El reparto de escaños que ha salido de los comicios aragoneses no es el esperado por el PP. No es ningún secreto. El notable ascenso de Vox ha lastrado la rentabilidad que Jorge Azcón podría haber extraído del declive socialista en Aragón —que ha igualado su peor resultado en la región—, y deja a los populares con una victoria de sabor agridulce. Con todo, el PP se mantiene como primera fuerza y será el responsable de formar Gobierno a partir de este lunes. Azcón ya ha avanzado que hablará con todos los grupos parlamentarios, mientras que Santiago Abascal ha asegurado que está dispuesto a pactar un acuerdo con el barón popular «con toda claridad», aunque le ha avisado de que para ello tendrá que «cambiar de políticas».
«El PSOE vuelve a sufrir una derrota e iguala su peor resultado. ¿Cuántas debacles más necesita Sánchez para entender que ya basta». Ésta ha sido la primera reacción del presidente popular, Alberto Núñez Feijóo, tras conocerse los resultados aragoneses, en un mensaje publicado en redes sociales en el que ha felicitado a Azcón por «consolidar su liderazgo y el Gobierno«. De cara al público, los populares dan por bueno el resultado ya que, a pesar de haber perdido dos escaños respecto a 2023, el PP es el único partido que puede formar gobierno, tal y como ha remarcado el barón aragonés, por lo que en Génova se contentan con ello y con que el PSOE haya tocado «suelo» en Aragón, igualando el registro que obtuvo Javier Lambán en 2015.
No obstante, lo cierto es que en la sede nacional del PP ya se mostraban cautos antes de que cerraran las urnas, al igual que en toda la campaña, en la que han tratado de contener las expectativas. Desde las filas populares reconocían que el voto «cabreado», ese al que tanto ha apelado Feijóo en los últimos días de campaña, sigue siendo la fuerza motriz que mantiene al alza a los de Abascal, por lo que auguraban que Vox aún no ha alcanzado su pico electoral. Por ello, en Génova ya empiezan a configurar una estrategia para desgastarlos, una que pasa por que los miembros autonómicos de Vox empiecen a pisar moqueta y asumir responsabilidades de gobierno, ya que la gestión pública «les pasa factura».
Así, Vox ha sacado mayor porcentaje de voto que en Extremadura y ha vuelto a romper su techo en una región como la aragonesa, tradicionalmente socialista, por lo que desde las filas populares ya asumen que tendrán que ponerse de acuerdo con ellos. «Habrá que entenderse con fuerzas políticas en las Cortes de Aragón. Estamos acostumbrados a ello y estoy seguro que con la capacidad de diálogo de Jorge Azcón, se sabrá anteponer los intereses de Aragón por encima de todo para darle a los aragoneses un Gobierno estable», afirmaba el secretario general del PP, Miguel Tellado, en una rueda de prensa desde la sede nacional para reaccionar los resultados electorales.
Aun así, los populares se anotan otra victoria electoral en su casillero desde que los dirige Feijóo, tal y como recordaba Tellado en su intervención: «Hemos ganado las elecciones andaluzas, las autonómicas, las municipales, las generales, las gallegas, las europeas, las extremeñas y hoy las aragonesas». Eso, y que el PSOE vuelve a sufrir una debacle electoral, mayor incluso que la de Extremadura, ya que Pilar Alegría se ha quedado más de un punto por debajo del resultado obtenido el 21 de diciembre por Miguel Ángel Gallado. Un 24,29% frente al 25,76% de Gallardo hace mes y medio. «Otra derrota más de Sánchez», celebraba Tellado, al mismo tiempo que aseguraba que «cuanto más sanchista era el candidato, mayor era la derrota«.
«Es el reflejo claro de lo que piensa toda España. Una España que está harta de Pedro Sánchez, de sus portavoces», incidía el secretario general del PP, a lo que añadía el hecho de que el PSOE está más cerca de ser tercera fuerza, que de la primera. Un tablero político que permite a los populares mantener la lectura de bloques que vienen haciendo en este ciclo electoral, en el que se vuelve a demostrar el vuelco demoscópico en el país: la derecha supera el 50% de porcentaje de voto, mientras que la izquierda no frena su caída en picado. En este escenario, los resultados de Aragón ofrecen a los populares la oportunidad de seguir presentándose como el partido que «liderará el cambio en España».
Con todo ello, Azcón se prepara para librar unas negociaciones complicadas con Vox, en las que Alejandro Nolasco tendrá mayor poder y se sentirá amparado por las urnas para elevar sus exigencias a los populares para conformar un Ejecutivo. Cabe destacar que estas conversaciones gravitarán también sobre lo que sucede otros dos territorios, uno que ya abrió las urnas hace mes y medio como Extremadura, y otro que las abrirá el próximo 15 de marzo como Castilla y León. Vox estirará las negociaciones tanto en Extremadura como Aragón para minimizar el desgaste de cara a las elecciones en Castilla y León, algo que en el PP tratarán de evitar. El resultado será una partida de ajedrez entre ambos, con movimientos medidos al milímetro para encarar en las mejores condiciones posibles la próxima parada del ciclo electoral, tal y como se está viendo en la comunidad extremeña.
Los populares ya barajan opciones para frenar a Vox, y contemplan su entrada en gobiernos como mejor baza de desgaste electoral.
El reparto de escaños que ha salido de los comicios aragoneses no es el esperado por el PP. No es ningún secreto. El notable ascenso de Vox ha lastrado la rentabilidad que Jorge Azcón podría haber extraído del declive socialista en Aragón —que ha igualado su peor resultado en la región—, y deja a los populares con una victoria de sabor agridulce. Con todo, el PP se mantiene como primera fuerza y será el responsable de formar Gobierno a partir de este lunes. Azcón ya ha avanzado que hablará con todos los grupos parlamentarios, mientras que Santiago Abascal ha asegurado que está dispuesto a pactar un acuerdo con el barón popular «con toda claridad», aunque le ha avisado de que para ello tendrá que «cambiar de políticas».
«El PSOE vuelve a sufrir una derrota e iguala su peor resultado. ¿Cuántas debacles más necesita Sánchez para entender que ya basta». Ésta ha sido la primera reacción del presidente popular, Alberto Núñez Feijóo, tras conocerse los resultados aragoneses, en un mensaje publicado en redes sociales en el que ha felicitado a Azcón por «consolidar su liderazgo y el Gobierno«. De cara al público, los populares dan por bueno el resultado ya que, a pesar de haber perdido dos escaños respecto a 2023, el PP es el único partido que puede formar gobierno, tal y como ha remarcado el barón aragonés, por lo que en Génova se contentan con ello y con que el PSOE haya tocado «suelo» en Aragón, igualando el registro que obtuvo Javier Lambán en 2015.
No obstante, lo cierto es que en la sede nacional del PP ya se mostraban cautos antes de que cerraran las urnas, al igual que en toda la campaña, en la que han tratado de contener las expectativas. Desde las filas populares reconocían que el voto «cabreado», ese al que tanto ha apelado Feijóo en los últimos días de campaña, sigue siendo la fuerza motriz que mantiene al alza a los de Abascal, por lo que auguraban que Vox aún no ha alcanzado su pico electoral. Por ello, en Génova ya empiezan a configurar una estrategia para desgastarlos, una que pasa por que los miembros autonómicos de Vox empiecen a pisar moqueta y asumir responsabilidades de gobierno, ya que la gestión pública «les pasa factura».
Así, Vox ha sacado mayor porcentaje de voto que en Extremadura y ha vuelto a romper su techo en una región como la aragonesa, tradicionalmente socialista, por lo que desde las filas populares ya asumen que tendrán que ponerse de acuerdo con ellos. «Habrá que entenderse con fuerzas políticas en las Cortes de Aragón. Estamos acostumbrados a ello y estoy seguro que con la capacidad de diálogo de Jorge Azcón, se sabrá anteponer los intereses de Aragón por encima de todo para darle a los aragoneses un Gobierno estable», afirmaba el secretario general del PP, Miguel Tellado, en una rueda de prensa desde la sede nacional para reaccionar los resultados electorales.
Aun así, los populares se anotan otra victoria electoral en su casillero desde que los dirige Feijóo, tal y como recordaba Tellado en su intervención: «Hemos ganado las elecciones andaluzas, las autonómicas, las municipales, las generales, las gallegas, las europeas, las extremeñas y hoy las aragonesas». Eso, y que el PSOE vuelve a sufrir una debacle electoral, mayor incluso que la de Extremadura, ya que Pilar Alegría se ha quedado más de un punto por debajo del resultado obtenido el 21 de diciembre por Miguel Ángel Gallado. Un 24,29% frente al 25,76% de Gallardo hace mes y medio. «Otra derrota más de Sánchez», celebraba Tellado, al mismo tiempo que aseguraba que «cuanto más sanchista era el candidato, mayor era la derrota«.
«Es el reflejo claro de lo que piensa toda España. Una España que está harta de Pedro Sánchez, de sus portavoces», incidía el secretario general del PP, a lo que añadía el hecho de que el PSOE está más cerca de ser tercera fuerza, que de la primera. Un tablero político que permite a los populares mantener la lectura de bloques que vienen haciendo en este ciclo electoral, en el que se vuelve a demostrar el vuelco demoscópico en el país: la derecha supera el 50% de porcentaje de voto, mientras que la izquierda no frena su caída en picado. En este escenario, los resultados de Aragón ofrecen a los populares la oportunidad de seguir presentándose como el partido que «liderará el cambio en España».
Con todo ello, Azcón se prepara para librar unas negociaciones complicadas con Vox, en las que Alejandro Nolasco tendrá mayor poder y se sentirá amparado por las urnas para elevar sus exigencias a los populares para conformar un Ejecutivo. Cabe destacar que estas conversaciones gravitarán también sobre lo que sucede otros dos territorios, uno que ya abrió las urnas hace mes y medio como Extremadura, y otro que las abrirá el próximo 15 de marzo como Castilla y León. Vox estirará las negociaciones tanto en Extremadura como Aragón para minimizar el desgaste de cara a las elecciones en Castilla y León, algo que en el PP tratarán de evitar. El resultado será una partida de ajedrez entre ambos, con movimientos medidos al milímetro para encarar en las mejores condiciones posibles la próxima parada del ciclo electoral, tal y como se está viendo en la comunidad extremeña.
20MINUTOS.ES – Nacional
