Sánchez celebra la caída «del último muro de la Europa continental» con el derribo de la Verja de Gibraltar: «Es una nueva era»

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha encabezado este miércoles el acto de demolición de la Verja de Gibraltar, donde ha celebrado la caída «del último muro de Europa continental». «Es una nueva era para el Campo de Gibraltar. Se inaugura una etapa de convivencia y de futuro compartido», ha aseverado Sánchez en una comparecencia institucional en lo que hasta ahora había sido la frontera entre el Peñón y la Línea de la Concepción.

El presidente ha llegado al lugar de celebración del acto en torno a las 12.15 horas. Allí ha sido recibido por el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, el ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo, y los alcaldes y autoridades campogibraltareñas. Acto seguido, todos han presenciado cómo una grúa retiraba las vallas de metal que ejercían de paso fronterizo. Ello, en una mañana en la que los trabajadores del Peñón han cruzado por primera vez sin tener que identificarse.

Después, Sánchez ha comparecido ante los allí presentes, entre los que también se encontraba la exministra María Jesús Montero, para resaltar la apertura de «un nuevo tiempo para los más de 300.000 andaluces» del Campo de Gibraltar y «más de 15.000 empleados» que cada día cruzaban al Peñón. «La Verja ha sido durante décadas una herida abierta para miles de trabajadores que no sabían cuánto tardarían en llegar a su puesto de trabajo o para familias separadas por la valla de metal», ha destacado Sánchez.

El presidente ha defendido que el acuerdo alcanzado entre el Reino Unido y la Comisión Europea referente a Gibraltar «es justo», «protege» los intereses de nuestro país y «cumple con creces los objetivos» que el Gobierno se había marcado en la negociación. Acto seguido, ha repasado alguno de los puntos del mismo, como que España ejercerá las competencias Schengen en el puerto y el aeropuerto del Peñón y controlará los visados; o el establecimiento de una unión aduanera la UE y Gibraltar y «una convergencia fiscal de manera indirecta que pondrá fin a los desequilibrios históricos».

Sánchez también ha resaltado el modelo de gestión compartida que se ha acordado para el aeropuerto «para ofrecer nuevas oportunidades a la conectividad, al turismo, a la inversión y al desarrollo» de la comarca. «Hoy el Campo de Gibraltar se reconcilia con su auténtico destino: ser puente, no barrera; ser horizonte, no frontera; ser dueño, nunca más víctima de la historia», ha rematado el jefe del Ejecutivo.

La de este miércoles ha sido la primera aparición pública de Sánchez después de que la Audiencia Provincial de Badajoz haya condenado a su hermano, David Sánchez, a nueve años de inhabilitación por prevaricación en la obtención de su plaza en la diputación de la provincia.

El presidente no ha hecho aún declaraciones al respecto, si bien este martes tanto el Gobierno como el PSOE salieron en tromba a cuestionar la condena. La portavoz del Ejecutivo, Elma Saiz, fijo que esta causa tiene «un único origen», que es «dañar al presidente del Gobierno a través de su entorno familiar». Por su parte, el ministro de Transportes, Óscar Puente, fue más allá al apuntar que este caso tiene como única finalidad «derribar» al Gobierno ante «la incapacidad de hacerlo por las urnas», apuntando así al lawfare.

 El presidente ha encabeza el acto de demolición de la valla fronteriza, que «inaugura una etapa de convivencia y futuro compartido».  

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha encabezado este miércoles el acto de demolición de la Verja de Gibraltar, donde ha celebrado la caída «del último muro de Europa continental». «Es una nueva era para el Campo de Gibraltar. Se inaugura una etapa de convivencia y de futuro compartido», ha aseverado Sánchez en una comparecencia institucional en lo que hasta ahora había sido la frontera entre el Peñón y la Línea de la Concepción. 

El presidente ha llegado al lugar de celebración del acto en torno a las 12.15 horas. Allí ha sido recibido por el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, el ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo, y los alcaldes y autoridades campogibraltareñas. Acto seguido, todos han presenciado cómo una grúa retiraba las vallas de metal que ejercían de paso fronterizo. Ello, en una mañana en la que los trabajadores del Peñón han cruzado por primera vez sin tener que identificarse. 

Después, Sánchez ha comparecido ante los allí presentes, entre los que también se encontraba la exministra María Jesús Montero, para resaltar la apertura de «un nuevo tiempo para los más de 300.000 andaluces» del Campo de Gibraltar y «más de 15.000 empleados» que cada día cruzaban al Peñón. «La Verja ha sido durante décadas una herida abierta para miles de trabajadores que no sabían cuánto tardarían en llegar a su puesto de trabajo o para familias separadas por la valla de metal», ha destacado Sánchez.

El presidente ha defendido que el acuerdo alcanzado entre el Reino Unido y la Comisión Europea referente a Gibraltar «es justo», «protege» los intereses de nuestro país y «cumple con creces los objetivos» que el Gobierno se había marcado en la negociación. Acto seguido, ha repasado alguno de los puntos del mismo, como que España ejercerá las competencias Schengen en el puerto y el aeropuerto del Peñón y controlará los visados; o el establecimiento de una unión aduanera la UE y Gibraltar y «una convergencia fiscal de manera indirecta que pondrá fin a los desequilibrios históricos». 

Sánchez también ha resaltado el modelo de gestión compartida que se ha acordado para el aeropuerto «para ofrecer nuevas oportunidades a la conectividad, al turismo, a la inversión y al desarrollo» de la comarca. «Hoy el Campo de Gibraltar se reconcilia con su auténtico destino: ser puente, no barrera; ser horizonte, no frontera; ser dueño, nunca más víctima de la historia», ha rematado el jefe del Ejecutivo.

La de este miércoles ha sido la primera aparición pública de Sánchez después de que la Audiencia Provincial de Badajoz haya condenado a su hermano, David Sánchez, a nueve años de inhabilitación por prevaricación en la obtención de su plaza en la diputación de la provincia. 

El presidente no ha hecho aún declaraciones al respecto, si bien este martes tanto el Gobierno como el PSOE salieron en tromba a cuestionar la condena. La portavoz del Ejecutivo, Elma Saiz, fijo que esta causa tiene «un único origen», que es «dañar al presidente del Gobierno a través de su entorno familiar». Por su parte, el ministro de Transportes, Óscar Puente, fue más allá al apuntar que este caso tiene como única finalidad «derribar» al Gobierno ante «la incapacidad de hacerlo por las urnas», apuntando así al lawfare

 20MINUTOS.ES – Nacional

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