El regreso de Anna Faris, la actriz que nadie se tomaba en serio se reconcilia con ‘Scary Movie’ y con Hollywood

Scary Movie representa una de esas sagas cinematográficas absurdas que son vapuleadas por la crítica, pero amadas por el público. La sexta entrega de la sátira de terror, estrenada la primera semana de junio, recaudó más de 105,5 millones de dólares en la taquilla mundial en su primer fin de semana, superando con creces su presupuesto de 30 millones de dólares. Los fans han demostrado su lealtad a la saga después de esperar 13 años desde la anterior película, y 20 a que volviera el elenco original, encabezado por Anna Faris (Baltimore, 49 años). “Scary Movie 6 me ha brindado la oportunidad de replantear mi relación con Hollywood, y siento que tengo mucho más control. Ha sido una reconciliación y una victoria personal”, confesaba la actriz a Variety el pasado 13 de junio.

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 Tras sentirse ninguneada durante décadas por la industria y pasar por una mala racha después de su divorcio de Chris Pratt y de su salida de la serie ‘Mom’, la intérprete ha resurgido tanto en el plano sentimental como en el profesional  

Scary Movie representa una de esas sagas cinematográficas absurdas que son vapuleadas por la crítica, pero amadas por el público. La sexta entrega de la sátira de terror, estrenada la primera semana de junio, recaudó más de 105,5 millones de dólares en la taquilla mundial en su primer fin de semana, superando con creces su presupuesto de 30 millones de dólares. Los fans han demostrado su lealtad a la saga después de esperar 13 años desde la anterior película, y 20 a que volviera el elenco original, encabezado por Anna Faris (Baltimore, 49 años). “Scary Movie 6 me ha brindado la oportunidad de replantear mi relación con Hollywood, y siento que tengo mucho más control. Ha sido una reconciliación y una victoria personal”, confesaba la actriz a Varietyel pasado 13 de junio.

Interpretar a Cindy Campbell, una jovencita ingenua y torpe, pero valiente, que parodia a la típica heroína de slasher, le dio a Faris fama mundial y la perfiló como la candidata ideal para cualquier comedia. Pero su papel en Scary Movie no está entre los tres que más ha disfrutado, según reveló en el medio especializado en cine. Sus favoritos son “Shelley, de Una conejita en el campus [2008]; Samantha, de Solo amigos [2005]; y Jane, de Smiley Face [2007]”. Las sinopsis de estas películas dan una idea del tipo de carrera que ha llevado. “Shelly es una conejita de Playboy que, tras ser expulsada de la famosa mansión, y sin sitio donde ir, entra a formar parte de la hermandad Zeta Tau Zeta del campus de la universidad”, explica de la primera. En la segunda, hace de una estrella del pop desquiciada y egocéntrica para la que trabaja el protagonista, Ryan Reynolds. El argumento de Smiley Face tampoco tiene desperdicio: “Después de que una joven actriz [Faris] se come, sin saberlo, los pastelitos de marihuana de su compañera de habitación, su día se convierte en una serie de desventuras”.

Faris nunca ha temido al cine absurdo, pero sí a no poder salir de él. “Los periodistas me preguntaban: ‘¿Tienes miedo de que te encasillen?’. Y yo respondía: ‘Pues sí’. Pensaba que estaba perdiendo opciones“, reconoció en Variety. En una reciente entrevista en el podcast Happy Sad Confused, recordó una audición para A dos metros bajotierrapara ejemplificar que nadie la tomaba en serio en la industria. “Interpreté a una joven bajo los efectos del crack que recibe la noticia de la muerte de su padre. Alan [Ball, creador de la serie] empezó a reírse en mitad de mi actuación. Cuando terminé, solo me dijo: ‘Eres muy divertida’. Ahí comprendí lo difícil que era que me vieran fuera de la comedia”, recordó. “Con el tiempo, acepté que quizá está bien no saber por qué resulto graciosa. Mientras pueda seguir engañando a todos y pagar mi hipoteca, todo bien”, añadió, desmontando con humor su propia teoría.

De cara al público, Faris tiende a tomarse las cosas con guasa, pero ha pasado por momentos en los que le ha costado encontrar motivos para reír. La actriz se graduó en Literatura Inglesa en la Universidad de Washington en 1999 y aspiraba a ser novelista mientras se ganaba la vida con el marketing. Sin embargo, “por una serie de circunstancias” que no concreta, terminó en la audición de Scary Movie que le cambió la vida. “Todo sucedió tan rápido que no fue tanto la realización de un sueño como la formación de uno. Me sentí como si alguien me hubiera vendado los ojos, me hubiera subido a un helicóptero y me hubiera dejado caer en una tierra extraña”, relató en Variety.

Esa falta de experiencia en el sector en general y en Hollywood en particular le pasó factura. “Cuando conseguí el papel en Scary Movie, firmé un contrato para tres películas. Mi nuevo representante lo celebró, pero yo no sabía lo que eso significaba. Lo que significa es que pueden atarte a una franquicia cinematográfica y no pagarte mucho. Me pagaron 65.000 dólares canadienses [unos 40.000 euros] por la primera película, que se esfumaron rápidamente tras pagar los impuestos y los honorarios del representante”, criticó la actriz en la entrevista. “Y luego no me pagaron mucho por la segunda ni por la tercera. Así que mis sentimientos hacia la franquicia eran complicados, pero también me sentía muy vanidosa si menospreciaba mi enorme golpe de suerte al conseguir el papel”, admitió.

En la quinta entrega, de 2013, la cantante y actriz Ashley Tisdale sustituyó a Faris como protagonista. “No me volvieron a llamar para Scary Movie 5. Y creo que fue por cuestiones de edad y dinero. No creo que llegara a cobrar nunca un sueldo comparable al de los hombres. Sé que yo no lo hice, y Regina [Hall, que interpreta a su amiga Brenda en la saga] tampoco”, señala. No ha trascendido su sueldo en esta última entrega, pero, más allá de la ilusión de volver a compartir la experiencia con los colegas de sus inicios, agradece que se le haya presentado esta oportunidad en una época de sequía laboral. “He estado esperando este momento”, aseguró sobre su regreso a la franquicia.

Si el papel de Cindy fue el que la catapultó a la fama, el de Christy Punkett en Mom(2013-2021)fue el que le dio la estabilidad que tanto ansiaba. En la sitcom interpretaba a una madre soltera que lucha por mantener su sobriedad mientras intenta rehacer su vida y cuidar de su familia, incluida una madre también adicta —interpretada por la oscarizada Allison Janney, que ganó dos Emmys gracias a este papel— y dos hijos. “Los últimos siete años en Mom han sido de los más gratificantes y satisfactorios de mi carrera”, confesó a Peopleen septiembre de 2020, cuando anunció su salida de la serie en plena pandemia mundial. Tras una octava temporada sin ella, la ficción llegó a su fin. “Después de Mom, la cuarentena y todo lo demás, simplemente sentí que no tenía energía y tenía una especie de depresión”, admitió en Variety.

Con “todo lo demás” es probable que se refiriese a su divorcio de Chris Pratt. Antes, la actriz se casó en 2004 con el actor Ben Indra, a quien conoció durante el rodaje de El asesino de Lovers Lane, la película independiente de 1999 que supuso el debut de Faris justo antes de Scary Movie. Su rápido ascenso a la fama mientras la carrera de Indra se estancaba causó el final de su relación en 2007, según contó ella misma a Marie Claire en 2011: “Eso prácticamente destruyó mi matrimonio. La brecha se hizo demasiado grande”. Aun así, repitió la fórmula cuando conoció a Chris Pratt en el rodaje de Llévame a casa nena (2011). Actualmente, el actor es uno de los más taquilleros de la historia gracias a sus heroicos papeles en Guardianes de la Galaxia o Jurassic World, pero cuando empezaron su relación era un actor de comedias prácticamente desconocido.

La pareja se dio el “sí, quiero” en 2009 y, tres años después, dieron la bienvenida a su hijo, Jack (13 años). Este segundo matrimonio duró ocho años. “Anna y yo estamos tristes de comunicaros que estamos legalmente separados. Intentamos con todas nuestras fuerzas y durante mucho tiempo que esto funcionara y estamos realmente decepcionados”, anunció Pratt en Facebook en agosto de 2017. “Nos seguimos queriendo y siempre estaremos agradecidos por el tiempo que compartimos juntos y continuaremos con una relación de respeto entre ambos”, añadió el actor, actualmente casado con la escritora Katherine Schwarzenegger —hija de Arnold Schwarzenegger y Maria Shriver—, con quien tiene tres hijos.

En uno de los episodios de su podcast, Anna Faris Is Unqualified, la actriz reflexionó por primera vez sobre las posibles causas de sus fracasos amorosos. “Mis otros dos matrimonios fueron con actores y no creo que hiciéramos un gran trabajo a la hora de eliminar la competitividad. O al menos yo no lo hice, por ser una persona orgullosa y no querer mostrar mi vulnerabilidad. Cualquier atisbo de competitividad y comparación no lo gestioné muy bien, creo. Y espero haber madurado a partir de eso”, reconoció ante su invitada, Gwyneth Paltrow, en marzo de 2021. Ese año volvió a pasar por el altar por tercera vez con su actual marido, el director de fotografía Michael Barrett, con quien, por lo menos, no comparte profesión. “Sentimos una conexión inmediata. Ambos somos introvertidos de una manera muy similar”, describió en mayo de 2021 en People.

La vida vuelve a sonreírle en el plano sentimental y también en el profesional. “El podcast me ayudó mucho durante esa época [pospandemia] y me hizo pensar: ‘Sé que podría ser feliz escribiendo, porque siempre me ha encantado, y quizá esa sea una forma de ganar dinero’. Estaba pensando en una especie de jubilación. ¡Pero ahora siento que las oportunidades son más abundantes que nunca!”, comentó Faris a Variety. Tras su regreso triunfal con Scary Movie 6, tiene otros tres proyectos en fase de posproducción, incluido Primetime, un oscuro thriller protagonizado por Robert Pattinson. “Solo tengo una escena como su extraña y peculiar esposa”, anticipó la actriz en Happy Sad Confused. No aparecerá mucho en pantalla, pero con este papel demuestra que la eterna actriz de comedia también está hecha para los dramas.

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