Las tiendas de campaña, las pancartas y las asambleas por la vivienda han vuelto a la Puerta del Sol. Con el eco de lo que ocurrió el 15-M, cientos de personas han vuelto a acampar desde este sábado en el centro de Madrid, el mismo lugar que ya hace 15 años conquistaron los ‘indignados’ para reclamar una democracia más representativa, alejada del bipartidismo y del dominio de los bancos y entidades. En este caso, la concentración exige medidas más contundentes para paliar la crisis de la vivienda, con el horizonte especialmente puesto en la aprobación de un decreto en el Consejo de Ministros de este martes. La protesta pone al Gobierno de nuevo contra las cuerdas y ha vuelto a ser el detonante de una crisis entre el PSOE y sus socios de coalición. Entre medias, los acampados piden medidas para intervenir el mercado del alquiler y evitar nuevos desahucios de personas vulnerables. «O cae el rentismo o cae este Gobierno», llegó a resumir este sábado por la noche Valeria Racu, portavoz del Sindicato de Inquilinas, el grupo organizador de la manifestación y de la sentada en Sol.
El presidente de Gobierno, Pedro Sánchez, afronta así 48 horas críticas hasta la celebración del Consejo de Ministros y con la mirada puesta en la aprobación de ese real decreto para el que, eso sí, todavía no cuenta con los apoyos necesarios para su aprobación cuando llegue al Congreso de los Diputados. El tiempo, por tanto, es clave para seguir negociando. Este mismo domingo, Sánchez apremió al resto de formaciones políticas a apoyar el real decreto y aseguró que estaban trabajando «contra reloj» para sacarlo adelante. «Yo, Maricarmen, tengo un mensaje para ti. El Gobierno está trabajando contra reloj para llevar el próximo martes el real decreto ley sobre vivienda, y pido a los grupos parlamentarios un último esfuerzo para que sea convalidado en el Parlamento», espetó Sánchez en un acto de su partido.
Eso sí, el texto que plantea el Ejecutivo es un paquete muy distinto al que exigen los manifestantes y ha sido criticado abiertamente por socios de investidura como Sumar, Podemos, Junts o PNV. Los socialistas abogan por medidas para dar estabilidad a los alquileres y combatir el fraude, entre ellas, la regulación de los contratos de temporada y habitaciones y bonificaciones fiscales a propietarios que reduzcan las rentas, y actuaciones para movilizar vivienda asequible, como la reforma de la Ley del Suelo. Pero esas medidas, por si solas, no parecen contentar a nadie.
Con el rechazo frontal de PP y Vox, desde Junts reclaman que el decreto ponga el foco en aumentar la oferta y cuestionan los topes de precios porque, a su juicio, no generan nuevas viviendas. Entre sus propuestas figuran ayudas fiscales para propietarios, como desgravar los gastos de alquiler o parte de la cuota hipotecaria de los pequeños propietarios. La contraparte a todo ello es Podemos, que mantiene una posición muy alejada del texto. La formación morada rechaza los beneficios fiscales a propietarios y reclama medidas para reducir los precios, proteger a los inquilinos y evitar desahucios sin alternativa habitacional. Con todo, las diferencias entre Junts y Podemos han frenado al Ejecutivo a presentar el decreto con anterioridad, ya que el apoyo de uno supone el rechazo del otro y ambos resultan necesarios.
También crítico se ha mostrado el PNV, quien plantea limitar la prórroga a los inquilinos que estén al corriente de pago, reclama una reforma del suelo, la regulación de los alquileres de temporada y el respeto a las competencias autonómicas.
División con Sumar
Además, si en un primer momento el decreto elaborado por el Ejecutivo parecía tener el consenso del socio de coalición, Sumar, en los últimas días y especialmente tras el desahucio de Maricarmen, el partido fundado por Yolanda Díaz ha elevado el tono contra los socialistas amenazando incluso con no presentarse en el Consejo de Ministros de este martes si el real decreto no lleva consigo medidas realmente efectivas en materia de vivienda. El socio minoritario exige así medidas para evitar lanzamientos de personas vulnerables, ha defendido limitar la adquisición de viviendas por parte de fondos de inversión y ha planteado la expropiación de la vivienda de Maricarmen para incorporarla al parque público.
Este mismo domingo, Díaz aseguró que a Sumar no le vale que salga «cualquier real decreto» de la reunión del martes, sino que quieren uno que «le meta mano a los fondos buitres». «Ya está bien de esos fondos de inversión, que no tributan impuestos en nuestro país, que se están forrando a lomos de la gente trabajadora», argumentó la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo en la Fiesta del PCE, celebrada en Madrid.
Sea como sea, las diferencias con los distintos grupos apremian a que el Ejecutivo siga negociando para sacarlo adelante. En las últimas horas, el Gobierno y Sumar han abierto la puerta a estudiar bonificaciones fiscales para propietarios, tal y como quiere Junts, aunque lo cierto es que esta formación no ha garantizado todavía su apoyo.
Desde el Sindicato piden aún más medidas
El Gobierno, además, tendrá la tarea de intentar contentar con ese decreto a los acampados en Sol. Desde el Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid exigen que se apruebe este martes lo que ellos han bautizado como ‘decreto Maricarmen’, un paquete de medidas que incluye medidas como mecanismos estructurales para impedir los desahucios. Además, desde esta organización exigen una reforma de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) para regular los alquileres de temporada y por habitaciones, así como la congelación de los actuales precios del alquiler.
Desde el Sindicato también piden prorrogar los contratos de alquiler y establecer su renovación automática para convertirlos en indefinidos. Sin que por ahora hayan establecido hasta cuándo van a estar acampados en Sol, todo apunta a que lo harán al menos hasta este martes a la espera de ver lo que ocurre en ese Consejo de Ministros. Otra portavoz del Sindicato, Alicia del Río, ha advertido que la acampada «va a seguir adelante» si el Gobierno no aprueba el próximo martes ese ‘decreto Maricarmen’ que ellos exigen. De no hacerlo, así, han anunciado que seguirán «desobedeciendo» y «escalando» la protesta. El Sindicato ha pedido además el apoyo de CCOO y UGT, a los que han animado a convocar una huelga general por la vivienda y el coste de la vida en caso de que el decreto no prospere.
Las protestas se extienden fuera de Madrid
Más allá de la capital, las protestas por la actual crisis de vivienda se extenderán en los próximos días a otras ciudades como Valencia o Barcelona y afectarán de lleno a la visita que tiene previsto realizar Pedro Sánchez a la Ciudad Condal este mismo lunes. El líder del Ejecutivo acudirá a una entrega de premios por la tarde en el Palacio de Congresos de la Ciudad Condal, lugar donde el Sindicato de Inquilinas de Cataluña ha decidido convocar una manifestación para instar al Gobierno a aprobar el real decreto con las medidas que exigen los sindicatos.
La Coordinadora Permanente de esta organización ha asegurado que se reunirán así para «decirle» a Pedro Sánchez que si el decreto no incluye la opción de que los contratos sean indefinidos y también una cláusula de renovación automática, el texto será «una farsa». «La gente está harta de vivir con la incertidumbre de que, cuando se acabe el contrato de alquiler, el dueño le puede echar sin tener que dar ningún tipo de explicación», expresó en el mismo sentido este domingo el portavoz de este Sindicato, Enric Aragonès.
«La gente no está saliendo a la calle para volverse a encontrar con lo que nos hemos encontrado tantas veces, con medidas cosméticas que lleven a más decepción y más frustración», indicó el portavoz, quien retiró que «estas 48 horas que restan [hasta el Consejo de Ministros] son clave«.
En Valencia, por su parte, cientos de personas ya llenaron este domingo la plaza del Ayuntamiento para mostrar su apoyo a Maricarmen y para reclamar también la aprobación del real decreto sobre Vivienda. El Sindicato de Inquilinas de la ciudad ha llamado a «ocupar la plaza por todas las MariCarmen». «¡Estamos hartas!», han espetado desde la plaza, al tiempo que han reivindicado que «la lucha» de las próximas 48 horas previas al Consejo de Ministros. «Queremos reflexionar juntos sobre todo lo que está pasando», han indicado.
La acampada en la Puerta del Sol para protestar por la situación de la vivienda exige que el Ejecutivo apruebe un decreto concreto con medidas para intervenir el mercado del alquiler y evitar nuevos desahucios.
Las tiendas de campaña, las pancartas y las asambleas por la vivienda han vuelto a la Puerta del Sol. Con el eco de lo que ocurrió el 15-M, cientos de personas han vuelto a acampar desde este sábado en el centro de Madrid, el mismo lugar que ya hace 15 años conquistaron los ‘indignados’ para reclamar una democracia más representativa, alejada del bipartidismo y del dominio de los bancos y entidades. En este caso, la concentración exige medidas más contundentes para paliar la crisis de la vivienda, con el horizonte especialmente puesto en la aprobación de un decreto en el Consejo de Ministros de este martes. La protesta pone al Gobierno de nuevo contra las cuerdas y ha vuelto a ser el detonante de una crisis entre el PSOE y sus socios de coalición. Entre medias, los acampados piden medidas para intervenir el mercado del alquiler y evitar nuevos desahucios de personas vulnerables. «O cae el rentismo o cae este Gobierno», llegó a resumir este sábado por la noche Valeria Racu, portavoz del Sindicato de Inquilinas, el grupo organizador de la manifestación y de la sentada en Sol.
El presidente de Gobierno, Pedro Sánchez, afronta así 48 horas críticas hasta la celebración del Consejo de Ministros y con la mirada puesta en la aprobación de ese real decreto para el que, eso sí, todavía no cuenta con los apoyos necesarios para su aprobación cuando llegue al Congreso de los Diputados. El tiempo, por tanto, es clave para seguir negociando. Este mismo domingo, Sánchez apremió al resto de formaciones políticas a apoyar el real decreto y aseguró que estaban trabajando «contra reloj» para sacarlo adelante. «Yo, Maricarmen, tengo un mensaje para ti. El Gobierno está trabajando contra reloj para llevar el próximo martes el real decreto ley sobre vivienda, y pido a los grupos parlamentarios un último esfuerzo para que sea convalidado en el Parlamento», espetó Sánchez en un acto de su partido.
Eso sí, el texto que plantea el Ejecutivo es un paquete muy distinto al que exigen los manifestantes y ha sido criticado abiertamente por socios de investidura como Sumar, Podemos, Junts o PNV. Los socialistas abogan por medidas para dar estabilidad a los alquileres y combatir el fraude, entre ellas, la regulación de los contratos de temporada y habitaciones y bonificaciones fiscales a propietarios que reduzcan las rentas, y actuaciones para movilizar vivienda asequible, como la reforma de la Ley del Suelo. Pero esas medidas, por si solas, no parecen contentar a nadie.
Con el rechazo frontal de PP y Vox, desde Junts reclaman que el decreto ponga el foco en aumentar la oferta y cuestionan los topes de precios porque, a su juicio, no generan nuevas viviendas. Entre sus propuestas figuran ayudas fiscales para propietarios, como desgravar los gastos de alquiler o parte de la cuota hipotecaria de los pequeños propietarios. La contraparte a todo ello es Podemos, que mantiene una posición muy alejada del texto. La formación morada rechaza los beneficios fiscales a propietarios y reclama medidas para reducir los precios, proteger a los inquilinos y evitar desahucios sin alternativa habitacional. Con todo, las diferencias entre Junts y Podemos han frenado al Ejecutivo a presentar el decreto con anterioridad, ya que el apoyo de uno supone el rechazo del otro y ambos resultan necesarios.
También crítico se ha mostrado el PNV, quien plantea limitar la prórroga a los inquilinos que estén al corriente de pago, reclama una reforma del suelo, la regulación de los alquileres de temporada y el respeto a las competencias autonómicas.
División con Sumar
Además, si en un primer momento el decreto elaborado por el Ejecutivo parecía tener el consenso del socio de coalición, Sumar, en los últimas días y especialmente tras el desahucio de Maricarmen, el partido fundado por Yolanda Díaz ha elevado el tono contra los socialistas amenazando incluso con no presentarse en el Consejo de Ministros de este martes si el real decreto no lleva consigo medidas realmente efectivas en materia de vivienda. El socio minoritario exige así medidas para evitar lanzamientos de personas vulnerables, ha defendido limitar la adquisición de viviendas por parte de fondos de inversión y ha planteado la expropiación de la vivienda de Maricarmen para incorporarla al parque público.
Este mismo domingo, Díaz aseguró que a Sumar no le vale que salga «cualquier real decreto» de la reunión del martes, sino que quieren uno que «le meta mano a los fondos buitres». «Ya está bien de esos fondos de inversión, que no tributan impuestos en nuestro país, que se están forrando a lomos de la gente trabajadora», argumentó la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo en la Fiesta del PCE, celebrada en Madrid.
Sea como sea, las diferencias con los distintos grupos apremian a que el Ejecutivo siga negociando para sacarlo adelante. En las últimas horas, el Gobierno y Sumar han abierto la puerta a estudiar bonificaciones fiscales para propietarios, tal y como quiere Junts, aunque lo cierto es que esta formación no ha garantizado todavía su apoyo.
Desde el Sindicato piden aún más medidas
El Gobierno, además, tendrá la tarea de intentar contentar con ese decreto a los acampados en Sol. Desde el Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid exigen que se apruebe este martes lo que ellos han bautizado como ‘decreto Maricarmen’, un paquete de medidas que incluye medidas como mecanismos estructurales para impedir los desahucios. Además, desde esta organización exigen una reforma de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) para regular los alquileres de temporada y por habitaciones, así como la congelación de los actuales precios del alquiler.
Desde el Sindicato también piden prorrogar los contratos de alquiler y establecer su renovación automática para convertirlos en indefinidos. Sin que por ahora hayan establecido hasta cuándo van a estar acampados en Sol, todo apunta a que lo harán al menos hasta este martes a la espera de ver lo que ocurre en ese Consejo de Ministros. Otra portavoz del Sindicato, Alicia del Río, ha advertido que la acampada «va a seguir adelante» si el Gobierno no aprueba el próximo martes ese ‘decreto Maricarmen’ que ellos exigen. De no hacerlo, así, han anunciado que seguirán «desobedeciendo» y «escalando» la protesta. El Sindicato ha pedido además el apoyo de CCOO y UGT, a los que han animado a convocar una huelga general por la vivienda y el coste de la vida en caso de que el decreto no prospere.
Las protestas se extienden fuera de Madrid
Más allá de la capital, las protestas por la actual crisis de vivienda se extenderán en los próximos días a otras ciudades como Valencia o Barcelona y afectarán de lleno a la visita que tiene previsto realizar Pedro Sánchez a la Ciudad Condal este mismo lunes. El líder del Ejecutivo acudirá a una entrega de premios por la tarde en el Palacio de Congresos de la Ciudad Condal, lugar donde el Sindicato de Inquilinas de Cataluña ha decidido convocar una manifestación para instar al Gobierno a aprobar el real decreto con las medidas que exigen los sindicatos.
La Coordinadora Permanente de esta organización ha asegurado que se reunirán así para «decirle» a Pedro Sánchez que si el decreto no incluye la opción de que los contratos sean indefinidos y también una cláusula de renovación automática, el texto será «una farsa». «La gente está harta de vivir con la incertidumbre de que, cuando se acabe el contrato de alquiler, el dueño le puede echar sin tener que dar ningún tipo de explicación», expresó en el mismo sentido este domingo el portavoz de este Sindicato, Enric Aragonès.
«La gente no está saliendo a la calle para volverse a encontrar con lo que nos hemos encontrado tantas veces, con medidas cosméticas que lleven a más decepción y más frustración», indicó el portavoz, quien retiró que «estas 48 horas que restan [hasta el Consejo de Ministros] son clave«.
En Valencia, por su parte, cientos de personas ya llenaron este domingo la plaza del Ayuntamiento para mostrar su apoyo a Maricarmen y para reclamar también la aprobación del real decreto sobre Vivienda. El Sindicato de Inquilinas de la ciudad ha llamado a «ocupar la plaza por todas las MariCarmen». «¡Estamos hartas!», han espetado desde la plaza, al tiempo que han reivindicado que «la lucha» de las próximas 48 horas previas al Consejo de Ministros. «Queremos reflexionar juntos sobre todo lo que está pasando», han indicado.
20MINUTOS.ES – Nacional
