Andrés Hurtado no hizo caja con el Sorolla que encontró extraviado en Sevilla, pero sí recibió 1.000 euros por hacer que regresara a manos de sus propietarios. Y esa recompensa por devolver la obra de 1919 ya ha empezado a menguar, según ha contado el propio murciano en Y ahora Sonsoles.
La peripecia comenzó durante una estancia en la capital andaluza. Fue pisarla encontrarse con el arte por los suelos. Al pie de la letra. Durante sus vacaciones descubrió la pintura abandonada en una calle y decidió llevársela a casa. No porque reconociera inmediatamente el trazo de uno de los grandes maestros de la pintura española, sino porque le gustaba el marco.
Intrigado por la pieza, realizó comprobaciones mediante inteligencia artificial y recurrió a una casa de subastas. Las pesquisas apuntaron a que se trataba de un original. Poco después vio las noticias sobre su extravío y las casualidades dejaron de serlo: ese lienzo era el que estaban buscando.
Hurtado contactó con la Policía Nacional y procedió a entregarlo. También sabía que los dueños habían ofrecido 1.000 euros a quien facilitara su recuperación, aunque no convirtió el premio en condición ni reclamó inmediatamente el importe.
Tras devolver el cuadro, telefoneó nuevamente al receptor para interesarse por si todo había llegado correctamente. Aunque no preguntó por el dinero, esta vez su interlocutor captó la indirecta y le hizo el Bizum prometido, sin concepto ni explicaciones adicionales.
Zapatos, vestido y cena: así ha mimado Andrés a su madre con la recompensa
La cuantía no ha desatado al magnate que lleva dentro. Hurtado ha mantenido los pies en la tierra porque, como él mismo ha reconocido, «la cosa no está muy bien». Eso no le ha impedido marcharse de viaje a Asturias con su pareja ni olvidarse de su madre, a quien ha obsequiado con «un par de zapatos y un vestido», además de una cena.
Pepa Romero, que estos días sustituye a Sonsoles Ónega al frente del magacín de Antena 3, también ha pescado algo, ya que su honrado invitado le ha regalado unos pendientes que la presentadora ha lucido con orgullo durante la emisión.
La generosidad, naturalmente, tiene efectos secundarios sobre el saldo. Después de la escapada, los agasajos y demás alegrías, de los 1.000 euros ya solo le quedan 300.
Andrés Hurtado ha acudido a ‘YAS’ para recordar todo lo sucedido y cómo se produjo el pago.
Andrés Hurtado no hizo caja con el Sorolla que encontró extraviado en Sevilla, pero sí recibió 1.000 euros por hacer que regresara a manos de sus propietarios. Y esa recompensa por devolver la obra de 1919 ya ha empezado a menguar, según ha contado el propio murciano en Y ahora Sonsoles.
La peripecia comenzó durante una estancia en la capital andaluza. Fue pisarla encontrarse con el arte por los suelos. Al pie de la letra. Durante sus vacaciones descubrió la pintura abandonada en una calle y decidió llevársela a casa. No porque reconociera inmediatamente el trazo de uno de los grandes maestros de la pintura española, sino porque le gustaba el marco.
Intrigado por la pieza, realizó comprobaciones mediante inteligencia artificial y recurrió a una casa de subastas. Las pesquisas apuntaron a que se trataba de un original. Poco después vio las noticias sobre su extravío y las casualidades dejaron de serlo: ese lienzo era el que estaban buscando.
Hurtado contactó con la Policía Nacional y procedió a entregarlo. También sabía que los dueños habían ofrecido 1.000 euros a quien facilitara su recuperación, aunque no convirtió el premio en condición ni reclamó inmediatamente el importe.
Tras devolver el cuadro, telefoneó nuevamente al receptor para interesarse por si todo había llegado correctamente. Aunque no preguntó por el dinero, esta vez su interlocutor captó la indirecta y le hizo el Bizum prometido, sin concepto ni explicaciones adicionales.
Zapatos, vestido y cena: así ha mimado Andrés a su madre con la recompensa
La cuantía no ha desatado al magnate que lleva dentro. Hurtado ha mantenido los pies en la tierra porque, como él mismo ha reconocido, «la cosa no está muy bien». Eso no le ha impedido marcharse de viaje a Asturias con su pareja ni olvidarse de su madre, a quien ha obsequiado con «un par de zapatos y un vestido», además de una cena.
Pepa Romero, que estos días sustituye a Sonsoles Ónega al frente del magacín de Antena 3, también ha pescado algo, ya que su honrado invitado le ha regalado unos pendientes que la presentadora ha lucido con orgullo durante la emisión.
La generosidad, naturalmente, tiene efectos secundarios sobre el saldo. Después de la escapada, los agasajos y demás alegrías, de los 1.000 euros ya solo le quedan 300.
20MINUTOS.ES – Televisión
