Irán busca forjar alianzas regionales en la víspera de las elecciones israelíes

El encuentro con Riad, Ankara e Islamabad tiene el objetivo de avanzar hacia un mecanismo de seguridad regional mientras crece la amenaza de reanudación de la guerra Leer El encuentro con Riad, Ankara e Islamabad tiene el objetivo de avanzar hacia un mecanismo de seguridad regional mientras crece la amenaza de reanudación de la guerra Leer  

Irán mueve ficha ante la acumulación de indicios de que Estados Unidos e Israel se preparan para reanudar los ataques contra el país, y convocó un encuentro de alto nivel con Arabia Saudí, Turquía y Pakistán. En vísperas de las elecciones parlamentarias en Israel, han viajado a Teherán el ministro de Defensa saudí, Jalid bin Salman; el jefe del ejército paquistaní, Asim Munir; y el jefe de Inteligencia turco, Ibrahim Kalin. Los medios iraníes dieron una amplia cobertura a su llegada, con imágenes de los aviones oficiales en la capital. Allí se reunieron con el jefe de seguridad del país, Mohsen Rezaei, una figura que se ha mostrado muy contundente en los últimos días sobre la posibilidad de que se reanude la guerra, y que ha advertido a Washington y Tel Aviv de que Irán no tendrá «líneas rojas».

Se trata del primer encuentro de alto nivel que acoge Teherán con estos tres países, que firmaron hace meses el llamado Pacto de la Meca, un acuerdo de defensa conjunta forjado en medio de una región en constante cambio tras la guerra en la Franja de Gaza, Líbano e Irán. La iniciativa de la reunión surgió la semana pasada, cuando Munir viajó a Teherán, en medio de las crecientes tensiones y de la amenaza de una reanudación de la guerra contra Irán. Una delegación de Qatar visitó también la capital iraní el domingo, en un intento de acelerar la desescalada y dar un impulso a la mediación.

El portavoz de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, ha presentado la visita como una oportunidad para avanzar hacia lo que Teherán llama «seguridad endógena» y apuntó a las posibles «consecuencias de la agresión militar de Estados Unidos e Israel contra Irán» como uno de los temas clave del encuentro. «Los acontecimientos de los dos últimos años -en particular, de los últimos ocho meses- han demostrado que una seguridad duradera y fiable en nuestra región solo puede lograrse mediante el fomento de la confianza y la cooperación entre los países de la zona», aseguró en una conferencia de prensa.

Tras el encuentro, Arabia Saudí emitió un comunicado en el que subrayó la importancia de evitar una escalada de tensiones que pueda arrastrar de nuevo a toda la región al conflicto. «El Reino subraya la importancia de abrir canales de negociación para evitar un resurgimiento de la escalada militar en la región y allanar el camino hacia un acuerdo que ponga fin a la crisis y garantice la paz y la estabilidad», señala la nota.

Baqaei dejó entrever además que el encuentro podría abrir el camino a negociaciones para establecer un mecanismo de seguridad, un principio que Irán defiende desde hace décadas y que ha reclamado desde el estallido de la guerra. Preguntado por los comicios israelíes, el portavoz señaló que para Teherán no hay ninguna diferencia entre quienes puedan asumir el timón de un régimen que «no ha traído más que violencia y masacres» a la región. El ex ministro de Exteriores iraní, Javad Zarif -quien tuvo un papel crucial en el acuerdo nuclear de 2015- declaró en redes sociales que el encuentro en Teherán debería sentar las bases de un «vínculo de seguridad de Asia Occidental», que describió como una «red regional inclusiva basada en la no agresión y seguridad mutua».

El pasado mes de junio, Pakistán y Qatar ayudaron a cerrar un acuerdo entre Washington y Teherán con el objetivo de reabrir el Estrecho de Ormuz e iniciar negociaciones más amplias para poner fin a los principales escollos de la guerra. El pacto se derrumbó con rapidez, en medio de ataques entre ambas partes y de tensiones constantes en Ormuz. Desde entonces la retórica entre Washington y Teherán no ha dejado de endurecerse, con Irán intensificando sus ataques en Ormuz y uno de sus aliados del Eje de Resistencia, los hutíes de Yemen, multiplicando su ofensiva contra Arabia Saudí. Estados Unidos por su parte, sopesa una ofensiva relámpago que podría llegar tras las elecciones de media legislatura el 3 de noviembre, según apuntan medios del país.

Para Dennis Citrinowicz, analista y ex funcionario de los servicios de inteligencia de Defensa israelíes, la cita tiene un valor político considerable porque refleja que los países de la región tienen una necesidad cada vez mayor de «diversificar sus alianzas de seguridad» en lugar de depender sólo de Estados Unidos. La decisión de entablar un diálogo directo con Teherán, añade, es igual de significativa, porque refleja no sólo el reconocimiento del régimen iraní, sino también la comprensión de que Irán sigue siendo un actor regional clave cuya influencia no se puede ignorar sin más.

En la agenda del encuentro también se trató la ofensiva de los hutíes de Yemen -apoyados por Teherán- contra Arabia Saudí, que ha puesto en jaque las exportaciones del país, así como infraestructuras clave como aeropuertos. Desde hace semanas se desarrolla una contraofensiva de las fuerzas alineadas con el gobierno yemení -apoyadas por Riad- para recuperar los territorios capturados por los hutíes, pero por el momento la misiva no ha logrado grandes avances. Mientras se desarrollaba la reunión en Teherán, Arabia Saudí atacó «túneles de almacenamiento de misiles balísticos» de los hutíes, mientras que el grupo rebelde lanzó un ataque con misiles contra el aeropuerto de Riad y atacó estaciones de bombeo en el oeste del país.

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