Provisiona 260 millones en 2025, más que en 2022, 2023 y 2024 juntos y ha recibido de vuelta el 66% del dinero prestado Leer Provisiona 260 millones en 2025, más que en 2022, 2023 y 2024 juntos y ha recibido de vuelta el 66% del dinero prestado Leer
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El Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas (FASEE), el instrumento usado por la pandemia para rescatar a empresas, duplicó el pasado ejercicio el número de provisiones contables para afrontar pérdidas en pleno tsunami judicial por acusaciones de tráfico de influencias contra directivos y exdirectivos por la gestión de estos rescates.
El fondo provisionó 260 millones de euros el pasado año, más del doble que la combinación de los 37,4 millones de euros de 2022, los 37,6 millones de 2023 y los 89,4 de 2024. En total, el grupo tiene 424,8 millones en la hucha como parte de su política de cobertura ante posibles impagos, según se detalla en las cuentas anuales del fondo. Esto provocó unas pérdidas de 150 millones en el fondo.
Lo que no se detalla es la razón que ha llevado a afrontar estas provisiones. La Sepi se escuda en una excepción legal que permite que los fondos sin personalidad jurídica como el FASEE no tengan que publicar las razones por las que deterioran sus cuentas o las provisiones, métricas que en este caso van de la mano.
El fondo ha recuperado 1.775 millones de euros de la financiación pública, lo que representa el 66,2% de los 2.681 millones de euros desembolsados en su momento para rescatar a empresas. Las condiciones de los préstamos y las limitaciones que traía consigo el dinero público han provocado que las empresas más solventes hayan acelerado pagos para operar con normalidad, lo que ha dejado a las que aún arrastran problemáticas o algunas con rescates muy discutidos como Plus Ultra en el vagón de cola.
La política de la Sepi hasta el momento se basa en no asumir pérdidas en los rescates y evitar una ejecución de sus préstamos participativos que le dé entrada en el capital a estas empresas al problema. Para ello, se ha abierto sobre todo a extender al máximo los calendarios de pago de estas sociedades, pero también a modificar los calendarios y hacer novaciones a los créditos de varias empresas con problemas.
Empresas como Air Europa han hecho operaciones corporativas para cancelar su deuda, pero las amortizaciones voluntarias cada vez son menores (32 millones en 2026) y pesan más las soluciones con problemática.
Las empresas que deben más dinero al fondo son Volotea (200 millones), Tubos Reunidos (129 millones), Duro Felguera (120) Y Air Nostrum (91 millones).
Tubos Reunidos se encuentra actualmente en preconcurso de acreedores, mientras Duro Felguera homologó este junio su plan de reestructuración en una operación que trajo consigo la novación de la deuda con Sepi.
La guerra de Irán y la subida del carburante ha puesto al borde de la reestructuración ahora a Volotea, mientras que Air Nostrum no es ajena a las turbulencias del sector de las aerolíneas.
Además, no son solo problemáticos los grandes préstamos. La Sepi ha tenido que negociar también las reestructuraciones de Imasa (35 millones), Aeste Dental, la antigua Vivanta, que debe 45 millones también está en una situación similar y en medio de su propio escándalo, y Vicinay Marine, cuya deuda supera también los 20 millones de euros.
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