el pasado junio a pagar una indemnización de 12,9 millones de dólares —unos 11,5 millones de euros— a María Ávila, antigua ama de llaves del músico, tras ser declarado culpable por el brutal ataque que Ávila sufrió en 2020 por parte de uno de sus perros. Sin embargo, su exempleada ha aceptado reducir esa cantidad a 9,5 millones de dólares —unos 8,5 millones de euros— para evitar un nuevo juicio, después de que el cantante presentara una moción en agosto porque consideraba la indemnización “excesiva” y sin “fundamento probatorio”. Según publicó Los Angeles Times este miércoles 30 de septiembre, un juez del Tribunal Superior de Los Ángeles falló el martes a favor de la estrella del R&B, concediéndole la solicitud de un nuevo juicio.
El cantante fue condenado a indemnizar a María Ávila con 11,5 millones de euros tras el incidente ocurrido en 2020 en su casa de Los Ángeles. Después de presentar una moción, el músico ha conseguido reducir esa cantidad por “pruebas insuficientes”
Chris Brown (Virginia, 37 años) fue condenado el pasado junio a pagar una indemnización de 12,9 millones de dólares —unos 11,5 millones de euros— a María Ávila, antigua ama de llaves del músico, tras ser declarado culpable por el brutal ataque que Ávila sufrió en 2020 por parte de uno de sus perros. Sin embargo, su exempleada ha aceptado reducir esa cantidad a 9,5 millones de dólares —unos 8,5 millones de euros— para evitar un nuevo juicio, después de que el cantante presentara una moción en agosto porque consideraba la indemnización “excesiva” y sin “fundamento probatorio”. Según publicó Los Angeles Times este miércoles 30 de septiembre, un juez del Tribunal Superior de Los Ángeles falló el martes a favor de la estrella del R&B, concediéndole la solicitud de un nuevo juicio.
En el fallo, al que ha tenido acceso el medio estadounidense, el tribunal determina que “la indemnización otorgada por el jurado a María Ávila es excesiva”, citando “pruebas insuficientes” de su “daño nervioso permanente y extenso” y del “valor correspondiente al dolor y el sufrimiento futuros” derivados del incidente de 2020. Ávila tenía hasta el próximo martes 6 de octubre para decidir si aceptar una indemnización reducida de 9,5 millones de dólares o someterse a un nuevo juicio para determinar los daños, pero este jueves se decantó por la primera opción. “María Ávila acepta inequívocamente el ajuste a la baja y consiente la reducción de su indemnización a 9.500.000 dólares”, dice su abogada, Nancy Doumanian, en su notificación de aceptación, según ha publicado Rolling Stone.
La publicación especializada en música menciona los gastos adicionales, la incertidumbre y el impacto emocional de un nuevo juicio como los posibles motivos por los que la demandante ha tomado esta decisión. “En la audiencia de esta semana, Doumanian argumentó que Ávila sufrió una lesión grave en el nervio radial, lo que le provocó una limitación en la movilidad de la muñeca y los dedos, afectando su capacidad para agarrar objetos, escribir, teclear, vestirse, asearse, limpiar y realizar otras actividades cotidianas. Solicitó al tribunal que considerara reducir la indemnización a tan solo 11 millones de dólares”, detalla Rolling Stone. Sin embargo, al final ha aceptado 1,5 millones menos de lo que inicialmente estaba dispuesta a rebajar la indemnización.
El incidente que originó esta batalla legal ocurrió el 12 de diciembre de 2020 en la casa de Brown en Tarzana, un distrito residencial de la ciudad de Los Ángeles. La hermana de María Ávila, Patricia —también exempleada del artista—, fue quien demandó al cantante en abril de 2021, alegando responsabilidad por las condiciones de la propiedad, por infligir angustia emocional por negligencia y por responsabilidad objetiva. Según explicó la parte demandante en las dos semanas de juicio el pasado junio, Ávila fue atacada por Hades, un pastor caucásico de 90 kilos que le arrancó “grandes trozos de piel” y le provocó “desfiguración facial permanente, cicatrices, pérdida de visión y daño nervioso”. Brown, por su parte, declaró que Hades no era su mascota personal, sino que fue comprado y cuidado por su guardaespaldas para proteger la casa de robos. “Me encuentro con muchos casos de acoso”, declaró ante el jurado.
En la audiencia celebrada esta semana en Van Nuys (Los Ángeles), Ávila rompió a llorar recordando la agresión. “Nunca volveré a ser la misma”, dijo en español, según recoge Rolling Stone. Quien fuera la ama de llaves del músico aseguró que había salido a vaciar la bolsa de la aspiradora cuando el perro se abalanzó sobre ella. “Con las manos visiblemente temblorosas, se remangó para mostrar la piel hinchada y con hoyuelos que cubría su antebrazo izquierdo. Se quitó las gafas para revelar un patrón de cicatrices que se extendía desde debajo de su ojo izquierdo hasta la frente. Las laceraciones en su rostro requirieron decenas de puntos de sutura”, describe el medio.
El cantante de Under The Influence también aportó su versión y contó que, tras oír gruñir al perro, bajó corriendo y encontró a su exempleada boca abajo e inmóvil en el suelo. Brown explicó que después de eso encerró al perro, pidió ayuda a su guardia de seguridad y se agachó para asegurarse de que Ávila respiraba. “Reconoció que no llamó personalmente al 911, alegando que temía que se filtrara una grabación a los medios. Dijo que nunca tocó a Ávila, pero le dijo que la ayuda estaba en camino mientras yacía con heridas sangrantes en la entrada de su casa”, apunta Rolling Stone.
El músico abandonó la propiedad antes de que llegaran los paramédicos porque, según contó, así se lo sugirió su agente. También confesó que nunca le pidió a su personal de seguridad que conservara el vídeo de vigilancia de su casa grabado durante el incidente. “Antes del juicio, Brown admitió su negligencia según la ley de California sobre mordeduras de perro. Continuó cuestionando la gravedad de las lesiones de Ávila y alegó que ella tuvo parte de la culpa por haber salido sola. El jurado no estuvo de acuerdo”, relata la publicación.
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