Los Escribano renuncian a la fusión con Indra tras la intervención del Gobierno en la operación

Indra resuelve su cónclave con la ruptura de las negociaciones de fusión con Escribano Mechanical and Engineering (EM&E). Los hermanos Escribano ceden a la presión del Gobierno y dan un paso a un lado después de que la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) pidiese resolver anoche el conflicto de interés existente en la cotizada relacionado con esta operación. A la vista del escrito remitido por EM&E en el que «considera que en la actualidad no concurren las circunstancias que permitirían una posible operación» Indra ha dado por finalizado el proceso de análisis de la integración, según ha comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

La cotizada concluye así el consejo extraordinario de urgencia que ha convocado este jueves para dar una respuesta al órdago lanzado anoche por la SEPI, su principal accionista. Fuentes conocedoras de la situación ya apuntaban que el presidente de la compañía, Ángel Escribano, sopesaba presentar en esta cita una renuncia a la fusión de la empresa con el negocio familiar que preside su hermano Javier tras ver amenazado su puesto como primer ejecutivo de Indra.

«Desde EM&E, primer accionista privado de Indra, subrayamos que esta decisión ha sido adoptada con el objetivo de evitar cualquier riesgo que pudiera afectar a Indra. En este sentido, consideramos que frenar en este momento es la mejor forma de salvaguardar el proyecto de crecimiento de la compañía, un proyecto estratégico liderado por su presidente, Ángel Escribano, para reforzar el posicionamiento de la cotizada tanto a nivel nacional como internacional» traslada la compañía madrileña en la misiva remitida esta tarde a la cúpula de Indra.

La marcha atrás en la compra que los analistas calculaban en torno a los 2.000 millones de euros ha caído como un jarro de agua fría en los mercados. Cuando se acerca el final de las negociaciones del jueves, la acción de Indra acusa con fuerza el impacto de este cisma interno y se hunde más de un 16% hasta aterrizar por debajo de los 47 euros. «La situación pone de manifiesto una vez más que la empresa está siendo influida por decisiones impulsadas políticamente en lugar de criterios financieros o de creación de valor para el accionista, lo que socava la confianza del mercado» comentan desde el equipo de análisis de Bestinver Securities.

Ante las reticencias de Moncloa

El movimiento tiene lugar después de que el Gobierno, dueño de un 28% de Indra a través de su brazo inversor, haya tomado cartas en el asunto para atajar una operación que se ha extendido a lo largo del último año y ha llegado a derivar, incluso, en la creación de una comisión independiente en Indra para analizar, al margen de su presidente, la fusión con la empresa que posee un 14% de la cotizada.

Después de dos meses de especulaciones, el Ejecutivo tomó anoche la palabra para trasladar a Indra, por primera vez públicamente, su «preocupación» por la influencia que el conflicto de interés está teniendo en el análisis de dicha operación. En una misiva remitida ayer a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el ‘holding’ público presidido por Belén Gualda exigió que el conflicto «sea resuelto de cara a poder continuar el análisis de la operación y adoptar una decisión sobre la misma que sea lo más ventajosa para Indra».

El guante lo ha recogido esta mañana el propio Pedro Sánchez al reconocer que la SEPI ya trabajaba con la empresa de defensa y tecnología para resolver el «supuesto problema de conflicto de interés» que se ha planteado en la compañía. «Eso es una cuestión que tiene que ver con un supuesto problema de conflicto de interés y es la SEPI quien está trabajando en Indra sobre esta cuestión» ha comentado el presidente del Gobierno ante los micrófonos de la prensa en su llegada al Consejo Europeo.

 EM&E se retira de las negociaciones con la cotizada tras el órdago lanzado por la SEPI para zanjar el conflicto de interés en la fusión.  

Indra resuelve su cónclave con la ruptura de las negociaciones de fusión con Escribano Mechanical and Engineering (EM&E). Los hermanos Escribano ceden a la presión del Gobierno y dan un paso a un lado después de que la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) pidiese resolver anoche el conflicto de interés existente en la cotizada relacionado con esta operación. A la vista del escrito remitido por EM&E en el que «considera que en la actualidad no concurren las circunstancias que permitirían una posible operación» Indra ha dado por finalizado el proceso de análisis de la integración, según ha comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

La cotizada concluye así el consejo extraordinario de urgencia que ha convocado este jueves para dar una respuesta al órdago lanzado anoche por la SEPI, su principal accionista. Fuentes conocedoras de la situación ya apuntaban que el presidente de la compañía, Ángel Escribano, sopesaba presentar en esta cita una renuncia a la fusión de la empresa con el negocio familiar que preside su hermano Javier tras ver amenazado su puesto como primer ejecutivo de Indra.

«Desde EM&E, primer accionista privado de Indra, subrayamos que esta decisión ha sido adoptada con el objetivo de evitar cualquier riesgo que pudiera afectar a Indra. En este sentido, consideramos que frenar en este momento es la mejor forma de salvaguardar el proyecto de crecimiento de la compañía, un proyecto estratégico liderado por su presidente, Ángel Escribano, para reforzar el posicionamiento de la cotizada tanto a nivel nacional como internacional» traslada la compañía madrileña en la misiva remitida esta tarde a la cúpula de Indra.

La marcha atrás en la compra que los analistas calculaban en torno a los 2.000 millones de euros ha caído como un jarro de agua fría en los mercados. Cuando se acerca el final de las negociaciones del jueves, la acción de Indra acusa con fuerza el impacto de este cisma interno y se hunde más de un 16% hasta aterrizar por debajo de los 47 euros. «La situación pone de manifiesto una vez más que la empresa está siendo influida por decisiones impulsadas políticamente en lugar de criterios financieros o de creación de valor para el accionista, lo que socava la confianza del mercado» comentan desde el equipo de análisis de Bestinver Securities.

Ante las reticencias de Moncloa

El movimiento tiene lugar después de que el Gobierno, dueño de un 28% de Indra a través de su brazo inversor, haya tomado cartas en el asunto para atajar una operación que se ha extendido a lo largo del último año y ha llegado a derivar, incluso, en la creación de una comisión independiente en Indra para analizar, al margen de su presidente, la fusión con la empresa que posee un 14% de la cotizada.

Después de dos meses de especulaciones, el Ejecutivo tomó anoche la palabra para trasladar a Indra, por primera vez públicamente, su «preocupación» por la influencia que el conflicto de interés está teniendo en el análisis de dicha operación. En una misiva remitida ayer a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el ‘holding’ público presidido por Belén Gualda exigió que el conflicto «sea resuelto de cara a poder continuar el análisis de la operación y adoptar una decisión sobre la misma que sea lo más ventajosa para Indra».

El guante lo ha recogido esta mañana el propio Pedro Sánchez al reconocer que la SEPI ya trabajaba con la empresa de defensa y tecnología para resolver el «supuesto problema de conflicto de interés» que se ha planteado en la compañía. «Eso es una cuestión que tiene que ver con un supuesto problema de conflicto de interés y es la SEPI quien está trabajando en Indra sobre esta cuestión» ha comentado el presidente del Gobierno ante los micrófonos de la prensa en su llegada al Consejo Europeo.

 20MINUTOS.ES – Nacional

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