¿Está en peligro la tripulación de Artemis II por el fallo del escudo térmico que se detectó en Orion?

El programa Artemis de la NASA se inició con la primera misión no tripulada, Artemis I, en noviembre de 2022. Este primer intento de enviar la nave Orion al espacio sirvió para comprobar que dicha cápsula era capaz de realizar las maniobras necesarias para las que ha sido diseñada, así como para reingresar en la atmósfera terrestre a altas velocidades y continuar intacta. Sin embargo, tras extensos análisis y pruebas, la NASA identificó que el escudo térmico de Orion perdió material carbonizado durante Artemis I.

Tal y como dio a conocer la agencia en un comunicado oficial, los ingenieros determinaron que, cuando Orion regresó de su misión no tripulada alrededor de la Luna, los gases generados dentro del material ablativo exterior del escudo térmico —denominado Avcoat— no pudieron ventilarse y disiparse como estaba previsto. Por lo tanto, esto permitió que se acumulara presión y se produjeran grietas, provocando que parte del material carbonizado se desprendiera en varios lugares.

A partir de estos hallazgos, ahora, surge una pregunta clave: si este comportamiento del escudo térmico supone un riesgo real para la primera misión tripulada del programa, Artemis II. Según la NASA, los datos recogidos durante Artemis I muestran que, a pesar de la pérdida de material, las temperaturas en el interior de la cápsula se mantuvieron en todo momento dentro de los márgenes seguros. Además, la agencia afirma que hicieron los ‘arreglos’ necesarios para mitigar cualquier problema.

Por lo tanto, el escudo térmico no se considera actualmente un problema crítico que impida la misión, pero sí un aspecto técnico bajo estrecha vigilancia. Artemis II será, en este sentido, una prueba decisiva porque no solo lleva astronautas alrededor de la Luna, sino que sirve para confirmar que las modificaciones introducidas son suficientes para garantizar la seguridad en las próximas misiones al satélite de la Tierra.

Qué pasó exactamente con el escudo térmico de Orion en Artemis I

En Artemis I, los ingenieros emplearon la técnica de guiamiento de reentrada atmosférica doble para el regreso de la nave Orion a la Tierra, así pues, la cápsula se llevó hasta su punto de amerizaje en el océano Pacífico. Con esta maniobra, Orion entró en la parte superior de la atmósfera de la Tierra y utilizó la resistencia atmosférica para reducir su velocidad, además, empleó la sustentación aerodinámica para rebotar y salir de nuevo de la atmósfera, para luego volver a entrar en el descenso final con paracaídas para su amerizaje.

Sin embargo, durante las inmersiones en la atmósfera se produjo la acumulación de gases que forman parte del proceso de desgaste, por lo tanto, debido a que el Avcoat no tenía «permeabilidad», la presión interna se acumuló y produjo el agrietamiento y el desprendimiento desigual de la capa exterior. Así lo relata la NASA en su comunicado oficial: «El calentamiento menos severo observado durante la reentrada real de Artemis I desaceleró el proceso de formación de material carbonizado, al tiempo que siguió creando gases en esta capa de material. La presión del gas se acumuló hasta el punto de agrietar el Avcoat y liberar partes de la capa carbonizada«.

Si bien es cierto que la misión Artemis I no era tripulada, los astronautas habrían estado a salvo porque la temperatura de los sistemas del módulo de tripulación dentro de la cabina estaban dentro de los límites y se mantenían estables, con temperaturas alrededor de los 24º.

Por otro lado, tras descubrir las condiciones del escudo térmico de Artemis I, la NASA contó con un equipo multidisciplinario de expertos para iniciar el proceso de investigación y mitigar el problema. Asimismo, en primavera de 2024, la agencia espacial creó un equipo de revisión independiente para evaluar las condiciones del escudo térmico posteriores al vuelo, los datos del entorno para la entrada a la atmósfera, la respuesta térmica del material ablativo y el avance de las investigaciones. De esta manera, al saber que la permeabilidad de Avcoat es un parámetro clave para evitar o minimizar la pérdida de material carbonizado, la NASA tuvo la información necesaria para garantizar la seguridad de la tripulación y mejorar el desempeño de los futuros escudos térmicos del programa Artemis.

¿El escudo término de Orion supone un peligro para los astronautas de Artemis II?

Durante Artemis II, el escudo térmico de Orion protegerá a los astronautas del calor de la reentrada a la atmósfera terrestre, teniendo en cuenta la NASA respaldó las mejoras en la producción para lograr una uniformidad y permeabilidad consistente.

Por ende, gracias a estos cambios, el escudo térmico no supone un riesgo crítico para la tripulación porque se entendió la causa del problema y se puso solución para mitigar los posibles problemas, gracias a un nuevo escudo térmico reforzado y otros sistemas de protección.

 La NASA identificó un problema en el escudo térmico de la nave Orión durante Artemis I, pero asegura haberlo solucionado para garantizar la seguridad de la misión tripulada Artemis II.  

El programa Artemis de la NASA se inició con la primera misión no tripulada, Artemis I, en noviembre de 2022. Este primer intento de enviar la nave Orion al espacio sirvió para comprobar que dicha cápsula era capaz de realizar las maniobras necesarias para las que ha sido diseñada, así como para reingresar en la atmósfera terrestre a altas velocidades y continuar intacta. Sin embargo, tras extensos análisis y pruebas, la NASA identificó que el escudo térmico de Orion perdió material carbonizado durante Artemis I.

Tal y como dio a conocer la agencia en un comunicado oficial, los ingenieros determinaron que, cuando Orion regresó de su misión no tripulada alrededor de la Luna, los gases generados dentro del material ablativo exterior del escudo térmico —denominado Avcoat— no pudieron ventilarse y disiparse como estaba previsto. Por lo tanto, esto permitió que se acumulara presión y se produjeran grietas, provocando que parte del material carbonizado se desprendiera en varios lugares.

A partir de estos hallazgos, ahora, surge una pregunta clave: si este comportamiento del escudo térmico supone un riesgo real para la primera misión tripulada del programa, Artemis II. Según la NASA, los datos recogidos durante Artemis I muestran que, a pesar de la pérdida de material, las temperaturas en el interior de la cápsula se mantuvieron en todo momento dentro de los márgenes seguros. Además, la agencia afirma que hicieron los ‘arreglos’ necesarios para mitigar cualquier problema.

Por lo tanto, el escudo térmico no se considera actualmente un problema crítico que impida la misión, pero sí un aspecto técnico bajo estrecha vigilancia. Artemis II será, en este sentido, una prueba decisiva porque no solo lleva astronautas alrededor de la Luna, sino que sirve para confirmar que las modificaciones introducidas son suficientes para garantizar la seguridad en las próximas misiones al satélite de la Tierra.

Qué pasó exactamente con el escudo térmico de Orion en Artemis I

En Artemis I, los ingenieros emplearon la técnica de guiamiento de reentrada atmosférica doble para el regreso de la nave Orion a la Tierra, así pues, la cápsula se llevó hasta su punto de amerizaje en el océano Pacífico. Con esta maniobra, Orion entró en la parte superior de la atmósfera de la Tierra y utilizó la resistencia atmosférica para reducir su velocidad, además, empleó la sustentación aerodinámica para rebotar y salir de nuevo de la atmósfera, para luego volver a entrar en el descenso final con paracaídas para su amerizaje.

Sin embargo, durante las inmersiones en la atmósfera se produjo la acumulación de gases que forman parte del proceso de desgaste, por lo tanto, debido a que el Avcoat no tenía «permeabilidad», la presión interna se acumuló y produjo el agrietamiento y el desprendimiento desigual de la capa exterior. Así lo relata la NASA en su comunicado oficial: «El calentamiento menos severo observado durante la reentrada real de Artemis I desaceleró el proceso de formación de material carbonizado, al tiempo que siguió creando gases en esta capa de material. La presión del gas se acumuló hasta el punto de agrietar el Avcoat y liberar partes de la capa carbonizada«.

Si bien es cierto que la misión Artemis I no era tripulada, los astronautas habrían estado a salvo porque la temperatura de los sistemas del módulo de tripulación dentro de la cabina estaban dentro de los límites y se mantenían estables, con temperaturas alrededor de los 24º.

Por otro lado, tras descubrir las condiciones del escudo térmico de Artemis I, la NASA contó con un equipo multidisciplinario de expertos para iniciar el proceso de investigación y mitigar el problema. Asimismo, en primavera de 2024, la agencia espacial creó un equipo de revisión independiente para evaluar las condiciones del escudo térmico posteriores al vuelo, los datos del entorno para la entrada a la atmósfera, la respuesta térmica del material ablativo y el avance de las investigaciones. De esta manera, al saber que la permeabilidad de Avcoat es un parámetro clave para evitar o minimizar la pérdida de material carbonizado, la NASA tuvo la información necesaria para garantizar la seguridad de la tripulación y mejorar el desempeño de los futuros escudos térmicos del programa Artemis.

¿El escudo término de Orion supone un peligro para los astronautas de Artemis II?

Durante Artemis II, el escudo térmico de Orion protegerá a los astronautas del calor de la reentrada a la atmósfera terrestre, teniendo en cuenta la NASA respaldó las mejoras en la producción para lograr una uniformidad y permeabilidad consistente.

Por ende, gracias a estos cambios, el escudo térmico no supone un riesgo crítico para la tripulación porque se entendió la causa del problema y se puso solución para mitigar los posibles problemas, gracias a un nuevo escudo térmico reforzado y otros sistemas de protección.

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