El Gobierno extiende a todas las comunidades la bonificación en el IRPF para caseros que bajen el precio del alquiler y la eleva al 100%

El decreto de vivienda en el que el Gobierno ha englobado el grueso de las medidas aprobadas tras el terremoto social y político desencadenado por el desahucio de Maricarmen incluye un importante paquete de medidas fiscales, planteando las bonificaciones sobre el IRPF como una vía para incentivar a los caseros a rebajar el precio de los alquileres. La ley de vivienda ya introdujo este tipo de incentivos, pero limitados a los lugares que se declararan como zonas tensionadas. Ahora el nuevo decreto extiende esas bonificaciones a todo el territorio y las eleva hasta el 100%.

En concreto, esta bonificación máxima se prevé para aquellos casos en los que el propietario rebaje en más de un 5% el precio del contrato al firmar uno nuevo, siempre y cuando sea con el mismo inquilino. Este supuesto ya se preveía en la ley de vivienda, pero en ese texto esta bonificación era del 90% y se limitaba solo a las zonas tensionadas, que actualmente funcionan únicamente en parte de Cataluña, Navarra, País Vasco, Galicia y Asturias. El resto de comunidades están en su mayoría gobernadas por el PP, que rechaza dar el paso de solicitar la declaración de zonas tensionadas, por lo que el cambio introducido en el nuevo decreto permite que esta bonificación llegue a zonas donde antes no estaban disponibles.

El texto aprobado este martes por el Consejo de Ministros y publicado este miércoles en el BOE también recoge otro caso en el que la bonificación será igualmente del 100%: cuando el nuevo contrato se firme con un inquilino diferente, pero suponga igualmente una reducción del 5% con respecto al anterior contrato y dé como resultado un precio por debajo del índice de referencia del Ministerio de Vivienda, que establece un rango de precios para cada inmueble en función de su ubicación y sus características.

Junto a la bonificación por rebajar el precio del contrato, la ley de vivienda incluía también otra del 70% para aquellos inquilinos que alquilaran su vivienda a una persona de entre 18 y 35 años en una zona tensionada. En el nuevo decreto este incentivo fiscal para mejorar el acceso a los jóvenes se eleva al 95%, pero siempre y cuando se acompañe de la reducción en el precio del contrato de más de un 5%. El abanico de nuevas bonificaciones incluye también un incentivo similar del 85% cuando se dé esta misma situación fuera de una zona tensionada.

En este ejemplo de incentivos en caso de que el inquilino sea un joven, se aprecia que algunas bonificaciones sí siguen diferenciando entre si la vivienda se encuentra o no en zona tensionada, aunque en las bonificaciones del 100% no se hace esta distinción. El Gobierno siempre ha defendido que los incentivos fiscales son un aliciente para que las comunidades autónomas den el paso de declarar zonas tensionadas en sus respectivos territorios, allí donde el esfuerzo para pagar la vivienda supere el 30% o donde los alquileres hayan crecido por encima del IPC en los últimos años. Esta declaración permite topar el precio de los alquileres.

El nuevo esquema de incentivos fiscales extiende estas ventajas para los propietarios más allá de las zonas tensionadas. Era algo que el propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, planteó a principios de año. Los socialistas se han mostrado siempre partidarios de tratar de animar a los caseros a bajar los precios por la vía fiscal, algo que inicialmente provocó un choque con Sumar, pero en lo que el socio minoritario de la coalición ha transigido.

En este nuevo esquema de bonificaciones a los caseros, no solo se beneficia a quien baje el precio del alquiler sino que también se penaliza a quien lo suba. En concreto, si el propietario incrementa el precio con respecto al contrato anterior en hasta un 5%, la bonificación en el IRPF desciende al 40% y así sucesivamente hasta quedar en un 15% si la subida supera el 20%. En caso de que el casero mantenga el mismo precio —contando siempre con la correspondiente actualización anual—, la bonificación es del 50%.

 El incentivo para rebajar los alquileres mejora con respecto a lo previsto en ley de vivienda y deja de estar limitado solo a las zonas tensionadas, que funcionan únicamente en parte de Cataluña, País Vasco, Navarra, Galicia y Asturias.  

El decreto de vivienda en el que el Gobierno ha englobado el grueso de las medidas aprobadas tras el terremoto social y político desencadenado por el desahucio de Maricarmen incluye un importante paquete de medidas fiscales, planteando las bonificaciones sobre el IRPF como una vía para incentivar a los caseros a rebajar el precio de los alquileres. La ley de vivienda ya introdujo este tipo de incentivos, pero limitados a los lugares que se declararan como zonas tensionadas. Ahora el nuevo decreto extiende esas bonificaciones a todo el territorio y las eleva hasta el 100%.

En concreto, esta bonificación máxima se prevé para aquellos casos en los que el propietario rebaje en más de un 5% el precio del contrato al firmar uno nuevo, siempre y cuando sea con el mismo inquilino. Este supuesto ya se preveía en la ley de vivienda, pero en ese texto esta bonificación era del 90% y se limitaba solo a las zonas tensionadas, que actualmente funcionan únicamente en parte de Cataluña, Navarra, País Vasco, Galicia y Asturias. El resto de comunidades están en su mayoría gobernadas por el PP, que rechaza dar el paso de solicitar la declaración de zonas tensionadas, por lo que el cambio introducido en el nuevo decreto permite que esta bonificación llegue a zonas donde antes no estaban disponibles.

El texto aprobado este martes por el Consejo de Ministros y publicado este miércoles en el BOE también recoge otro caso en el que la bonificación será igualmente del 100%: cuando el nuevo contrato se firme con un inquilino diferente, pero suponga igualmente una reducción del 5% con respecto al anterior contrato y dé como resultado un precio por debajo del índice de referencia del Ministerio de Vivienda, que establece un rango de precios para cada inmueble en función de su ubicación y sus características.

Junto a la bonificación por rebajar el precio del contrato, la ley de vivienda incluía también otra del 70% para aquellos inquilinos que alquilaran su vivienda a una persona de entre 18 y 35 años en una zona tensionada. En el nuevo decreto este incentivo fiscal para mejorar el acceso a los jóvenes se eleva al 95%, pero siempre y cuando se acompañe de la reducción en el precio del contrato de más de un 5%. El abanico de nuevas bonificaciones incluye también un incentivo similar del 85% cuando se dé esta misma situación fuera de una zona tensionada.

En este ejemplo de incentivos en caso de que el inquilino sea un joven, se aprecia que algunas bonificaciones sí siguen diferenciando entre si la vivienda se encuentra o no en zona tensionada, aunque en las bonificaciones del 100% no se hace esta distinción. El Gobierno siempre ha defendido que los incentivos fiscales son un aliciente para que las comunidades autónomas den el paso de declarar zonas tensionadas en sus respectivos territorios, allí donde el esfuerzo para pagar la vivienda supere el 30% o donde los alquileres hayan crecido por encima del IPC en los últimos años. Esta declaración permite topar el precio de los alquileres.

El nuevo esquema de incentivos fiscales extiende estas ventajas para los propietarios más allá de las zonas tensionadas. Era algo que el propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, planteó a principios de año. Los socialistas se han mostrado siempre partidarios de tratar de animar a los caseros a bajar los precios por la vía fiscal, algo que inicialmente provocó un choque con Sumar, pero en lo que el socio minoritario de la coalición ha transigido.

En este nuevo esquema de bonificaciones a los caseros, no solo se beneficia a quien baje el precio del alquiler sino que también se penaliza a quien lo suba. En concreto, si el propietario incrementa el precio con respecto al contrato anterior en hasta un 5%, la bonificación en el IRPF desciende al 40% y así sucesivamente hasta quedar en un 15% si la subida supera el 20%. En caso de que el casero mantenga el mismo precio —contando siempre con la correspondiente actualización anual—, la bonificación es del 50%.

 20MINUTOS.ES – Nacional

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