Madonna aparece por sorpresa en una discoteca gay de Los Ángeles: «Mamá está aquí para salvaros»

Madonna lo ha vuelto a hacer. Sin previo aviso y fiel a su estilo imprevisible, la artista apareció este fin de semana en la discoteca The Abbey, en West Hollywood (Los Ángeles), donde protagonizó uno de esos momentos que rápidamente se convierten en historia pop.

La cantante no solo se dejó ver, sino que aprovechó la ocasión para estrenar en primicia un nuevo tema, presuntamente titulado Freedom, que ya ha empezado a circular entre los asistentes como uno de los posibles adelantos de su próximo proyecto.

Durante la noche, Madonna no estuvo sola. Entre los presentes se encontraban la influencer y cantante Addison Rae y el productor Stuart Price, figura clave en su carrera.

De hecho, Price fue el responsable de uno de los discos más icónicos de la artista, Confessions on a Dance Floor (2005), un trabajo que redefinió su sonido en las pistas de baile.

Confessions II, la segunda parta de su aclamado álbum, devolverá a Madonna a todas las discotecas internacionales y verá la luz el próximo mes de julio. Su regreso a su esencia más club y electrónica es ya una absoluta realidad.

La elección del lugar tampoco es casual. The Abbey es uno de los espacios más emblemáticos de la comunidad LGTBIQ+ en Los Ángeles, un entorno que siempre ha estado ligado a la trayectoria y al activismo de la cantante.

Una vez más, con una sola aparición, Madonna ha conseguido lo que mejor sabe hacer: generar expectación, estar en boca de todo el mundo… y recordar que, décadas después, sigue dominando el juego del pop.

 La ‘reina del pop’ reaparece en junto a Addison Rae y Stuart Price y adelanta ‘Freedom’, una de sus nuevas canciones.  

Madonna lo ha vuelto a hacer. Sin previo aviso y fiel a su estilo imprevisible, la artista apareció este fin de semana en la discoteca The Abbey, en West Hollywood (Los Ángeles), donde protagonizó uno de esos momentos que rápidamente se convierten en historia pop. 

La cantante no solo se dejó ver, sino que aprovechó la ocasión para estrenar en primicia un nuevo tema, presuntamente titulado Freedom, que ya ha empezado a circular entre los asistentes como uno de los posibles adelantos de su próximo proyecto.

Durante la noche, Madonna no estuvo sola. Entre los presentes se encontraban la influencer y cantante Addison Rae y el productor Stuart Price, figura clave en su carrera. 

De hecho, Price fue el responsable de uno de los discos más icónicos de la artista, Confessions on a Dance Floor (2005), un trabajo que redefinió su sonido en las pistas de baile.

Confessions II, la segunda parta de su aclamado álbum, devolverá a Madonna a todas las discotecas internacionales y verá la luz el próximo mes de julio. Su regreso a su esencia más club y electrónica es ya una absoluta realidad.

La elección del lugar tampoco es casual. The Abbey es uno de los espacios más emblemáticos de la comunidad LGTBIQ+ en Los Ángeles, un entorno que siempre ha estado ligado a la trayectoria y al activismo de la cantante.

Una vez más, con una sola aparición, Madonna ha conseguido lo que mejor sabe hacer: generar expectación, estar en boca de todo el mundo… y recordar que, décadas después, sigue dominando el juego del pop.

 20MINUTOS.ES – Cultura

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