Sánchez descarta un adelanto electoral y planta cara a las «amenazas» de Ábalos: «No tiene derecho a esparcir bulos y mentiras»

El presidente del Gobierno ha respondido por primera vez a los ataques de su exministro José Luis Ábalos contra él y su mujer. Pedro Sánchez ha asegurado que no va a aceptar «chantajes» o «amenazas» por parte de personas que, aunque tienen «derecho a defenderse», no lo tienen a «esparcir bulos, mentiras y desinformación» para intentar «hacer daño a otras personas». Sobre si esto podría acelerar la convocatoria electoral, Sánchez ha asegurado que agotará la legislatura y que, si el PSOE se lo permite, volverá a ser candidato.

El presidente ha concedido dos entrevistas este martes (en RAC1 y en RTVE de Cataluña) con el objetivo de lanzar un mensaje a Junts: el Gobierno ha «incumplido» con su partido, pero intentará recuperar su confianza con la aprobación de un decreto con varios compromisos pendientes. Sánchez ha reivindicado cuatro objetivos pendientes para llevar a cabo en esta legislatura, entre los cuales está la «normalización» de la situación en Cataluña y «avanzar hacia la resolución del conflicto político en los próximos años».

También ha apostado por continuar en una senda de «avances y derechos sociales» frente a lo que ha tildado de «ola reaccionaria conservadora». Al respecto, ha dicho que «seguro» que las elecciones serán en 2027, porque la «estabilidad» es una de las causas del «éxito económico en España y Cataluña», junto a la «paz social» gracias al diálogo con los gentes sociales. Y, al igual que hizo en los últimos días, ha sacado pecho del acuerdo para la subida salarial de los funcionarios un 11% hasta 2028.

«Hay estabilidad y una política con dificultades», ha reconocido el presidente, que con «humildad suficiente» y «determinación», ha insistido en su intención de seguir con una hoja de ruta que, a su juicio, le está sentando «bien» al país. Además, ha hablado de una «responsabilidad histórica» ante el «auge de la ultraderecha», por lo que ha pedido que «todos, cada uno en el ámbito de sus responsabilidades», den lo «mejor» para continuar con la «agenda de progreso».

Ábalos, un gran «desconocido»

Sánchez seguirá con esa agenda a pesar de las continuas amenazas del que era su ex número 2, José Luis Ábalos, que ahora se encuentra en prisión preventiva. «No vamos aceptar amenazas ni chantajes», ha insistido en ambas entrevistas. Ha dicho que todo de lo que le acusa Ábalos y su hijo es «mentira» y que aunque tiene derecho a defenderse, no lo tiene a «esparcir bulos, mentiras y desinformación para hacer daño a otras personas», como a su mujer.

«No sé si es una estrategia de defensa, pero no voy a aceptar chantajes ni amenazas», ha espetado. Sánchez ha reconocido que tenía «confianza política» en Ábalos pero, visto lo visto, ha concluido que «era un gran desconocido» para él, porque hay «facetas personales» que eran «muy desconocidas». En todo caso, Sánchez ha rechazado «entrar en la espiral de querellas», aunque sí se va a «defender».

«Tomamos una decisión dura, contundente, asumiendo la responsabilidad de extirpar la corrupción. Ahora es tiempo de los tribunales, donde se tienen que dirimir estas cuestiones», ha manifestado. Sobre si dimitiría en el caso de que fuese imputado tras denuncias como las de la organización ultra Manos Limpias, Sánchez ha dicho que no se puede «manejar» sobre hipótesis, aunque ha querido señalar la «certeza» de que el PSOE «no se ha financiado irregularmente». «Absoluta tranquilidad, absoluta confianza en la justicia y en la buena labor de los profesionales del PSOE«, ha zanjado.

«La corrupción cero no existe, pero sí existe la tolerancia cero contra la corrupción», ha manifestado, antes de comparar la actuación de su partido frente a la corrupción con la del PP con casos como la Gürtel.

 Ha descartado una posible querella contra contra Ábalos y ha avanzado que si el PSOE se lo «permite», volverá a ser candidato a la Presidencia en 2027. Dice que el exministro era un «gran desconocido» para él en su vida personal.  

El presidente del Gobierno ha respondido por primera vez a los ataques de su exministro José Luis Ábalos contra él y su mujer. Pedro Sánchez ha asegurado que no va a aceptar «chantajes» o «amenazas» por parte de personas que, aunque tienen «derecho a defenderse», no lo tienen a «esparcir bulos, mentiras y desinformación» para intentar «hacer daño a otras personas». Sobre si esto podría acelerar la convocatoria electoral, Sánchez ha asegurado que agotará la legislatura y que, si el PSOE se lo permite, volverá a ser candidato. 

El presidente ha concedido dos entrevistas este martes (en RAC1 y en RTVE de Cataluña) con el objetivo de lanzar un mensaje a Junts: el Gobierno ha «incumplido» con su partido, pero intentará recuperar su confianza con la aprobación de un decreto con varios compromisos pendientes. Sánchez ha reivindicado cuatro objetivos pendientes para llevar a cabo en esta legislatura, entre los cuales está la «normalización» de la situación en Cataluña y «avanzar hacia la resolución del conflicto político en los próximos años». 

También ha apostado por continuar en una senda de «avances y derechos sociales» frente a lo que ha tildado de «ola reaccionaria conservadora». Al respecto, ha dicho que «seguro» que las elecciones serán en 2027, porque la «estabilidad» es una de las causas del «éxito económico en España y Cataluña», junto a la «paz social» gracias al diálogo con los gentes sociales. Y, al igual que hizo en los últimos días, ha sacado pecho del acuerdo para la subida salarial de los funcionarios un 11% hasta 2028.

«Hay estabilidad y una política con dificultades», ha reconocido el presidente, que con «humildad suficiente» y «determinación», ha insistido en su intención de seguir con una hoja de ruta que, a su juicio, le está sentando «bien» al país. Además, ha hablado de una «responsabilidad histórica» ante el «auge de la ultraderecha», por lo que ha pedido que «todos, cada uno en el ámbito de sus responsabilidades», den lo «mejor» para continuar con la «agenda de progreso». 

Sánchez seguirá con esa agenda a pesar de las continuas amenazas del que era su ex número 2, José Luis Ábalos, que ahora se encuentra en prisión preventiva. «No vamos aceptar amenazas ni chantajes», ha insistido en ambas entrevistas. Ha dicho que todo de lo que le acusa Ábalos y su hijo es «mentira» y que aunque tiene derecho a defenderse, no lo tiene a «esparcir bulos, mentiras y desinformación para hacer daño a otras personas», como a su mujer. 

«No sé si es una estrategia de defensa, pero no voy a aceptar chantajes ni amenazas», ha espetado. Sánchez ha reconocido que tenía «confianza política» en Ábalos pero, visto lo visto, ha concluido que «era un gran desconocido» para él, porque hay «facetas personales» que eran «muy desconocidas». En todo caso, Sánchez ha rechazado «entrar en la espiral de querellas», aunque sí se va a «defender». 

«Tomamos una decisión dura, contundente, asumiendo la responsabilidad de extirpar la corrupción. Ahora es tiempo de los tribunales, donde se tienen que dirimir estas cuestiones», ha manifestado. Sobre si dimitiría en el caso de que fuese imputado tras denuncias como las de la organización ultra Manos Limpias, Sánchez ha dicho que no se puede «manejar» sobre hipótesis, aunque ha querido señalar la «certeza» de que el PSOE «no se ha financiado irregularmente». «Absoluta tranquilidad, absoluta confianza en la justicia y en la buena labor de los profesionales del PSOE«, ha zanjado. 

«La corrupción cero no existe, pero sí existe la tolerancia cero contra la corrupción», ha manifestado, antes de comparar la actuación de su partido frente a la corrupción con la del PP con casos como la Gürtel. 

 20MINUTOS.ES – Nacional

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