1. Danza: London City Ballet en Veranos de la Villa
Veranos de la Villa, una de las citas culturales de mayor tradición en las noches de estío madrileñas, recibe este fin de semana al London City Ballet. Esta formación británica nació en 1978 con intención de llevar el ballet a públicos de todo el Reino Unido y el resto del mundo, con bailarines internacionales. Diana, Princesa de Gales, apoyó especialmente el proyecto desde 1983, lo que permitió una mayor visibilidad a la compañía, pero diversas dificultades de financiación llevaron al cese de actividades en 1996. En 2023 renació de sus cenizas gracias al impulso de Christopher Marney, e inició gira por China, Nueva York (Joyce Theater) y Sintra (Portugal).
En el Patio Central de Condeduque tendremos la oportunidad de disfrutar de un programa titulado Momentum, que incluye diversas coreografías: El Vals de Mefisto, de Ashley Page, con música de Franz Liszt; Concerto de Kenneth MacMillan, con música de Dimitri Shostakovich; Quiet city de Jérôme Robbins, aprovechando composiciones de Aaron Copland.
Tras una pausa llegará la pieza más importante de la noche, Cuadros de una exposición, coreografiada en 2014 por Alexei Ratmansky sobre la célebre música de Modest Mussorgsky. Son 17 breves movimientos llenos de imaginación e intensidad.
Esta composición musical es un heterogéneo compendio de imágenes que permitió a Mussorgsky realizar indagaciones armónicas y reunir una variedad de tonos y colores, acrecentada años más tarde por la maravillosa orquestación -el original era para piano- realizada por Maurice Ravel, en 1922.
El coreógrafo de esta pieza, Alexei Ratmansky, es de ascendencia ucraniana y para él tendrá gran significación uno de los más conocidos números de estos Cuadros: La Gran Puerta de Kiev. De hecho, ha manifestado que fue a partir de la invasión rusa de Ucrania cuando se planteó rehacer esta coreografía y componer una especie de gran fresco, introduciendo cambios significativos en algunos números.
- 24 y 25 de julio,22h | Centro de Cultura Contemporánea CondeDuque (Patio Central)| Duración aproximada: 60 minutos + descanso | Actividad para todos los públicos | Precio: 24€
2. Fotografía. Robert Frank & Los americanos, en Telefónica
Si la semana pasada destacábamos en esta agenda de fin de semana la exposición de Richard Avedon, centrada en retratos de lo que él denominaba el Oeste americano, en esta ocasión traemos aquí una visión extendida de Estados Unidos, a través de otro maestro de la fotografía: Robert Frank (Zúrich, 1924 – Inverness, 2019).
Formado en Suiza como aprendiz de fotógrafos y diseñadores gráficos, Frank emigró a Estados Unidos en 1947, donde entró en plantilla de la revista de moda Harper’s Bazaar. Su fama fue ascendiendo y pronto formaría parte de una selección de artistas que conformarían la exposición 51 American Photographers, nada menos en el MoMA de Nueva York.
Entre 1955 y 1956, Robert Frank realizó un viaje de costa a costa por Estados Unidos donde realizó decenas de miles de fotografías. De aquel trabajo inmenso se obtendría un libro con 83 fotografías, en su primera edición. Todas ellas son expuestas en Espacio Fundación Telefónica, pero además podemos ver, como introducción a las salas principales, una muestra de las hojas de contacto -imágenes positivadas directamente desde los carretes-, un material donde el fotógrafo realizaba las primeras selecciones de piezas.
A lo largo de esta serie, que ya podemos considerar histórica, podemos hacernos una idea de la sociedad estadounidense de aquellos años. En su momento, el reportaje llegó a tildarse de antiamericano, por mostrar realidades que no solían aparecer en el papel fotográfico, en ocasiones incómodas. Sin embargo, con el transcurrir de los años fue ganando trascendencia hasta encumbrar a Frank como un autor clave para entender la cultura visual contemporánea.
Si la relevancia social de este reportaje es importante, también lo es la agudeza técnica mostrada por Frank, los recursos estilísticos que fue desarrollando a través del viaje. Hay instantáneas de gran impacto, algunas de ellas mostrando el contraste de razas y sus diferentes ámbitos. En algunos casos, la segregación racial queda patente. Esos autocares donde aparecen separados blancos y negros; la imagen de los trabajadores más humildes, pero también de la alta sociedad en su burbuja. Tribus urbanas, carreteras interminables, siestas bajo un árbol o la barra de un ‘drugstore’ repleta de clientes sentados en sus taburetes, son imágenes que nos capturan.
- Hasta el 1 de noviembre M, X, J, V :10:00 – 20:00. S, D y Festivos: 11:00 – 20:00 | Espacio Fundación Telefónica | Entrada gratuita | Visitas comentadas: domingos a las 12 h con reserva previa en la web de Espacio Fundación Telefónica)
3. Magia: nuevo espectáculo de Jorge Blass en el castillo de Pedraza
«Un show efímero de ocho funciones en el castillo de Pedraza». Así define Jorge Blass su última aventura, quizás la más especial que ha afrontado hasta ahora, en la que ha elegido un impresionante lugar en medio de la Sierra de Guadarrama -en la provincia de Segovia, pero pegado a Madrid-, para proponer un recorrido a través de la magia y la historia. Un espectáculo donde la interactividad con el público es máxima, y los espectadores avanzan por rincones de esta fortaleza medieval en perfecto estado de conservación, de la mano de un grupo de magos –Alma, David Navares, Raymon y Varo-, dirigidos por Blass, que narran algunos hitos de la historia del castillo.
«Es muy distinto actuar en un teatro que en un castillo; muy diferente a todo lo hecho antes. Hemos conservado historias del siglo XIII y ficcionando otras muchas, para contarlas a través de la magia», reconocía Jorge Blass el día de la presentación.
Uno de los primeros números de magia nos acerca a los orígenes de Pedraza, cuya etimología viene del término grecolatino ‘petraza’, que significa ‘lugar abundante en piedras’. También se nos narrará la historia de los Fernández de Velasco, la familia que lo regentó en desde el siglo XVI, a la vez que vemos un truco de manos con monedas.
Recordando uno de los muchos cautiverios que tuvieron lugar en las mazmorras de este castillo, veremos un número de escapismo; mientras que Jorge Blass, para finalizar, realiza un número poniendo a prueba nuestra inteligencia, con varios trucos anidados. La experiencia se realiza dividiendo el cupo de espectadores en grupos que realizan un recorrido individual, para confluir al final, de manera que se tiene un contacto muy cercano con los magos.
Es interesante recordar que el pintor Ignacio Zuloaga compró el castillo en 1926 y restauró una de sus torres habilitándolo como estudio. Allí se encuentra el Museo Ignacio Zuloaga, con obras del artista y otras piezas históricas, en estancias bellamente decoradas.
El castillo de Pedraza fue adquirido en 2024 por Santiago Segura, José Mota y el productor Luis Álvarez, con la intención de aprovechar este enclave como escenario inmejorable para todo tipo de espectáculos. La programación de verano ofrece un variado abanico de posibilidades para los fines de semana, ofreciendo un refugio, climático y artístico, en estas tórridas noches que estamos viviendo.
- 31 de julio, 1, 7, 8 ,14 y 15 de agosto (19:30 y 20:00) | Castillo de Pedraza | Duración: la experiencia terminará alrededor de las 22:15 h. | Edad recomendada: Apto para todos los públicos (recomendado a partir de 6 años) | 50-55€
4. Exposición: Valeriano Bécquer y las tradiciones populares
La pintura costumbrista del siglo XIX tiene un lugar reservado en el Museo del Prado, en concreto la sala número 60, donde se presentan los mejores exponentes de ese tipo de figuración bajo la denominación de Almacén abierto. Se han ofrecido, hasta el momento, monografías de pintores como Aureliano de Beruete, Miguel Blay, Federico y José de Madrazo, Jenaro Pérez Villaamil, Eduardo Rosales o Joaquín Sorolla.
Le toca el turno a un autor de apellido significativo: Valeriano Domínguez Bécquer. Efectivamente se trata de un hermano de Gustavo Adolfo Bécquer, y algunos de los cuadros expuestos tienen relación con él.
Valeriano recibió un encargo para el Museo de la Trinidad, un museo nacional de escultura y pintura que estuvo activo entre 1837 y 1872, ubicado en el antiguo convento de la Trinidad Calzada, cerca de la Plaza de Jacinto Benavente. Se trataba de recopilar costumbres y tradiciones de provincias españolas, para lo cual se dotó al artista de una pensión en 1865. El derrocamiento de Isabel II en la Revolución de 1868, que precedió al Sexenio Democrático, truncó este proyecto y nos dejó a dos velas, o más bien a tres. Valeriano Bécquer tan solo pudo dedicar obras a las provincias de Zaragoza, Soria y Ávila. Por primera vez, se reúne esta serie completa que consta de ocho cuadros, en la citada sala 60 del Museo del Prado.
De Zaragoza podemos ver el contexto del paloteo, un baile típico del Moncayo que consistía en chocar unos palos mientras se danzaba. Alrededor de él se ofrecía pan y vino, que quizás fuera el gran reclamo del evento. Se da la circunstancia de que Gustavo Adolfo eligió el Moncayo, y más concretamente el Monasterio de Veruela, a los pies de la montaña, para paliar los efectos de la tuberculosis que padecía. Fue en una visita de su hermano Valeriano cuando pudo observar estas costumbres que vemos reflejadas en el cuadro.
También apetecible resulta la escena descrita en Interior de una casa en un pueblo de Aragón, cuando la familia se reúne por la tarde a tomar el chocolate. Al parecer este tipo de reunión estaba reservado a las mujeres, que se jugaban a las cartas quién pagaba la bebida. En aquellos tiempos, el chocolate era una un auténtico lujo que solo las casas pudientes se podían permitir.
El baile. Costumbres populares de la provincia de Soria, nos permite cambiar de escenario, y en ese festejo en la comarca de Burgo de Osma vemos una danza donde llama la atención la seriedad de la chica que ejecuta los pasos, aunque hay animación alrededor. El conjunto es estupendo.
Relativo a Ávila vemos La fuente de la ermita, donde unos campesinos del Valle de Amblés se refrescan tras una procesión a la ermita de Sonsoles. Allí vemos a unos romeros descansando y a una joven portando una cesta que llevaría velas para ofrendar a la Virgen.
- Hasta el 4 de octubre de 2026 | Museo Nacional del Prado (sala 60) | Incluido en la entrada general
5. Cine de verano: Solo nos queda bailar (2019)
Comenzábamos estas recomendaciones para el fin de semana con unas funciones del London City Ballet, y acabamos con una película relacionada con el mundo de la danza, que tanto espacio suele ocupar en nuestra agenda, donde conocer más de cerca el mundo de la academia de danza y sus dificultades.
Esta proyección tiene lugar en Cineteca Matadero, que organiza durante el mes de julio un cine de verano al aire libre con una programación que hilvana cine y música a través de experiencias híbridas entre ambos formatos. El ciclo de cine se titula Superestrellas 3.
La película en cuestión se titula Solo nos queda bailar (And Then We Danced) y es una coproducción entre Suecia, Georgia y Francia, dirigida en 2019 por Levan Akin.
Merab, joven bailarín del Conjunto Nacional de Georgia, ve alterada toda su vida cuando aparece Irakli, un nuevo compañero que despierta en él rivalidad, deseo y una crisis profunda respecto a su identidad. Ambientada en un entorno conservador donde la tradición pesa sobre los cuerpos, la película convierte la danza en un espacio de disciplina, conflicto y posible liberación.
- Sábado 25: 22:15 h | Plaza Matadero | No recomendada a menores de 12 años | Duración: 113′ | Precio: 3,5€
6. Arte vivo en las plazas de Buitrago del Lozoya y Villar del Olmo
Regresa este verano el programa Arte Vivo en la Plaza, que propone actividades en algunos municipios madrileños, convirtiendo sus plazas en escenarios de creación, entre los meses de julio y septiembre de 2026. Cinco artistas invitados por La Juan Gallery comparten sus procesos creativos con artistas y colectivos locales.
Pintura en vivo, arte textil, acciones participativas, performance y experimentación sonora transformarán las plazas en espacios de encuentro: refranes que cobran vida, bordado colectivo, cencerros que cuentan nuevas historias, un homenaje colaborativo a Ocaña y mucho más.
La artista, performer e investigadora sarda Mónica Mura presentará Sonallada, una acción sonora inspirada en la memoria de la trashumancia y en el uso de cencerros artesanales. Con Al pie de la letra, Sara Gema propone una performance, cargada de humor e ironía, basada en la interpretación literal de refranes, invitando al público a observar de otra manera las palabras que utiliza cada día. El artista transdisciplinar Mocholi propone Vestirse de sol, una acción participativa en la que una gran túnica blanca irá cubriéndose de cintas donde los participantes escribirán deseos, recuerdos o anhelos personales.
Por su parte, la artista Yolanda Andrés, desarrolla Bordar el cuidado, una acción colaborativa que parte de una idea: bordar también puede ser una forma de encontrarse.
Finalmente, el artista visual Julio Linares presentará Un pueblo imaginado, una propuesta de pintura en vivo que recupera la figura del retratista ambulante para reinterpretarla desde una mirada contemporánea.
Este fin de semana tendrá lugar en Buitrago del Lozoya y Villar del Olmo, pero en próximos fines de semana se extenderá a otras localidades.
- Buitrago del Lozoya. Sábado, 25 de julio de 2026. 12:00 h | Plaza de los Caídos | Entrada libre
- Villar del Olmo. Domingo, 26 de julio de 2026. 20:00 h. | Plaza Mayor. | Entrada libre
Danza en Veranos de la Villa, Bécquer en el Museo del Prado, la fotografía de Robert Frank, lo último de Jorge Blass, Arte en la plaza y cine de verano en Matadero
1. Danza: London City Ballet en Veranos de la Villa
Veranos de la Villa, una de las citas culturales de mayor tradición en las noches de estío madrileñas, recibe este fin de semana al London City Ballet. Esta formación británica nació en 1978 con intención de llevar el ballet a públicos de todo el Reino Unido y el resto del mundo, con bailarines internacionales. Diana, Princesa de Gales, apoyó especialmente el proyecto desde 1983, lo que permitió una mayor visibilidad a la compañía, pero diversas dificultades de financiación llevaron al cese de actividades en 1996. En 2023 renació de sus cenizas gracias al impulso de Christopher Marney, e inició gira por China, Nueva York (Joyce Theater) y Sintra (Portugal).

En el Patio Central de Condeduque tendremos la oportunidad de disfrutar de un programa titulado Momentum, que incluye diversas coreografías: El Vals de Mefisto, de Ashley Page, con música de Franz Liszt; Concerto de Kenneth MacMillan, con música de Dimitri Shostakovich; Quiet city de Jérôme Robbins, aprovechando composiciones de Aaron Copland.
Tras una pausa llegará la pieza más importante de la noche, Cuadros de una exposición, coreografiada en 2014 por Alexei Ratmansky sobre la célebre música de Modest Mussorgsky. Son 17 breves movimientos llenos de imaginación e intensidad.
Esta composición musical es un heterogéneo compendio de imágenes que permitió a Mussorgsky realizar indagaciones armónicas y reunir una variedad de tonos y colores, acrecentada años más tarde por la maravillosa orquestación -el original era para piano- realizada por Maurice Ravel, en 1922.
El coreógrafo de esta pieza, Alexei Ratmansky, es de ascendencia ucraniana y para él tendrá gran significación uno de los más conocidos números de estos Cuadros: La Gran Puerta de Kiev. De hecho, ha manifestado que fue a partir de la invasión rusa de Ucrania cuando se planteó rehacer esta coreografía y componer una especie de gran fresco, introduciendo cambios significativos en algunos números.
- 24 y 25 de julio,22h | Centro de Cultura Contemporánea CondeDuque (Patio Central)| Duración aproximada: 60 minutos + descanso | Actividad para todos los públicos | Precio: 24€
2. Fotografía. Robert Frank & Los americanos, en Telefónica
Si la semana pasada destacábamos en esta agenda de fin de semana la exposición de Richard Avedon, centrada en retratos de lo que él denominaba el Oeste americano, en esta ocasión traemos aquí una visión extendida de Estados Unidos, a través de otro maestro de la fotografía: Robert Frank (Zúrich, 1924 – Inverness, 2019).

Formado en Suiza como aprendiz de fotógrafos y diseñadores gráficos, Frank emigró a Estados Unidos en 1947, donde entró en plantilla de la revista de moda Harper’s Bazaar. Su fama fue ascendiendo y pronto formaría parte de una selección de artistas que conformarían la exposición 51 American Photographers, nada menos en el MoMA de Nueva York.
Entre 1955 y 1956, Robert Frank realizó un viaje de costa a costa por Estados Unidos donde realizó decenas de miles de fotografías. De aquel trabajo inmenso se obtendría un libro con 83 fotografías, en su primera edición. Todas ellas son expuestas en Espacio Fundación Telefónica, pero además podemos ver, como introducción a las salas principales, una muestra de las hojas de contacto -imágenes positivadas directamente desde los carretes-, un material donde el fotógrafo realizaba las primeras selecciones de piezas.

A lo largo de esta serie, que ya podemos considerar histórica, podemos hacernos una idea de la sociedad estadounidense de aquellos años. En su momento, el reportaje llegó a tildarse de antiamericano, por mostrar realidades que no solían aparecer en el papel fotográfico, en ocasiones incómodas. Sin embargo, con el transcurrir de los años fue ganando trascendencia hasta encumbrar a Frank como un autor clave para entender la cultura visual contemporánea.

Si la relevancia social de este reportaje es importante, también lo es la agudeza técnica mostrada por Frank, los recursos estilísticos que fue desarrollando a través del viaje. Hay instantáneas de gran impacto, algunas de ellas mostrando el contraste de razas y sus diferentes ámbitos. En algunos casos, la segregación racial queda patente. Esos autocares donde aparecen separados blancos y negros; la imagen de los trabajadores más humildes, pero también de la alta sociedad en su burbuja. Tribus urbanas, carreteras interminables, siestas bajo un árbol o la barra de un ‘drugstore’ repleta de clientes sentados en sus taburetes, son imágenes que nos capturan.
- Hasta el 1 de noviembre M, X, J, V :10:00 – 20:00. S, D y Festivos: 11:00 – 20:00 | Espacio Fundación Telefónica | Entrada gratuita | Visitas comentadas: domingos a las 12 h con reserva previa en la web de Espacio Fundación Telefónica)
3. Magia: nuevo espectáculo de Jorge Blass en el castillo de Pedraza
«Un show efímero de ocho funciones en el castillo de Pedraza». Así define Jorge Blass su última aventura, quizás la más especial que ha afrontado hasta ahora, en la que ha elegido un impresionante lugar en medio de la Sierra de Guadarrama -en la provincia de Segovia, pero pegado a Madrid-, para proponer un recorrido a través de la magia y la historia. Un espectáculo donde la interactividad con el público es máxima, y los espectadores avanzan por rincones de esta fortaleza medieval en perfecto estado de conservación, de la mano de un grupo de magos –Alma, David Navares, Raymon y Varo-, dirigidos por Blass, que narran algunos hitos de la historia del castillo.

«Es muy distinto actuar en un teatro que en un castillo; muy diferente a todo lo hecho antes. Hemos conservado historias del siglo XIII y ficcionando otras muchas, para contarlas a través de la magia», reconocía Jorge Blass el día de la presentación.
Uno de los primeros números de magia nos acerca a los orígenes de Pedraza, cuya etimología viene del término grecolatino ‘petraza’, que significa ‘lugar abundante en piedras’. También se nos narrará la historia de los Fernández de Velasco, la familia que lo regentó en desde el siglo XVI, a la vez que vemos un truco de manos con monedas.

Recordando uno de los muchos cautiverios que tuvieron lugar en las mazmorras de este castillo, veremos un número de escapismo; mientras que Jorge Blass, para finalizar, realiza un número poniendo a prueba nuestra inteligencia, con varios trucos anidados. La experiencia se realiza dividiendo el cupo de espectadores en grupos que realizan un recorrido individual, para confluir al final, de manera que se tiene un contacto muy cercano con los magos.

Es interesante recordar que el pintor Ignacio Zuloaga compró el castillo en 1926 y restauró una de sus torres habilitándolo como estudio. Allí se encuentra el Museo Ignacio Zuloaga, con obras del artista y otras piezas históricas, en estancias bellamente decoradas.

El castillo de Pedraza fue adquirido en 2024 por Santiago Segura, José Mota y el productor Luis Álvarez, con la intención de aprovechar este enclave como escenario inmejorable para todo tipo de espectáculos. La programación de verano ofrece un variado abanico de posibilidades para los fines de semana, ofreciendo un refugio, climático y artístico, en estas tórridas noches que estamos viviendo.
- 31 de julio, 1, 7, 8 ,14 y 15 de agosto (19:30 y 20:00) | Castillo de Pedraza | Duración: la experiencia terminará alrededor de las 22:15 h. | Edad recomendada: Apto para todos los públicos (recomendado a partir de 6 años) | 50-55€
4. Exposición: Valeriano Bécquer y las tradiciones populares
La pintura costumbrista del siglo XIX tiene un lugar reservado en el Museo del Prado, en concreto la sala número 60, donde se presentan los mejores exponentes de ese tipo de figuración bajo la denominación de Almacén abierto. Se han ofrecido, hasta el momento, monografías de pintores como Aureliano de Beruete, Miguel Blay, Federico y José de Madrazo, Jenaro Pérez Villaamil, Eduardo Rosales o Joaquín Sorolla.

Le toca el turno a un autor de apellido significativo: Valeriano Domínguez Bécquer. Efectivamente se trata de un hermano de Gustavo Adolfo Bécquer, y algunos de los cuadros expuestos tienen relación con él.
Valeriano recibió un encargo para el Museo de la Trinidad, un museo nacional de escultura y pintura que estuvo activo entre 1837 y 1872, ubicado en el antiguo convento de la Trinidad Calzada, cerca de la Plaza de Jacinto Benavente. Se trataba de recopilar costumbres y tradiciones de provincias españolas, para lo cual se dotó al artista de una pensión en 1865. El derrocamiento de Isabel II en la Revolución de 1868, que precedió al Sexenio Democrático, truncó este proyecto y nos dejó a dos velas, o más bien a tres. Valeriano Bécquer tan solo pudo dedicar obras a las provincias de Zaragoza, Soria y Ávila. Por primera vez, se reúne esta serie completa que consta de ocho cuadros, en la citada sala 60 del Museo del Prado.
De Zaragoza podemos ver el contexto del paloteo, un baile típico del Moncayo que consistía en chocar unos palos mientras se danzaba. Alrededor de él se ofrecía pan y vino, que quizás fuera el gran reclamo del evento. Se da la circunstancia de que Gustavo Adolfo eligió el Moncayo, y más concretamente el Monasterio de Veruela, a los pies de la montaña, para paliar los efectos de la tuberculosis que padecía. Fue en una visita de su hermano Valeriano cuando pudo observar estas costumbres que vemos reflejadas en el cuadro.

También apetecible resulta la escena descrita en Interior de una casa en un pueblo de Aragón, cuando la familia se reúne por la tarde a tomar el chocolate. Al parecer este tipo de reunión estaba reservado a las mujeres, que se jugaban a las cartas quién pagaba la bebida. En aquellos tiempos, el chocolate era una un auténtico lujo que solo las casas pudientes se podían permitir.
El baile. Costumbres populares de la provincia de Soria, nos permite cambiar de escenario, y en ese festejo en la comarca de Burgo de Osma vemos una danza donde llama la atención la seriedad de la chica que ejecuta los pasos, aunque hay animación alrededor. El conjunto es estupendo.

Relativo a Ávila vemos La fuente de la ermita, donde unos campesinos del Valle de Amblés se refrescan tras una procesión a la ermita de Sonsoles. Allí vemos a unos romeros descansando y a una joven portando una cesta que llevaría velas para ofrendar a la Virgen.
- Hasta el 4 de octubre de 2026 | Museo Nacional del Prado (sala 60) | Incluido en la entrada general
5. Cine de verano: Solo nos queda bailar (2019)
Comenzábamos estas recomendaciones para el fin de semana con unas funciones del London City Ballet, y acabamos con una película relacionada con el mundo de la danza, que tanto espacio suele ocupar en nuestra agenda, donde conocer más de cerca el mundo de la academia de danza y sus dificultades.

Esta proyección tiene lugar en Cineteca Matadero, que organiza durante el mes de julio un cine de verano al aire libre con una programación que hilvana cine y música a través de experiencias híbridas entre ambos formatos. El ciclo de cine se titula Superestrellas 3.
La película en cuestión se titula Solo nos queda bailar (And Then We Danced) y es una coproducción entre Suecia, Georgia y Francia, dirigida en 2019 por Levan Akin.
Merab, joven bailarín del Conjunto Nacional de Georgia, ve alterada toda su vida cuando aparece Irakli, un nuevo compañero que despierta en él rivalidad, deseo y una crisis profunda respecto a su identidad. Ambientada en un entorno conservador donde la tradición pesa sobre los cuerpos, la película convierte la danza en un espacio de disciplina, conflicto y posible liberación.
- Sábado 25: 22:15 h | Plaza Matadero | No recomendada a menores de 12 años | Duración: 113′ | Precio: 3,5€
6. Arte vivo en las plazas de Buitrago del Lozoya y Villar del Olmo
Regresa este verano el programa Arte Vivo en la Plaza, que propone actividades en algunos municipios madrileños, convirtiendo sus plazas en escenarios de creación, entre los meses de julio y septiembre de 2026. Cinco artistas invitados por La Juan Gallery comparten sus procesos creativos con artistas y colectivos locales.

Pintura en vivo, arte textil, acciones participativas, performance y experimentación sonora transformarán las plazas en espacios de encuentro: refranes que cobran vida, bordado colectivo, cencerros que cuentan nuevas historias, un homenaje colaborativo a Ocaña y mucho más.
La artista, performer e investigadora sarda Mónica Mura presentará Sonallada, una acción sonora inspirada en la memoria de la trashumancia y en el uso de cencerros artesanales. Con Al pie de la letra, Sara Gema propone una performance, cargada de humor e ironía, basada en la interpretación literal de refranes, invitando al público a observar de otra manera las palabras que utiliza cada día. El artista transdisciplinar Mocholi propone Vestirse de sol, una acción participativa en la que una gran túnica blanca irá cubriéndose de cintas donde los participantes escribirán deseos, recuerdos o anhelos personales.
Por su parte, la artista Yolanda Andrés, desarrolla Bordar el cuidado, una acción colaborativa que parte de una idea: bordar también puede ser una forma de encontrarse.

Finalmente, el artista visual Julio Linares presentará Un pueblo imaginado, una propuesta de pintura en vivo que recupera la figura del retratista ambulante para reinterpretarla desde una mirada contemporánea.
Este fin de semana tendrá lugar en Buitrago del Lozoya y Villar del Olmo, pero en próximos fines de semana se extenderá a otras localidades.
- Buitrago del Lozoya. Sábado, 25 de julio de 2026. 12:00 h | Plaza de los Caídos | Entrada libre
- Villar del Olmo. Domingo, 26 de julio de 2026. 20:00 h. | Plaza Mayor. | Entrada libre
20MINUTOS.ES – Cultura
