Comunidad Valenciana, un ‘rara avis’ entre PP y Vox: Cantabria se suma a la lista de posibles comicios y Baleares se queda sin Presupuesto

La Comunidad Valenciana se ha convertido en la excepción que confirma la regla en las relaciones que vienen estableciendo PP y Vox en el mapa autonómico. La investidura de Juanfran Pérez Llorca este martes como nuevo presidente de la Generalitat Valenciana contrasta con lo declarado este lunes por la presidenta cántabra del Partido Popular, María José Sáenz de Buruaga, cuando aseguró que se planteará «muy seriamente» convocar elecciones si no es capaz de sacar adelante las cuentas autonómicas del próximo año. Un escenario que la presidenta de las Islas Baleares, Marga Prohens, descarta por el momento, a pesar de que el Parlamento balear ha tumbado este martes el techo de gasto autonómico ante el rechazo de los de Santiago Abascal a ni siquiera negociar, tal y como han reprochado los populares.

De esta manera, en un estrecho margen de tiempo se ha evidenciado las complicadas relaciones que siguen manteniendo los populares y los de Abascal tras la salida de Vox de los gobiernos autonómicos en verano del año pasado, a pesar de la relativa celeridad con la que se acordó investir a Pérez Llorca en la Comunidad Valenciana. De hecho, fuentes populares ya advirtieron hace unas semanas de que el acuerdo alcanzado en la Comunidad Valenciana no significaba que otras regiones fuesen a seguir el mismo camino, ya que en el PP «no leen todo en clave nacional». Además, el desacuerdo sobrepasó las instituciones este domingo y ambos partidos se dividieron en las calles para protestar contra el Gobierno de Pedro Sánchez, en otra muestra palpable de que los lazos entre los populares y los de Abascal pasan por uno de sus momentos más tensos.

En este sentido, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo lanzó un mensaje a Vox en la concentración del pasado domingo en Madrid. «No vamos a estar de acuerdo en todo con Vox, no somos Vox. Somos un partido diferente. Ahora bien, hay una mayoría de españoles que exigen madurez y responsabilidad», advirtió el presidente popular, al tiempo que les avisaba de que «se dejasen de pinzas» para no repetir «los errores que cometieron hace dos años». «Yo no me equivoco de adversario: mi adversario es el presidente del Gobierno«, zanjó Feijóo.

No obstante, para Abascal la historia se cuenta de otra manera y acusa a los populares de «hacer una pinza» a su partido para lograr pactos con el Partido Socialista. «¿Por qué acusa a Vox de algo que no hace y él hace a lo bestia con una tenaza brutal de acuerdos entre el PSOE y el PP?», se planteó el líder de Vox, así como criticó a los populares por «demonizar» a Vox en las últimas elecciones generales en julio de 2023, lo que provocó a su juicio «la movilización de la izquierda».

Así las cosas, la tensión que mantienen ambas direcciones nacionales se ha trasladado a los dirigentes territoriales. Una falta de sintonía que no ha llegado a la Comunidad Valenciana, dado que Pérez Llorca ha contado con los votos de Vox para ser investido como nuevo presidente valenciano. No obstante, Extremadura fue la primera comunidad que mostró las rupturas de relaciones entre PP y Vox cuando la presidenta popular extremeña, María Guardiola, decidió convocar un adelanto electoral para el próximo 21 de diciembre, ante la incapacidad de lograr un acuerdo con Vox para aprobar las cuentas autonómicas.

Una línea que la presidenta de Cantabria no teme seguir, ya que Buruaga avisó este lunes de que se planteará «muy seriamente» convocar elecciones para que los cántabros decidan, en el caso de que el resto de partidos no apoyen los Presupuestos y «pretendan imponer unas políticos que los ciudadanos no han votado, no han elegido y no quieren». Así de tajante se mostró la baronesa popular cántabra ante lo que consideró «una nueva coalición del ruido que quiere articular un gobierno alternativo en la sombra«. Cabe destacar que Buruaga fue investida gracias a la abstención del PRC, el partido liderado por Miguel Ángel Revilla, por lo que su relación ha sido prácticamente nula con los de Abascal desde el principio.

Por otro lado, en las Islas Baleares, PP y Vox han mostrado más sintonía debido a que ambos partidos llegaron a un acuerdo de investidura para que la popular Prohens fuera elegida nueva presidenta balear. Sin embargo, los de Abascal han rechazado este martes el techo de gasto presentado por los populares, movimiento que desde el PP balear han atribuido a «órdenes dadas desde Bambú».

En el Pleno autonómico, ambos partidos se han dirigido duros reproches, empezando por los del PP, dado que el vicepresidente balear, Antoni Costa, ha asegurado que Vox ha mostrado un «silencio sepulcral» desde el principio de las negociaciones. Por su parte, la portavoz de Vox, Manuela Cañadas, no ha hecho más que confirmar la ruptura de relaciones con los populares. «Nuestra posición es inamovible, la confianza se ha roto. No podemos, no debemos y no vamos a apoyar este techo de gasto ni a avalar unos futuros presupuestos», ha señalado Cañadas. A pesar de esta ruptura de relaciones aparente, Prohens ha descartado un adelanto electoral de momento y ha insistido en que tratará de sacar las leyes pendientes de tramitarse.

En paralelo, otra comunidad parece que tampoco lo tiene fácil para sacar sus Presupuestos adelante ante la falta de entendimiento entre PP y Vox, como es el caso de Aragón. En concreto, el presidente aragonés, Jorge Azcón, ya ha anunciado que si no es capaz de aprobar las cuentas regionales convocará elecciones en el próximo año. Aragón también es una comunidad en la que las conversaciones entre ambos partidos están estancadas ante el anuncio emitido por Vox a finales de octubre, en el que los de Abascal dejaron claro que «no van a sentarse a negociar ningún acuerdo presupuestario con el Gobierno de Aragón del Partido Popular para 2026″.

Una decisión tomada a raíz del cese de un asesor de Vox en las Cortes de Aragón por comentarios en redes sociales, situación que provocó que Azcón amenazase con romper con Vox hasta que no lo destituyese, a pesar de que desde Bambú se advirtió que el partido ya lo había cesado, por lo que en Vox se interpretó como un intento de dinamitar las relaciones.

Con todo ello, el calendario electoral autonómico ya viene cargado, ya que Extremadura abrirá las urnas en primer lugar el próximo 21 de diciembre. A la región extremeña le seguirá Castilla y León en marzo de 2026, mientras que Andalucía votará en el mes de junio. No obstante, todo apunta a que los comicios autonómicos no se limitarán a estas comunidades tal y como se están desarrollando las relaciones de PP y Vox en la actualidad.

 Tras la investidura de Pérez Llorca como nuevo presidente de la Generalitat, los dos partidos del bloque de derecha vuelven a recuperar las hostilidades en sus relaciones, sobre todo a nivel autonómico.  

La Comunidad Valenciana se ha convertido en la excepción que confirma la regla en las relaciones que vienen estableciendo PP y Vox en el mapa autonómico. La investidura de Juanfran Pérez Llorca este martes como nuevo presidente de la Generalitat Valenciana contrasta con lo declarado este lunes por la presidenta cántabra del Partido Popular, María José Sáenz de Buruaga, cuando aseguró que se planteará «muy seriamente» convocar elecciones si no es capaz de sacar adelante las cuentas autonómicas del próximo año. Un escenario que la presidenta de las Islas Baleares, Marga Prohens, descarta por el momento, a pesar de que el Parlamento balear ha tumbado este martes el techo de gasto autonómico ante el rechazo de los de Santiago Abascal a ni siquiera negociar, tal y como han reprochado los populares.

De esta manera, en un estrecho margen de tiempo se ha evidenciado las complicadas relaciones que siguen manteniendo los populares y los de Abascal tras la salida de Vox de los gobiernos autonómicos en verano del año pasado, a pesar de la relativa celeridad con la que se acordó investir a Pérez Llorca en la Comunidad Valenciana. De hecho, fuentes populares ya advirtieron hace unas semanas de que el acuerdo alcanzado en la Comunidad Valenciana no significaba que otras regiones fuesen a seguir el mismo camino, ya que en el PP «no leen todo en clave nacional». Además, el desacuerdo sobrepasó las instituciones este domingo y ambos partidos se dividieron en las calles para protestar contra el Gobierno de Pedro Sánchez, en otra muestra palpable de que los lazos entre los populares y los de Abascal pasan por uno de sus momentos más tensos.

En este sentido, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo lanzó un mensaje a Vox en la concentración del pasado domingo en Madrid. «No vamos a estar de acuerdo en todo con Vox, no somos Vox. Somos un partido diferente. Ahora bien, hay una mayoría de españoles que exigen madurez y responsabilidad», advirtió el presidente popular, al tiempo que les avisaba de que «se dejasen de pinzas» para no repetir «los errores que cometieron hace dos años». «Yo no me equivoco de adversario: mi adversario es el presidente del Gobierno«, zanjó Feijóo.

No obstante, para Abascal la historia se cuenta de otra manera y acusa a los populares de «hacer una pinza» a su partido para lograr pactos con el Partido Socialista. «¿Por qué acusa a Vox de algo que no hace y él hace a lo bestia con una tenaza brutal de acuerdos entre el PSOE y el PP?», se planteó el líder de Vox, así como criticó a los populares por «demonizar» a Vox en las últimas elecciones generales en julio de 2023, lo que provocó a su juicio «la movilización de la izquierda».

Así las cosas, la tensión que mantienen ambas direcciones nacionales se ha trasladado a los dirigentes territoriales. Una falta de sintonía que no ha llegado a la Comunidad Valenciana, dado que Pérez Llorca ha contado con los votos de Vox para ser investido como nuevo presidente valenciano. No obstante, Extremadura fue la primera comunidad que mostró las rupturas de relaciones entre PP y Vox cuando la presidenta popular extremeña, María Guardiola, decidió convocar un adelanto electoral para el próximo 21 de diciembre, ante la incapacidad de lograr un acuerdo con Vox para aprobar las cuentas autonómicas.

Una línea que la presidenta de Cantabria no teme seguir, ya que Buruaga avisó este lunes de que se planteará «muy seriamente» convocar elecciones para que los cántabros decidan, en el caso de que el resto de partidos no apoyen los Presupuestos y «pretendan imponer unas políticos que los ciudadanos no han votado, no han elegido y no quieren». Así de tajante se mostró la baronesa popular cántabra ante lo que consideró «una nueva coalición del ruido que quiere articular un gobierno alternativo en la sombra«. Cabe destacar que Buruaga fue investida gracias a la abstención del PRC, el partido liderado por Miguel Ángel Revilla, por lo que su relación ha sido prácticamente nula con los de Abascal desde el principio.

Por otro lado, en las Islas Baleares, PP y Vox han mostrado más sintonía debido a que ambos partidos llegaron a un acuerdo de investidura para que la popular Prohens fuera elegida nueva presidenta balear. Sin embargo, los de Abascal han rechazado este martes el techo de gasto presentado por los populares, movimiento que desde el PP balear han atribuido a «órdenes dadas desde Bambú».

En el Pleno autonómico, ambos partidos se han dirigido duros reproches, empezando por los del PP, dado que el vicepresidente balear, Antoni Costa, ha asegurado que Vox ha mostrado un «silencio sepulcral» desde el principio de las negociaciones. Por su parte, la portavoz de Vox, Manuela Cañadas, no ha hecho más que confirmar la ruptura de relaciones con los populares. «Nuestra posición es inamovible, la confianza se ha roto. No podemos, no debemos y no vamos a apoyar este techo de gasto ni a avalar unos futuros presupuestos», ha señalado Cañadas. A pesar de esta ruptura de relaciones aparente, Prohens ha descartado un adelanto electoral de momento y ha insistido en que tratará de sacar las leyes pendientes de tramitarse.

En paralelo, otra comunidad parece que tampoco lo tiene fácil para sacar sus Presupuestos adelante ante la falta de entendimiento entre PP y Vox, como es el caso de Aragón. En concreto, el presidente aragonés, Jorge Azcón, ya ha anunciado que si no es capaz de aprobar las cuentas regionales convocará elecciones en el próximo año. Aragón también es una comunidad en la que las conversaciones entre ambos partidos están estancadas ante el anuncio emitido por Vox a finales de octubre, en el que los de Abascal dejaron claro que «no van a sentarse a negociar ningún acuerdo presupuestario con el Gobierno de Aragón del Partido Popular para 2026″.

Una decisión tomada a raíz del cese de un asesor de Vox en las Cortes de Aragón por comentarios en redes sociales, situación que provocó que Azcón amenazase con romper con Vox hasta que no lo destituyese, a pesar de que desde Bambú se advirtió que el partido ya lo había cesado, por lo que en Vox se interpretó como un intento de dinamitar las relaciones.

Con todo ello, el calendario electoral autonómico ya viene cargado, ya que Extremadura abrirá las urnas en primer lugar el próximo 21 de diciembre. A la región extremeña le seguirá Castilla y León en marzo de 2026, mientras que Andalucía votará en el mes de junio. No obstante, todo apunta a que los comicios autonómicos no se limitarán a estas comunidades tal y como se están desarrollando las relaciones de PP y Vox en la actualidad.

 20MINUTOS.ES – Nacional

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