Ferran Adrià, sobre su fama en Francia desde que los cocineros españoles le disputaron el trono: «No me pueden ver mucho»

Ferran Adrià se sentó por primera vez en La Revuelta junto a David Broncano para presentar Gènesi, la serie que reconstruye la historia de El Bulli. Entre trucos de tortilla y recuerdos de juventud, el chef llevó la conversación hacia una rivalidad de siglos: la que enfrenta a la alta cocina española con la francesa.

Adrià retrocedió hasta el reparto de poder que existía antes de los noventa. «Durante 400 años, los franceses fueron los líderes de la alta cocina creativa«, explicó. Aquel dominio empezó a resquebrajarse a mediados de esa década, cuando España empezó a discutirles el puesto en la élite gastronómica.

Según su relato, un grupo de cocineros españoles decidió entonces arriesgarse y cocinar de otra manera, y aquella apuesta acabó teniendo eco fuera del país. Él mismo resumió su forma de afrontarlo con una idea que ya había soltado al arrancar la entrevista: «Siempre me lo pregunto todo», recordó.

La consecuencia de aquel cambio la contó entre risas, al hablar de cómo lo ven al otro lado de los Pirineos, donde la cocina francesa había ocupado la cima durante generaciones. Sin dramatismo alguno, resolvió el asunto con simpatía. «No me pueden ver mucho», bromeó ante Broncano.

Adrià admitió que, además del trabajo, la suerte tuvo su parte en aquel recorrido, y defendió romper con lo establecido. Su reflexión final apuntó a los maestros y a no calcar a nadie: «Es mejor no tener maestro», reflexionó, en la misma charla en la que promocionó Gènesi.

 El chef fue por primera vez a ‘La Revuelta’, donde fechó a mediados de los noventa el pulso entre la cocina española y la francesa, antes de presentar ‘Gènesi’.  

Ferran Adrià se sentó por primera vez en La Revuelta junto a David Broncano para presentar Gènesi, la serie que reconstruye la historia de El Bulli. Entre trucos de tortilla y recuerdos de juventud, el chef llevó la conversación hacia una rivalidad de siglos: la que enfrenta a la alta cocina española con la francesa.

Adrià retrocedió hasta el reparto de poder que existía antes de los noventa. «Durante 400 años, los franceses fueron los líderes de la alta cocina creativa«, explicó. Aquel dominio empezó a resquebrajarse a mediados de esa década, cuando España empezó a discutirles el puesto en la élite gastronómica.

Según su relato, un grupo de cocineros españoles decidió entonces arriesgarse y cocinar de otra manera, y aquella apuesta acabó teniendo eco fuera del país. Él mismo resumió su forma de afrontarlo con una idea que ya había soltado al arrancar la entrevista: «Siempre me lo pregunto todo», recordó.

La consecuencia de aquel cambio la contó entre risas, al hablar de cómo lo ven al otro lado de los Pirineos, donde la cocina francesa había ocupado la cima durante generaciones. Sin dramatismo alguno, resolvió el asunto con simpatía. «No me pueden ver mucho», bromeó ante Broncano.

Adrià admitió que, además del trabajo, la suerte tuvo su parte en aquel recorrido, y defendió romper con lo establecido. Su reflexión final apuntó a los maestros y a no calcar a nadie: «Es mejor no tener maestro», reflexionó, en la misma charla en la que promocionó Gènesi.

 20MINUTOS.ES – Televisión

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