Sevilla y Girona, dos equipos que luchan por la permanencia, empataron 1-1 en el Sánchez-Pizjuán en un partido que fue aplazado el sábado por la alerta meteorológica en Andalucía y en el que un gol de Kike Salas y un penalti parado por Odysseas Vlachodimos a Cristhian Stuani, en el tiempo añadido, dieron algo de aire al conjunto andaluz.
Resumen y goles del Sevilla – Girona
Lemar, cuando sólo había pasado un minuto y 40 segundos de juego y tras un fallo garrafal de la zaga del Sevilla, marcó el 0-1 con un tiro raso tras controlar, totalmente solo, un pase al centro de Hugo Rincón. El agujero dejado por la defensa hispalense fue tremendo, en lo que fue la tónica de un primer tiempo lamentable por parte sevillista.
El Sevilla pudo empatar en una fallida cesión atrás de cabeza de Daley Blind al filo del primer cuarto de hora, pero el balón dio en la cepa del poste y luego lo sacó con el pie Gazzaniga, a lo que siguió un tiro de Peque despejó el meta argentino. Pero esas intentonas locales fueron un espejismo, pues el Girona retomó el dominio ante un cuadro andaluz impotente, perdido y sin ideas.
Los visitantes, que neutralizaron totalmente a un triste Sevilla en el primer tiempo, estuvieron cerca de ampliar su renta con ocasiones del eléctrico Bryan Gil (m.19), Fran Beltrán (m.31) -luego sustituido por lesión por Axel Witsel en el 56- y Viktor Tsygankov (m.39), pero Vlachodimos, providencial, salvó a su equipo.
En la reanudación, con un triple cambio de Almeyda, se vio muy enfadado al técnico por el pésimo rendimiento de los suyos en el primer acto, con el que pasó a una zaga de cuatro al dar entrada a Juanlu por Carmona, al canterano Oso como extremo zurdo por Azpilicueta y Ejuke por un desaparecido Peque.
El decorado del choque cambió por completo en una segunda parte dominada por el Sevilla y en el que Oso y Ejuke, desde los extremos, revolucionaron al equipo andaluz, que lo intentó siempre, a veces a la desesperada, y encerró en su área a un conservador y temeroso Girona.
Los nervionenses, sin un juego claro ni convincente, basado más en su voluntad e imperiosa necesidad de sacar la cabeza del pozo en el que están metidos, lo intentaron con una volea desviada de Gudelj, luego con un tiro del incisivo Oso a pase de Ejuke y también con Maupay en tres ocasiones, hasta que el central Kike Salas robó un balón a Echeverri en la frontal del área y firmó un zurdazo inapelable para Gazzaniga a los 92 minutos.
Lo más rocambolesco es que el Sevilla, en un final loco, concedió al Girona una contra a los 95 minutos en la que Suazo, tras un pase de Echeverri, cometió penalti sobre Iván Martín. Míchel cambió a este último para que el especialista, Cristhian Stuani, lo lanzara, pero Vlachodimos lo paró en el 98 y se erigió en el héroe local.
Thomas Lemar y Kike Salas marcaron los goles de un partido entre Sevilla y Girona con un final cardiaco.
Sevilla y Girona, dos equipos que luchan por la permanencia, empataron 1-1 en el Sánchez-Pizjuán en un partido que fue aplazado el sábado por la alerta meteorológica en Andalucía y en el que un gol de Kike Salas y un penalti parado por Odysseas Vlachodimos a Cristhian Stuani, en el tiempo añadido, dieron algo de aire al conjunto andaluz.
Lemar, cuando sólo había pasado un minuto y 40 segundos de juego y tras un fallo garrafal de la zaga del Sevilla, marcó el 0-1 con un tiro raso tras controlar, totalmente solo, un pase al centro de Hugo Rincón. El agujero dejado por la defensa hispalense fue tremendo, en lo que fue la tónica de un primer tiempo lamentable por parte sevillista.
El Sevilla pudo empatar en una fallida cesión atrás de cabeza de Daley Blind al filo del primer cuarto de hora, pero el balón dio en la cepa del poste y luego lo sacó con el pie Gazzaniga, a lo que siguió un tiro de Peque despejó el meta argentino. Pero esas intentonas locales fueron un espejismo, pues el Girona retomó el dominio ante un cuadro andaluz impotente, perdido y sin ideas.
Los visitantes, que neutralizaron totalmente a un triste Sevilla en el primer tiempo, estuvieron cerca de ampliar su renta con ocasiones del eléctrico Bryan Gil (m.19), Fran Beltrán (m.31) -luego sustituido por lesión por Axel Witsel en el 56- y Viktor Tsygankov (m.39), pero Vlachodimos, providencial, salvó a su equipo.
En la reanudación, con un triple cambio de Almeyda, se vio muy enfadado al técnico por el pésimo rendimiento de los suyos en el primer acto, con el que pasó a una zaga de cuatro al dar entrada a Juanlu por Carmona, al canterano Oso como extremo zurdo por Azpilicueta y Ejuke por un desaparecido Peque.
El decorado del choque cambió por completo en una segunda parte dominada por el Sevilla y en el que Oso y Ejuke, desde los extremos, revolucionaron al equipo andaluz, que lo intentó siempre, a veces a la desesperada, y encerró en su área a un conservador y temeroso Girona.
Los nervionenses, sin un juego claro ni convincente, basado más en su voluntad e imperiosa necesidad de sacar la cabeza del pozo en el que están metidos, lo intentaron con una volea desviada de Gudelj, luego con un tiro del incisivo Oso a pase de Ejuke y también con Maupay en tres ocasiones, hasta que el central Kike Salas robó un balón a Echeverri en la frontal del área y firmó un zurdazo inapelable para Gazzaniga a los 92 minutos.
Lo más rocambolesco es que el Sevilla, en un final loco, concedió al Girona una contra a los 95 minutos en la que Suazo, tras un pase de Echeverri, cometió penalti sobre Iván Martín. Míchel cambió a este último para que el especialista, Cristhian Stuani, lo lanzara, pero Vlachodimos lo paró en el 98 y se erigió en el héroe local.
20MINUTOS.ES – Deportes
