La guerra en Irán golpea al negocio más exótico del campo español: la venta de alfalfa ‘deluxe’ para carreras de camellos

Es el alimento de los caballos de pura sangre árabe de los hipódromos más exclusivos de Dubai y Abu Dabi, así como de los corceles de enduro o equitación de alta resistencia en muchos países del Golfo Pérsico y de los camellos que compiten en las bulliciosas carreras de Arabia Saudi, Qatar o Jordania. La alfalfa deshidratada producida en el Valle del Ebro (Aragón, Cataluña y Navarra) junto a zonas de Castilla y León, Castilla – La Mancha y Andalucía es un producto ‘deluxe’ que ha conquistado a los exigentes jeques en los últimos años: saudíes y Emiratos Árabes Unidos (EAU) importan anualmente más de 280.000 toneladas de alfalfa, el 40% de la producción española. Sin embargo, la guerra en Irán y el bloqueo del Estrecho de Ormuz amenazan con poner fin a este rentable flujo. España es el primer productor y exportador europeo de este tipo de alfalfa cuyo mercado alcanzó los 452 millones de dolares en 2025 (390,2 millones de euros), aunque las previsiones estiman que se puedan alcanzar los 563 millones (unos 486 millones de euros) en 2030.

«El Golfo Pérsico está cerrado. El problema es el Estrecho de Ormuz. No hay barcos», afirma contundente a La Información Económica José Manuel quien es gerente de La Pastora Quinto S.L, la sociedad resultante de la unión de la empresa familiar homónima con las cooperativas Santa Ana de Quinto y San Pedro Gelsa con sede en la localidad zaragozana de Quinto. Esta compañía está especializada en el cultivo y deshidratación de la alfalfa para su transformación en paquetes o granulados. Como ejemplo del actual bloqueo, el gestor de esta compañía destaca que un contenedor de 25 toneladas de alfalfa con destino a Jordania les costará 3.000 euros más a pesar de que la embarcación cruzará solo parte del Canal de Suez. A la cantidad anterior hay que sumarle los 7.000 u 8.000 euros que ya cuesta el flete en condiciones normales. «Es más de un 50%», subraya José Manuel.

La clave está en el «secado»

Pero, ¿por qué esta alfalfa ‘deluxe’ es tan valorada por los veterinarios que miman a los caballos y camellos preferidos de las élites árabes? El responsable de Forrajes de la Comisión Ejecutiva de COAG, Javier Fatás, destaca que una de las claves está en el clima del Valle del Ebro y en el «sistema de deshidratación o secado, que permite generar un producto muy homogéneo, con toda la hoja, y que cuenta con un alto porcentaje de proteína además de ser altamente digerible para caballos y camellos». Fatás lamenta que el conflicto llega en puertas de la campaña de la alfalfa, que se prolonga desde principios de abril hasta inicios de noviembre, realizándose plantaciones y cortes cada mes. El representante de esta organización agraria reconoce a este medio que en el sector tienen «mucha preocupación» por la situación en el Golfo y reconoce que esta guerra puede ser «la última estocada» para las decenas de explotaciones familiares, que viven de este cultivo.

El responsable de la Unión de Agricultores y Ganaderos de Aragón (UAGA) en la Comarca de la Ribera Baja (Zaragoza), José Miguel Abenia, pone como ejemplo de las cualidades de la alfalfa que «si alimentas con ella a una vaca de leche pasará de producirte 20 a 30 litros diarios». Abenia lamenta que «nos las veíamos tan felices» porque la alfalfa se está pagando hasta ahora entre 150 y 160 euros por tonelada y destaca que los países del Golfo Pérsico ya intentaron cultivarla, pero con su disponibilidad de agua no era posible. Agua no es algo que falte en la ribera del Ebro. Para el representante de UAGA «la clave va a estar en la duración del conflicto» y denuncia la «salvaje respuesta» a la guerra que se está produciendo en forma subidas de precios (gasóleo, fertilizantes, electricidad…). «El sector esta muy preocupado», reconoce.

Un producto con sustitutivos

Fatás (COAG) recuerda que la carga proteica de la alfafa «es un producto que se puede sustituir por otras proteínas, por lo que este tipo de mercados hay ganárselos con la calidad y la seguridad de suministro». Algo que la guerra esta muy lejos de garantizar, por lo que aquello que se pueda exporar vendrá a engrosar el stock que se queda en España. «Lo que se traduciría en una bajada de precios», admite el representante de esta organización agraria quien exige al Gobierno español que realice gestiones diplomáticas con Arabia Saudí, Emiratos y Qatar para asegurarse la viegencia de lso contratos en vigor. Además de habilitar líneas de avales y aplazamientos financieros para el sector forrajero, así como la constitución de una suerte de ‘mesa de crisis’ formada por representantes de las organizaciones agrarias y las cooperativas exportadores, con el ánimo de fijar una respuesta común.

¿Hay alternativa a los países del Golfo?

¿Hay alternativa a los países del Golfo Pérsico? Tanto Fatás (COAG) como Abenia (UAGA) y José Manuel (La Pastora Quinto S.L) coinciden en la elevada complejidad de buscar alternativas a los países del Golfo. El responsable de Forrajes de COAG apunta hacia Asia y, concretamente, en dirección a China donde asegura que se valora la calidad de esta alfalfa ‘deluxe’ para alimentar a su cabaña ganandera de vacuno de leche. Sin embargo, el representante de UAGA explica que «la demanda china ha ido bajando porque, según el comercial que tenemos allí, la leche está considerada un producto de lujo y como están teniendo problemas económicos la demanda está flojeando». Abenia añade que el gigante asiático cuenta con «varias fábricas o vaquerías» (‘macrogranjas’), propiedad el Estado, que sí están funcionando, no así las de capital privado.

India, Corea del Sur… ¿Marruecos?

Preguntado sobre la India, con quien la Comisión Europea (CE) acaba de firmar un acuerdo de libre comercio, el máximo representante de UAGA en la Ribera Baja del Ebro (Zaragoza) se trata de «un mercado todavía incipiente, sobre el que no sabemos aún cuáles son sus necesidades». Para José Manuel, de La Pastora Quinto S.L, el país dirigido por Xi Jinping tampoco es ahora una alterativa por su situación económica y cita a Corea del Sur. «Un mercado que ahora esta cerrado por la peste porcina (PPA), por lo que esperamos que las conversaciones que están manteniendo el Ministerio de Agricultura tengan éxito», comenta.

Los productos españoles también descartan Europa, ya que si España es la primera productora de Europa de alfalfa deshidratada nuestros vecinos franceses son los siguientes y tienen bien ganado el mercado del norte del continente. ¿Marruecos? ¿el norte de África? «Son pequeños consumidores«, matiza el gerente de La Pastora quien cree que toca esperar conservando la alfalfa hasta que el mercado se vuelva a abrir. En paralelo, sus costes de producción (electricidad, fertilizantes, gasóleo…) siguen subiendo…

 Desde organizaciones agrarias como COAG destacan que Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos (EAU) importan cada año más de 280.000 toneladas de alfalfa española, la preferida por los jeques para sus competiciones.  

Es el alimento de los caballos de pura sangre árabe de los hipódromos más exclusivos de Dubai y Abu Dabi, así como de los corceles de enduro o equitación de alta resistencia en muchos países del Golfo Pérsico y de los camellos que compiten en las bulliciosas carreras de Arabia Saudi, Qatar o Jordania. La alfalfa deshidratada producida en el Valle del Ebro (Aragón, Cataluña y Navarra) junto a zonas de Castilla y León, Castilla – La Mancha y Andalucía es un producto ‘deluxe’ que ha conquistado a los exigentes jeques en los últimos años: saudíes y Emiratos Árabes Unidos (EAU) importan anualmente más de 280.000 toneladas de alfalfa, el 40% de la producción española. Sin embargo, la guerra en Irán y el bloqueo del Estrecho de Ormuz amenazan con poner fin a este rentable flujo. España es el primer productor y exportador europeo de este tipo de alfalfa cuyo mercado alcanzó los 452 millones de dolares en 2025 (390,2 millones de euros), aunque las previsiones estiman que se puedan alcanzar los 563 millones (unos 486 millones de euros) en 2030.     

«El Golfo Pérsico está cerrado. El problema es el Estrecho de Ormuz. No hay barcos», afirma contundente a La Información Económica José Manuel quien es gerente de La Pastora Quinto S.L, la sociedad resultante de la unión de la empresa familiar homónima con las cooperativas Santa Ana de Quinto y San Pedro Gelsa con sede en la localidad zaragozana de Quinto. Esta compañía está especializada en el cultivo y deshidratación de la alfalfa para su transformación en paquetes o granulados. Como ejemplo del actual bloqueo, el gestor de esta compañía destaca que un contenedor de 25 toneladas de alfalfa con destino a Jordania les costará 3.000 euros más a pesar de que la embarcación cruzará solo parte del Canal de Suez. A la cantidad anterior hay que sumarle los 7.000 u 8.000 euros que ya cuesta el flete en condiciones normales. «Es más de un 50%», subraya José Manuel.   

La clave está en el «secado»

Pero, ¿por qué esta alfalfa ‘deluxe’ es tan valorada por los veterinarios que miman a los caballos y camellos preferidos de las élites árabes? El responsable de Forrajes de la Comisión Ejecutiva de COAG, Javier Fatás, destaca que una de las claves está en el clima del Valle del Ebro y en el «sistema de deshidratación o secado, que permite generar un producto muy homogéneo, con toda la hoja, y que cuenta con un alto porcentaje de proteína además de ser altamente digerible para caballos y camellos». Fatás lamenta que el conflicto llega en puertas de la campaña de la alfalfa, que se prolonga desde principios de abril  hasta inicios de noviembre, realizándose plantaciones y cortes cada mes. El representante de esta organización agraria reconoce a este medio que en el sector tienen «mucha preocupación» por la situación en el Golfo y reconoce que esta guerra puede ser «la última estocada» para las decenas de explotaciones familiares, que viven de este cultivo.  

El responsable de la Unión de Agricultores y Ganaderos de Aragón (UAGA) en la Comarca de la Ribera Baja (Zaragoza), José Miguel Abenia, pone como ejemplo de las cualidades de la alfalfa que «si alimentas con ella a una vaca de leche pasará de producirte 20 a 30 litros diarios». Abenia lamenta que «nos las veíamos tan felices» porque la alfalfa se está pagando hasta ahora entre 150 y 160 euros por tonelada y destaca que los países del Golfo Pérsico ya intentaron cultivarla, pero con su disponibilidad de agua no era posible. Agua no es algo que falte en la ribera del Ebro. Para el representante de UAGA «la clave va a estar en la duración del conflicto» y denuncia la «salvaje respuesta» a la guerra que se está produciendo en forma subidas de precios (gasóleo, fertilizantes, electricidad…). «El sector esta muy preocupado», reconoce. 

Un producto con sustitutivos 

Fatás (COAG) recuerda que la carga proteica de la alfafa «es un producto que se puede sustituir por otras proteínas, por lo que este tipo de mercados hay ganárselos con la calidad y la seguridad de suministro». Algo que la guerra esta muy lejos de garantizar, por lo que aquello que se pueda exporar vendrá a engrosar el stock que se queda en España. «Lo que se traduciría en una bajada de precios», admite el representante de esta organización agraria quien exige al Gobierno español que realice gestiones diplomáticas con Arabia Saudí, Emiratos y Qatar para asegurarse la viegencia de lso contratos en vigor. Además de habilitar líneas de avales y aplazamientos financieros para el sector forrajero, así como la constitución de una suerte de ‘mesa de crisis’ formada por representantes de las organizaciones agrarias y las cooperativas exportadores, con el ánimo de fijar una respuesta común. 

¿Hay alternativa a los países del Golfo? 

¿Hay alternativa a los países del Golfo Pérsico? Tanto Fatás (COAG) como Abenia (UAGA) y José Manuel (La Pastora Quinto S.L) coinciden en la elevada complejidad de buscar alternativas a los países del Golfo. El responsable de Forrajes de COAG apunta hacia Asia y, concretamente, en dirección a China donde asegura que se valora la calidad de esta alfalfa ‘deluxe’ para alimentar a su cabaña ganandera de vacuno de leche. Sin embargo, el representante de UAGA explica que «la demanda china ha ido bajando porque, según el comercial que tenemos allí, la leche está considerada un producto de lujo y como están teniendo problemas económicos la demanda está flojeando». Abenia añade que el gigante asiático cuenta con «varias fábricas o vaquerías» (‘macrogranjas’), propiedad el Estado, que sí están funcionando, no así las de capital privado. 

India, Corea del Sur… ¿Marruecos? 

Preguntado sobre la India, con quien la Comisión Europea (CE) acaba de firmar un acuerdo de libre comercio, el máximo representante de UAGA en la Ribera Baja del Ebro (Zaragoza) se trata de «un mercado todavía incipiente, sobre el que no sabemos aún cuáles son sus necesidades». Para José Manuel, de La Pastora Quinto S.L, el país dirigido por Xi Jinping tampoco es ahora una alterativa por su situación económica y cita a Corea del Sur. «Un mercado que ahora esta cerrado por la peste porcina (PPA), por lo que esperamos que las conversaciones que están manteniendo el Ministerio de Agricultura tengan éxito», comenta. 

Los productos españoles también descartan Europa, ya que si España es la primera productora de Europa de alfalfa deshidratada nuestros vecinos franceses son los siguientes y tienen bien ganado el mercado del norte del continente. ¿Marruecos? ¿el norte de África? «Son pequeños consumidores«, matiza el gerente de La Pastora quien cree que toca esperar conservando la alfalfa hasta que el mercado se vuelva a abrir. En paralelo, sus costes de producción (electricidad, fertilizantes, gasóleo…) siguen subiendo…  

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