El arte drag y las artes plásticas se dan la mano, como suele hacer habitualmente. Pero el Thyssen abraza mucho más este hermanamiento con la inauguración de El universo freudiano de Dalí, una exposición que se puede disfrutar a través de los ojos de Hugáceo Crujiente, una de las travestis más pictóricas y escultóricas del panorama nacional.
La concursante de la primera edición de Drag Race España, de la mano de Uber, protagonizará tres visitas guiadas gratuitas a esta muestra de Salvador Dalí (1904-1989): el 21 de noviembre, el 12 de diciembre y el 23 de enero, tres citas que tendrán lugar a las 19.30 horas y cuyas 10 plazas serán sorteadas entre los usuarios de Uber One que se apunten al formulario de su web.
Y, si sus inspiraciones para sus looks son unas de las más pictóricas y escultóricas del panorama nacional, también lo son sus conocimientos, motivo por el que la artista madrileña es una guía perfecta para entender «el polémico cerebro de Dalí», sin necesidad de justificar sus acciones o ideas para comprenderlo: «En este caso, no podemos separar la obra del artista (…) porque nos ayuda a entender mucho mejor su universo. A lo mejor, que nos caiga mal nos hace entender más su obra».
«Aunque acabes esta exposición cogiéndole un poquitito de manía, vas a salir con una visión mucho más grande de él», declara a 20minutos. «Es una persona con un talento desmesurado desde su adolescencia y su entorno, sus sucesos familiares, sociales y su cultura enriquecen toda su obra».
A lo largo de su excelsa visita guiada, Hugáceo Crujiente destaca el marketing que tenía siempre en mente Dalí, que estaba «obsesionado con vender su obra» y al que «se le comió el personaje«, que incluía «una imagen muy concreta» de la que formaba parte su bigote en punta que se convirtió. «Quería que se le considerase un loco», apuntó durante su tour, en el que puso como ejemplo algunas de sus excentricidades, como pagar en los restaurantes con un cheque en el que hacía un dibujo para que así no lo quisieran cobrar y le saliera gratis la cena.
Por ello, la drag queen considera que, si viviera hoy en día, la televisión y las redes serían sus medios de cabecera: «Estaría completamente cancelado en todas partes. Creo que estaría tuiteando todo el día y habría ido a El Hormiguero más de una vez. Seguramente sería muy viral».
No se entiende a Dalí sin Freud
El Museo Thyssen-Bornemisza presenta esta muestra, que se podrá visitar hasta el 24 de enero, y que, a lo largo de 128 piezas —entre cuadros, libros, esculturas y vídeos—, revela la obsesión del pintor catalán por los escritos y la propia figura del psicoanalista austriaco Sigmund Freud.
La exposición recorre las distintas etapas de la vida de Salvador Dalí, desde su infancia, marcada por llevar el nombre de su hermano mayor fallecido y por un padre que le inculcó el rechazo al sexo, a su juventud en la Residencia de Estudiantes de Madrid durante los años 20, donde conoció a Federico García Lorca, pasando por el franquismo, su fanatismo por Hitler y, por supuestos, la influencia de Freud, que vertebra gran parte de su imaginario, y su entrevista con él, tras la que el psicoanalista le describió como un «fanático» y «un prototipo perfecto de español».
El universo freudiano de Dalí supone una perspectiva inédita de la vida y obra del pintor que ahonda en «temas absolutamente centrales y evidentes de la obra de Dalí, pero que habían sido pasados por alto», tal y como señaló a EFE el director artístico del Thyssen, Guillermo Solana.
«Hemos conseguido unos préstamos que son un milagro«, añadió el profesor y comisario de la exposición, Jaime Brihuega. Y es que este centenar de obras vienen de la Fundación Gala Dalí, el Reina Sofía y el Museo Dalí de San Petersburgo (Florida), pero también de importantes préstamos de colecciones privadas.
Cada una de las seis secciones cronológicas en las que se dividen las obras se centra en obras de Dalí relacionadas con el pensamiento freudiano y se completa con pinturas y dibujos de referencia de Jean-Auguste-Dominique Ingres, Gino Severini, Jean Arp, Kurt Schwitters, Federico García Lorca e Yves Tanguy, así como de Santiago Ramón y Cajal y del propio Sigmund Freud. Porque, según señaló Brihuega, «sin el conocimiento de Freud, Dalí sería otra persona y otro artista«.
La concursante de la primera temporada ‘Drag Race España’ realizará tres visitas guiadas con ella.
El arte drag y las artes plásticas se dan la mano, como suele hacer habitualmente. Pero el Thyssen abraza mucho más este hermanamiento con la inauguración de El universo freudiano de Dalí, una exposición que se puede disfrutar a través de los ojos de Hugáceo Crujiente, una de las travestis más pictóricas y escultóricas del panorama nacional.
La concursante de la primera edición de Drag Race España, de la mano de Uber, protagonizará tres visitas guiadas gratuitas a esta muestra de Salvador Dalí (1904-1989): el 21 de noviembre, el 12 de diciembre y el 23 de enero, tres citas que tendrán lugar a las 19.30 horas y cuyas 10 plazas serán sorteadas entre los usuarios de Uber One que se apunten al formulario de su web.
Y, si sus inspiraciones para sus looks son unas de las más pictóricas y escultóricas del panorama nacional, también lo son sus conocimientos, motivo por el que la artista madrileña es una guía perfecta para entender «el polémico cerebro de Dalí», sin necesidad de justificar sus acciones o ideas para comprenderlo: «En este caso, no podemos separar la obra del artista (…) porque nos ayuda a entender mucho mejor su universo. A lo mejor, que nos caiga mal nos hace entender más su obra».
«Aunque acabes esta exposición cogiéndole un poquitito de manía, vas a salir con una visión mucho más grande de él», declara a 20minutos. «Es una persona con un talento desmesurado desde su adolescencia y su entorno, sus sucesos familiares, sociales y su cultura enriquecen toda su obra».
A lo largo de su excelsa visita guiada, Hugáceo Crujiente destaca el marketing que tenía siempre en mente Dalí, que estaba «obsesionado con vender su obra» y al que «se le comió el personaje«, que incluía «una imagen muy concreta» de la que formaba parte su bigote en punta que se convirtió. «Quería que se le considerase un loco», apuntó durante su tour, en el que puso como ejemplo algunas de sus excentricidades, como pagar en los restaurantes con un cheque en el que hacía un dibujo para que así no lo quisieran cobrar y le saliera gratis la cena.

Por ello, la drag queen considera que, si viviera hoy en día, la televisión y las redes serían sus medios de cabecera: «Estaría completamente cancelado en todas partes. Creo que estaría tuiteando todo el día y habría ido a El Hormiguero más de una vez. Seguramente sería muy viral».
El Museo Thyssen-Bornemisza presenta esta muestra, que se podrá visitar hasta el 24 de enero, y que, a lo largo de 128 piezas —entre cuadros, libros, esculturas y vídeos—, revela la obsesión del pintor catalán por los escritos y la propia figura del psicoanalista austriaco Sigmund Freud.
La exposición recorre las distintas etapas de la vida de Salvador Dalí, desde su infancia, marcada por llevar el nombre de su hermano mayor fallecido y por un padre que le inculcó el rechazo al sexo, a su juventud en la Residencia de Estudiantes de Madrid durante los años 20, donde conoció a Federico García Lorca, pasando por el franquismo, su fanatismo por Hitler y, por supuestos, la influencia de Freud, que vertebra gran parte de su imaginario, y su entrevista con él, tras la que el psicoanalista le describió como un «fanático» y «un prototipo perfecto de español».
El universo freudiano de Dalí supone una perspectiva inédita de la vida y obra del pintor que ahonda en «temas absolutamente centrales y evidentes de la obra de Dalí, pero que habían sido pasados por alto», tal y como señaló a EFE el director artístico del Thyssen, Guillermo Solana.
«Hemos conseguido unos préstamos que son un milagro«, añadió el profesor y comisario de la exposición, Jaime Brihuega. Y es que este centenar de obras vienen de la Fundación Gala Dalí, el Reina Sofía y el Museo Dalí de San Petersburgo (Florida), pero también de importantes préstamos de colecciones privadas.
Cada una de las seis secciones cronológicas en las que se dividen las obras se centra en obras de Dalí relacionadas con el pensamiento freudiano y se completa con pinturas y dibujos de referencia de Jean-Auguste-Dominique Ingres, Gino Severini, Jean Arp, Kurt Schwitters, Federico García Lorca e Yves Tanguy, así como de Santiago Ramón y Cajal y del propio Sigmund Freud. Porque, según señaló Brihuega, «sin el conocimiento de Freud, Dalí sería otra persona y otro artista«.
20MINUTOS.ES – Cultura
