La familia real noruega se despide de la princesa Astrid en un funeral abierto a todos

El 9 de septiembre, la familia real noruega, reyes, príncipes y princesas y representantes internacionales se despidieron de Harald V de Noruega, fallecido el 28 de agosto a los 89 años, en un funeral de Estado que paralizó Oslo. Dos días después del último adiós a quien era el monarca más longevo de Europa, la casa real nórdica anunciaba el fallecimiento de la princesa Astrid, hermana mayor del rey Harald, a los 94 años. Su última aparición pública fue, precisamente, en la misa y entierro de su hermano. Este miércoles 23 de septiembre, dos semanas después de aquel funeral, las banderas ondean a media asta en el Palacio Real de Oslo y los Glücksburg vuelven a vestirse de negro para despedir a la que durante 14 años ejerció de primera dama del país tras la muerte de su madre, la princesa Märtha.

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 La hermana mayor de Harald V, fallecida dos días después del entierro del monarca, es enterrada este miércoles junto a su esposo, Johan Martin Fernenr, en la iglesia de Ris de Oslo. Los nuevos reyes, sin Sverre Magnus ni Marius Borg Høiby, han estado acompañados de la princesa heredera Victoria de Suecia  

El 9 de septiembre, la familia real noruega, reyes, príncipes y princesas y representantes internacionales se despidieron de Harald V de Noruega, fallecido el 28 de agosto a los 89 años, en un funeral de Estado que paralizó Oslo. Dos días después del último adiós a quien era el monarca más longevo de Europa, la casa real nórdica anunciaba el fallecimiento de la princesa Astrid, hermana mayor del rey Harald, a los 94 años. Su última aparición pública fue, precisamente, en la misa y entierro de su hermano. Este miércoles 23 de septiembre, dos semanas después de aquel funeral, las banderas ondean a media asta en el Palacio Real de Oslo y losGlücksburg vuelven a vestirse de negro para despedir a la que durante 14 años ejerció de primera dama del país tras la muerte de su madre, la princesa Märtha.

El funeral de la princesa Astrid se celebra en la iglesia de Ris de Oslo, con la casa real nórdica casi al completo. Tal y como se había comunicado, están presentes los nuevos reyes, Haakon VIII y Mette-Marit, la princesa heredera Ingrid Alexandra y la reina Sonia. No está presente el príncipe Sverre Magnus, quien ya ha comenzado sus estudios de Administración de Empresas en el Forward College en Lisboa (como la infanta Sofía, tras el primer año en la capital lusa después vivirá en París y Roma). Esta es la primera aparición pública de la familia real noruega desde que todos ellos se asomaron al balcón del Palacio Real de Oslo tras la despedida de Harald V para saludar a los ciudadanos.

Tampoco está presente Marius Borg Høiby, primogénito de la reina Mette-Marit. Tal y como han informado medios noruegos, no ha solicitado el permiso al juez para poder abandonar el palacio de Skaugum, donde se encuentra bajo arresto domiciliario tras la condena a cuatro años de prisión por dos violaciones a sus exnovias, maltrato, amenazas, posesión de marihuana, quebrantamiento de órdenes de alejamiento e infracciones graves de tráfico. No ha estado en la despedida, pero sí que ha estado presente a través de la corona de flores que la casa real nórdica ha depositado en su honor, como ya ocurrió en el de su abuelo. En el funeral del monarca sí que acompañó al resto de la familia. Aunque buscaban que permaneciese en un discreto segundo plano y sin demasiado protagonismo, su presencia junto a jefes de Estado y príncipes consiguió el efecto contrario. Y eso que ahora su situación es algo más ventajosa, pues en septiembre la justicia noruega aceptó su recurso a la condena por violación y confirmó que habrá un nuevo juicio en febrero de 2027.

Los reyes Haakon de Noruega y Mette-Marit, la princesa Ingrid Alexandra y la reina Sonia han llegado a la vez a la iglesia, pero en diferentes vehículos. Junto a ellos también han acudido la princesa Marta Luisa de Noruega y su marido, el chamán Durek Verrett, y las tres hijas de la primogénita del rey Harald. Todos ellos también participaron en el funeral del monarca. “Te quiero, tía Astrid. Ahora estás en casa con la familia en el cielo. Tu fuego y tu espíritu siempre serán valorados. De verdad, te echaré de menos. Estoy muy triste. Que Dios te bendiga, alma dulce”, escribió Verrett, recuperado del trasplante de riñón, en sus redes sociales.

Aunque no se trata de un funeral de Estado como el de Harald V, al entierro de la princesa Astrid asisten representantes de las monarquías europeas. La princesa heredera Victoria de Suecia es la representante de su familia y se ha sentado junto a la princesa Marta Luisa. “La reina y yo hemos recibido con tristeza la noticia de que la princesa Astrid ha fallecido. Hace unos días tuvimos la oportunidad de encontrarnos y hablar con motivo del funeral del rey Harald, un encuentro que valoramos enormemente. Recordamos a la princesa Astrid con cariño y hacemos llegar nuestras condolencias a los hijos de la princesa y a su familia en estos momentos tan difíciles”, afirmó el rey Carlos Gustavo de Suecia. Las familias reales de Suecia y Noruega mantienen una estrecha relación desde hace décadas, tanto que la heredera sueca pronunció unas palabras en el funeral del monarca noruego, su padrino.

Los representantes por parte de la familia real belga son la princesa Astrid, hermana del rey Felipe de Bélgica, y su marido, el príncipe Lorenzo de Bélgica. Su vínculo es familiar: su padre, Alberto de Bélgica, era primo del difunto monarca y de la fallecida princesa.

No solo han estado presentes su familia, representantes políticos de Noruega y otros miembros de la realeza. En esta ocasión, se ha permitido la asistencia en la ceremonia a los ciudadanos. Las puertas de la iglesia de Ris se han abierto pocos minutos antes del mediodía y se han cerrado media hora después, una vez todos los asistentes estaban en su interior después de pasar un control de seguridad.

En los jardines que rodean el templo está la tumba de su marido, el empresario Johan Martin Fernenr, fallecido en 2015, y sus cenizas. La iglesia abrió sus puertas en 1932 después de ser consagrada, y está ubicada cerca de la residencia privada de la princesa Astrid. Según publica el medio VG, los costes del funeral corren a cargo del Estado.

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