Rocío Carrasco y su amiga Anabel Dueñas vivieron un choque inesperado en la ruta a ciegas de Hasta el fin del mundo. El cambio de dinámica, sin ver el recorrido, hizo mella en Anabel y desató la pregunta de Rocío: «¿Qué te ha entrado por ese cuerpo chico?». «Miedo, se llama miedo. No me ha parecido bien ni justo la manera«, respondió Anabel, sincera y sin filtros.
La concursante insistió, casi sin poder hablar, en su incomodidad con la prueba. «Todo el cuerpo, todo, no te sale ni el habla. Que yo no estoy bien. Lo confirmo, lo digo aquí«, reconoció. Repitió que «no me ha parecido bien ni justo la manera de la ruta» y apeló a su personalidad: «A mí me gusta ser cuadriculada y calcular».
El ‘berrinche‘, como lo llamó Rocío, tensó aún más el intercambio. Anabel defendió: «Lo siento, soy como soy» y que quería «calcular» cada paso de la experiencia. «Tenía que decir lo que siento. Yo soy como soy», repitió de nuevo, con voz quebrada y la frustración a flor de piel.
Rocío Carrasco tomó entonces la palabra y elevó el momento a lección vital. «Escúchame, cuadricular en la vida no lo es todo«, le dijo con calma firme. Y sentenció: «En la vida te dan hostias, te dan aplausos, te quieren, te odian. Y cuadriculado no hay nada».
La frase que incendió redes llegó al final del rifirrafe. «Lo que no puedes hacer es cogerte un berrinche de niña a chica, que es absurdo. Así que, madura, chochete, madura«, dijo Rocío. Entre sollozos, Anabel cerró el pulso con: «No, cariño, he cumplido 40 años y voy a seguir teniendo 13».
Rocío Carrasco y Anabel Dueñas chocan en la primera ruta a ciegas del formato, que terminó con la lección y el dardo: «Madura, chochete, madura».
Rocío Carrasco y su amiga Anabel Dueñas vivieron un choque inesperado en la ruta a ciegas de Hasta el fin del mundo. El cambio de dinámica, sin ver el recorrido, hizo mella en Anabel y desató la pregunta de Rocío: «¿Qué te ha entrado por ese cuerpo chico?». «Miedo, se llama miedo. No me ha parecido bien ni justo la manera«, respondió Anabel, sincera y sin filtros.
La concursante insistió, casi sin poder hablar, en su incomodidad con la prueba. «Todo el cuerpo, todo, no te sale ni el habla. Que yo no estoy bien. Lo confirmo, lo digo aquí«, reconoció. Repitió que «no me ha parecido bien ni justo la manera de la ruta» y apeló a su personalidad: «A mí me gusta ser cuadriculada y calcular».
El ‘berrinche‘, como lo llamó Rocío, tensó aún más el intercambio. Anabel defendió: «Lo siento, soy como soy» y que quería «calcular» cada paso de la experiencia. «Tenía que decir lo que siento. Yo soy como soy», repitió de nuevo, con voz quebrada y la frustración a flor de piel.
Rocío Carrasco tomó entonces la palabra y elevó el momento a lección vital. «Escúchame, cuadricular en la vida no lo es todo«, le dijo con calma firme. Y sentenció: «En la vida te dan hostias, te dan aplausos, te quieren, te odian. Y cuadriculado no hay nada».
La frase que incendió redes llegó al final del rifirrafe. «Lo que no puedes hacer es cogerte un berrinche de niña a chica, que es absurdo. Así que, madura, chochete, madura«, dijo Rocío. Entre sollozos, Anabel cerró el pulso con: «No, cariño, he cumplido 40 años y voy a seguir teniendo 13».
20MINUTOS.ES – Televisión
