El ICO no financiará a empresas de armamento con su línea de 1.000 millones para la expansión de las compañías españolas

Las empresas de defensa «puras» siguen teniendo más dificultades para su financiación Leer Las empresas de defensa «puras» siguen teniendo más dificultades para su financiación Leer  

La apuesta por impulsar el sector de la defensa europea sigue teniendo un asterisco importante en la financiación. La nueva línea de crédito ICO Crecimiento, dotada con 1.000 millones de euros, es buen ejemplo de ellos. Entre las condiciones de la misma publicadas en el BOE se encuentra que no se financiarán «armas municiones y material de doble uso de carácter letal».

Esta línea fue anunciada por el ministro de Economía y Comercio, Carlos Cuerpo, el pasado septiembre y ya tiene una demanda de más de 1.200 millones, más que la dotación, según el propio ministro. Desde el ICO, se subraya que la línea sigue las políticas de inversión que dicta el consejo de la institución en línea con las normas que rigen las finanzas globales.

La defensa eso sí no está totalmente excluida y existen otros elementos que pueden financiarse, si bien tienen que pasar por mecanismos de control, como es el caso de los materiales de doble uso, civil y militar. «El Instituto podrá financiar la fabricación y comercialización a un país de la Unión Europea o de la OTAN de partes, componentes y subsistemas destinados a material de defensa no letal (dual)», señala el folleto.

Más complicado es si las ventas se producen fuera de la OTAN. Ahí, pasa a ser necesaria una consulta con el Ministerio de Defensa y el de Economía además de una «previa justificación y aprobación del Consejo General del ICO».

Prueba de esta aproximación es el reciente préstamo a Sapa. La empresa guipuzcoana recibió 60 millones de euros del ICO, EBN y Banco Santander para reforzar el desarrollo tecnológico de sus transmisiones y su salto internacional, muy centrado en Estados Unidos.

Pese a que estas transmisiones son usadas en vehículos blindados de guerra como el Dragón VCR 8×8 español o el futuro tanque del ejército estadounidense. Como estas piezas no se usan de forma directa para ningún fin letal no han entrado en conflicto con la política de la entidad financiera pública y ha sido posible que se conceda esta financiación.

Los recelos ante la financiación de la defensa en su vertiente más conocida y directa no es exclusiva del ICO. Hay tres grandes fondos impulsados por el sector privado para invertir en Defensa: Hyperion, Nazca y el fondo de Indra.

Los tres también excluyen la financiación de armamento y municiones en su reglamento de inversiones y así se refleja en sus primeras apuestas.

Así, Hyperion, el fondo fundado por Pablo Casado, ha invertido de momento en tres compañías aeroespaciales (Gestair, Brook-air y ATS Aviation, Gutmar, especializada en mecánica de precisión, y Sateliot y Pangea, dedicadas al sector espacial.

Por su parte, Nazca ha hecho lo propio con Ravenloop, una compañía para neutralizar y anticipar ciberataques, y Teltronic, especializada en el diseño y operación de sistemas privados de comunicaciones de misión crítica.

Indra seguirá la misma política con su nuevo fondo, el primero de una serie que la compañía ha trasladado que podría llegar a 1.000 millones de euros y que ya cuenta con la financiación pública del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial, uno de los principales impulsores del capital riesgo en España.

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