La guerra dialéctica calienta hasta extremos insospechados la recta final de la campaña para la segunda y definitiva ronda de las elecciones municipales Leer La guerra dialéctica calienta hasta extremos insospechados la recta final de la campaña para la segunda y definitiva ronda de las elecciones municipales Leer
El aspirante socialista a la Alcaldía de París, Emmanuel Grégoire, ha acusado directamente al presidente Emmanuel Macron de favorecer la candidatura de Rachida Dati, ex ministra de Cultura y alineada con el ala de derecha dura de Los Republicanos. El presidente ha replicado, en una inusual intervención sobre la segunda vuelta este domingo de la elecciones locales, acusando a su vez al candidato socialista de lanzar contra él «mentiras indignas y calumniosas».
La guerra dialéctica entre los dos Emmanuel ha calentado hasta extremos insospechados la recta final de la campaña. Grégoire se impuso holgadamente a Dati por 12 puntos (36% a 24,8%) en la primera vuelta, el pasado domingo, pero la alianza de la candidata de derechas con el centrista Pierre-Yves Bournazel y la retirada de la ultraderechista Sarah Knafo -ambos superaron el listón del 10%- puede desequilibrar la balanza.
Grégoire acusa precisamente a Macron de haber intervenido para forzar la retirada de Knafo, aspirante con Reconquista, el partido más a la extrema derecha del arco parlamentario. En la víspera de su retirada, Knafo se había ofrecido a Dati para sellar «un acuerdo entre mujeres» para la unidad de las derechas (Dato ha reconocido a posteriori que hay «puntos en común» en sus campañas).
El candidato socialista, ex mano derecha de la alcaldesa saliente Anne Hidalgo, ha asegurado que la intervención de Macron fue decisiva para que Knafo retirara su candidatura en la segunda vuelta y dejara la vía libre a Rachida Dati por el flanco de la derecha. «Dada la situación internacional y económica, resulta un tanto incongruente que el presidente pueda dedicarse a estos temas, con la carga que tiene que soportar», advirtió Grégoire, que responsabilizó a Macron del «hundimiento moral y político que vive el país».
La respuesta fulminante de Macron, un día después del anuncio del futuro portaviones Francia Libre, sorprendió por la contundencia contra el candidato del Partido Socialista. El apoyo de Macron a la candidatura de Dati, en ausencia de un candidato centrista con aspiraciones serias, había sido en cualquier caso hasta ahora público y notorio.
Marine Le Pen, en segundo plano durante gran parte de la campaña, aprovechó las circunstancias para pedir el «bloqueo» de la candidatura del socialista Grégoire en la segunda vuelta en París. La co-líder de Agrupación Nacional (RN) junto a Jordan Bardella atacó a Grégoire por el mismo flanco usado por Rachida Dati, el de su supuesta responsabilidad en el escándalo de abusos y violencia sexual a cargo de monitores de preescolar en la ciudad, frente a la inacción del gobieno municipal de Anne Hidalgo.
A su manera, el presidente de Agrupación Nacional (RN) Jordan Bardella ha contribuido también esta semana a la polémica al reconocer que, si tuviera que votar en París, lo haría por Rachida Dati «a título personal», en lo que se interpreta como una señal de aprobación para los votantes de extrema derecha.
«París no necesita una alcaldesa para los ricos», fue alguno de los dardos dirigidos contra la ex ministra de Cultura por Sophia Chikirou, la tercera aspirante en discordia por La Francia Insumisa durante el debate televisivo del miércoles. La permanencia en liza de Chikirou, que superó también el listón del 10% en la
primera ronda, amenaza con restarle al socialista Grégoire el apoyo necesario de los votantes de izquierda.
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