El gran desafío de la fragata Álvaro de Bazán, en dos ejercicios claves con la Marina estadounidense: «La interoperabilidad es absoluta»

El comandante de la fragata, Álvaro Zaragoza, desvela los pormenores de su trabajo con Estados Unidos: «Los lazos son irrompibles» Leer El comandante de la fragata, Álvaro Zaragoza, desvela los pormenores de su trabajo con Estados Unidos: «Los lazos son irrompibles» Leer  

La Álvaro de Bazán, la primera de las fragatas F-100 de la Armada, se enfrenta estos días a una prueba clave. La dotación, liderada por el capitán de navío Álvaro Zaragoza, participa en el RIMPAC, el mayor ejercicio marítimo internacional del mundo, celebrado en aguas de Pearl Harbor y con la Marina estadounidense como anfitriona. A continuación, España liderará en el Pacific Dragon, un ejercicio de seis naciones auspiciado por la U.S. Navy en el que la fragata alojará al Estado Mayor de los marines. Dos hitos para este barco, que acaba de empezar un despliegue de 165 días cuyas particularidades explica su comandante en una conversación telefónica antes de fortalecer su interoperabilidad para trabajar con otros aliados OTAN y la precisión en defensa antimisil balístico de la Álvaro de Bazán.

Pregunta. Zarparon de Ferrol el 12 de mayo, ¿dónde están ahora mismo y cómo ha sido la travesía?

Respuesta. Partimos el 12 de mayo después de unos meses de preparación muy intensos. Fuimos a Poniente, empezamos a navegar por el Atlántico y llegamos a Puerto Rico, donde recalamos nueve días después. De allí pasamos a Panamá, hicimos un fondeo el día antes de cruzar el canal en Portobelo. Y luego cruzamos el canal, fuimos hacia el Norte y entramos en Acapulco, en México. Más adelante, llegamos a San Diego y ahí iniciamos la agrupación multinacional que hemos liderado nosotros, desde la Álvaro de Bazán, compuesta por dos buques mexicanos, otro peruano y otro canadiense. Y hemos hecho el tránsito juntos desde San Diego hasta Hawai, donde arribamos el pasado 21 de junio. En ese tránsito empezamos un poco la integración que ahora vamos a, de alguna manera, continuar en el ejercicio RIMPAC. Ahora mismo estamos en Hawai. Somos 35 buques de superficie, cinco submarinos, hay más de doscientas aeronaves que van a participar en este ejercicio. Contabilizan cerca de 30.000 efectivos. Es el ejercicio naval más grande del mundo. Y es la primera vez que España participa.

P. ¿Qué supone esto para la Armada española ?

R. Un orgullo y, sobre todo, la posibilidad de seguir avanzando, adiestrándonos y mejorando las capacidades de combate de esta fragata y demostrar la capacidad de interoperabilidad e integración que tiene la Armada allá donde se nos encomiende.

P. ¿Cuáles son los retos que esperan superar durante el RIMPAC?

R. Operar en escenarios alejados del territorio nacional de base siempre es un reto, sobre todo logístico, importante. Estamos muy lejos, pero contamos con un apoyo extraordinario por parte de nuestro apoyo logístico en Madrid, en Ferrol y en Rota. Ese es el principal reto, que todo siga funcionando bien. Luego, integrarse rápidamente y poder estar operando en la mar con todos los Ejércitos y con todos los países participantes.

P. Y después de este ejercicio, participa en Pacific Dragons, ¿qué particularidades tiene?

R. Ese ejercicio también se desarrolla aquí, en aguas del archipiélago de Hawai, lo lidera también Estados Unidos, y es un ejercicio orientado a la defensa contra misiles balísticos. Es un ejercicio un poco más avanzado, donde solo participamos seis naciones y donde, además, la Álvaro de Bazán va a tener el honor de poder embarcar al Estado Mayor del COMDESRON 31 [el escuadrón táctico que manda los destructores de la U.S. Navy], desde donde se va a liderar el ejercicio. Vamos a convertirnos en buque de mando de ese ejercicio.

P. Entonces la Álvaro de Bazán va a ejercer de casa del Estado Mayor de Estados Unidos, ¿añade más presión este hecho?

R. Para nosotros siempre es un motivo de orgullo. Lo que demuestra es que somos una plataforma que ofrece también credibilidad, y luego interoperabilidad absoluta. Siempre uno tiene esos nervios de que todo salga bien, pero la confianza es total.

P. ¿Y cómo es trabajar con la Marina estadounidense?

R. Pues muy bien. Tenemos una relación extraordinaria desde hace muchísimos años, décadas, y es una extraordinaria oportunidad para seguir avanzando y alistándonos juntos. Y la interoperabilidad es absoluta gracias al sistema de combate AEGIS [un sistema naval desarrollado por Estados Unidos para rastrear y guiar misiles y que está integrado en toda la clase F-100 de la Armada española] que tienen estas plantas. Eso nos hace estar al mismo nivel y la relación es muy buena.

P. ¿Cómo está la dotación?

R. Está muy motivada. Es verdad que ya hemos navegado un poco, pero bueno, estamos muy ilusionados porque por fin estamos en Hawai, por fin estamos listos para empezar las maniobras más importantes a las que hemos venido a participar, aunque no es lo único que vamos a venir a hacer. Además del RIMPAC y el Pac Dragon tenemos un apasionante despliegue de regreso. Estamos motivados y con ganas.

P. Además, van a vivir el 4 de julio en una base estadounidense.

R. El 4 de julio es un día extraordinariamente importante para Estados Unidos. Se cumple además el 250 aniversario de su independencia, donde la Armada tuvo un papel protagonista, indispensable, con acciones logísticas y de combate muy importantes. Aquí hay preparada una fiesta enorme, con fuegos artificiales y nos invitan a participar con ellos en todo lo que hacen. Tendremos ocasión de compartir con ellos ese momento, ese aniversario y seguir fortaleciendo los lazos de amistad.

P. La independencia de Estados Unidos no puede entenderse sin la Armada española, ¿continúan vigentes esos vínculos?

R. Los vínculos desde hace 250 años son irrompibles. Son los lazos que se han forjado a través de la historia y son muy fuertes. La relación ha sido exquisita. Y hemos desplegado con ellos ya en muchos sitios también. La relación viene de muy antiguo y yo creo que los lazos son muy fuertes.

P. Hablaba antes del «apasionante» despliegue que tienen en el camino de vuelta. ¿Cómo será?

R. Cuando terminemos en Pacific Dragon, a mediados de agosto, tendremos una colaboración muy intensa también con Ecuador en las Islas Galápagos realizando un ejercicio contra la contaminación marina. Y después nos iremos a Perú, y participaremos en otras maniobras también lideradas por Estados Unidos, donde participan pues prácticamente la totalidad de los países del continente. A continuación subiremos por Panamá y tendremos oportunidad de parar en Colombia, donde tenemos previsto hacer un ejercicio con la marina colombiana, con la que también guardamos una relación extraordinaria. Y también con la marina holandesa, a nuestro paso por Curazao. Seguiremos cruzando el Caribe, el Atlántico, recalaremos probablemente Azores para hacer una parada logística. Y, si todo lo permite, llegaríamos arribaríamos allá por el 21, 22, 23 de octubre.

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