Nueve vuelos europeos obligados a aterrizar por falsas amenazas de bomba en dos días

Entre los amenazados, uno que cubría la ruta de Manchester a Murcia, y en el que no se ha encontrado ningún artefacto explosivo Leer Entre los amenazados, uno que cubría la ruta de Manchester a Murcia, y en el que no se ha encontrado ningún artefacto explosivo Leer  

Media docena de vuelos europeos, dos con dirección a Varsovia (Polonia) procedentes de Londres y Copenhague, otro que cubría la ruta Manchester (Reino Unido)-Murcia (España) y otro proveniente de Israel que aterrizó en Sofía han registrado amenazas que han obligado a activar los dispositivos de seguridad en los aeropuertos. A ellos hay que añadir, según el Corriere della Sera, otros dos vuelos de Ryanair, uno procedente de Dublín y otro de Lisboa, que están siendo registrados en Roma.

En realidad, todo empezó a las 9:10 de la mañana de ayer, lunes. Un avión de la aerolínea de bajo coste húngara Wizz -la tercera más grande de Europa- aterrizaba de emergencia en el aeropuerto de la capital de Hungría, Budapest, después de que las autoridades hubieran informado a la tripulación de que habían recibido un email con una amenaza de bomba. El avión no sufrió cambio de ruta, dado que volaba del aeropuerto londinense de Luton a Sofía. Tras su evacuación, las fuerzas de seguridad búlgaras examinaron el aparato. No encontraron ningún indicio de explosivos.

Ese fue el primer indicio. Hoy, la situación se ha precipitado. A las 9:28, un aparato de la aerolínea escandinava SAS aterrizaba de emergencia en el aeropuerto de Varsovia. El avión realizaba el trayecto Copenhague-Varsovia y, según un pasajero, aterrizó tras que el capitán informó a los ocupantes de la aeronave de que se había recibido una llamada telefónica en la que se informaba de que había una bomba a bordo. El aeropuerto de Varsovia quedó parcialmente cerrado al tráfico mientras se investigaba la amenaza. De nuevo, el avión fue examinado. De nuevo, no se encontró nada.

Pero el cierre del aeropuerto de Varsovia tuvo consecuencias para otro avión, esta vez de las líneas aéreas polacas, LOT, que realizaba la ruta desde Heathrow, en Londres -el aeropuerto con más tráfico aéreo de Europa- a la capital, polaca. A las 10:01, sólo 31 minutos después del incidente de SAS, ese avión, que había estado esperando turno para aterrizar en Varsovia, tuvo que hacerlo de emergencia en el aeropuerto de Varsovia-Modlin. ¿La razón? Siete minutos antes, según las autoridades polacas de aviación civil, se había recibido otra amenaza de bombas.

Para entonces era ya una cascada de vuelos europeos con amenazas de bomba. Bérgamo-Sofía (Wizz), y Lisboa-Roma; Manchester-Murcia; Lisboa-Sofía, Dublín-Sofía, y Dublín-Roma, todos de la aerolínea irlandesa de bajo coste Ryanair, recibieron amenazas de bomba. Ninguna era real. A media tarde, iban ya siete falsas alarmas. Parecía demasiada coincidencia como para que aquello fuera una broma bien organizada. Más bien, parecía un escenario de guerra híbrida destinado a generar una atmosfera de temor entre los viajeros europeos.

Las autoridades europeas no parecen dar excesiva importancia a estos incidentes, aunque adoptaron todas las medidas de seguridad habituales en esas alertas. España se ha limitado a declarar que activó los protocolos de emergencia cuando el vuelo de Manchester a Murcia llegó al aeropuerto de esa ciudad. Y el británico ha declarado que las amenazas no son creíbles. El problema queda así para los cuentos de pasajeros de las aeronaves, que han pasado momentos de considerable tensión a los que se suma el retraso ocasionado por las medidas de seguridad y las investigaciones en los aeropuertos. Por ahora, nadie sabe el origen ni el objetivo de esta oleada de falsas alarmas.

Un avión de la compañía Ryanair procedente de Manchester (Reino Unido) con destino al Aeropuerto Internacional de la Región de Murcia ha recibido también este martes una amenaza de bomba a bordo. El avión ha aterrizado en el aeropuerto de Murcia a las 10.50 y, desde ese momento, se ha puesto en marcha un amplio dispositivo de seguridad compuesto por servicios de emergencia, agentes de la Policía Nacional y especialistas de los TEDAX. Tras la inspección, el delegado del Gobierno, Francisco Lucas, ha informado que la presencia de un artefacto explosivo ha sido descartada.

Además, un aparato procedente de Israel ha aterrizado este martes de emergencia en Sofía tras recibirse una amenaza de bomba enviada por correo electrónico, según ha informado el Gobierno búlgaro, que no ha precisado ni el destino ni la aerolínea del vuelo afectado.

El aparato ha sido conducido a una zona de estacionamiento alejada de la terminal y de otras aeronaves para ser inspeccionada, ha señalado el secretario jefe del Ministerio del Interior, Lyubomir Nikolov, según informa la radio pública BNR.

Por el momento, no hay información sobre intenciones o acciones terroristas específicas, dijo Nikolov, quien añadió que se han reforzado las medidas de seguridad en los aeropuertos.

Según el Corriere della Sera, también se ha producido una falsa alarma de bomba en el aeropuerto de Fiumicino, después de que se recibieran avisos de la presencia de artefactos explosivos en dos aviones de la compañía Ryanair procedentes de Lisboa y Dublín. Los avisos activaron la escolta de cazas de la Fuerza Aérea a los aviones afectados.

Los aviones aterrizaran con normalidad en el aeropuerto romano a las 9.40 y a las 10.44. Ya en el aeropuerto, el aparato, los pasajeros y el equipaje fueron inspeccionados por los artificieros sin que se hallaran explosivos. Las comprobaciones concluyeron alrededor del mediodía.

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