Recién aterrizada en España tras finalizar la temporada en Estados Unidos, Sofía Cosculluela llegaba a la redacción de 20minutos junto a su hermana Bárbara. La atleta madrileña, algo tímida en los primeros compases, llegó hace una semana a Madrid después de proclamarse campeona de la NCCAA con una puntuación de 6.182. A sus 22 años, cierra así su segundo año en la Universidad de Washington con un broche de oro: es la segunda española en lograr una medalla de oro en una de las competiciones más prestigiosas del atletismo universitario mundial.
Ya en España y disfrutando de una comida que echaba de menos, ha retomado los entrenamientos de cara a las próximas competiciones, como el Campeonato de España absoluto y el Europeo de Atletismo de Birmingham. Aunque todavía no tiene asegurada su participación en la segunda, está muy cerca de lograr la clasificación para representar a España. Todo ello lo hará acompañada de su familia. Sus padres no se pierden una sola competición y sus tres hermanos, todos muy vinculados al deporte, tampoco.
En España eres universitario por un lado y atleta por otro. En Estados Unidos, literalmente eres ambas cosas al mismo tiempo.
La atleta española, campeona de la NCCAA, ha visitado la redacción de 20minutos.
Entrevista

La atleta española, campeona de la NCCAA, ha visitado la redacción de 20minutos.
Recién aterrizada en España tras finalizar la temporada en Estados Unidos, Sofía Cosculluela llegaba a la redacción de 20minutos junto a su hermana Bárbara. La atleta madrileña, algo tímida en los primeros compases, llegó hace una semana a Madrid después de proclamarse campeona de la NCCAA con una puntuación de 6.182. A sus 22 años, cierra así su segundo año en la Universidad de Washington con un broche de oro: es la segunda española en lograr una medalla de oro en una de las competiciones más prestigiosas del atletismo universitario mundial.
Ya en España y disfrutando de una comida que echaba de menos, ha retomado los entrenamientos de cara a las próximas competiciones, como el Campeonato de España absoluto y el Europeo de Atletismo de Birmingham. Aunque todavía no tiene asegurada su participación en la segunda, está muy cerca de lograr la clasificación para representar a España. Todo ello lo hará acompañada de su familia. Sus padres no se pierden una sola competición y sus tres hermanos, todos muy vinculados al deporte, tampoco.
Eres campeona de la NCCAA de heptatlón y acaba de llegar a España, ¿cómo ha vivido todo esto?
Pues la verdad es que, nada, tenía ganas de volver a casa, de estar con la familia y todo eso, pero también me lo pasé muy bien allí. Y, encima, acabar así, a lo grande, ha sido increíble.
¿Se esperabas estar entre las favoritas?
A ver, o sea, mi primera combinada sí que me puso un poco en lo más alto, pero pasó bastante tiempo entre la primera y la segunda competición. Así que, de alguna manera, me lo esperaba, aunque al final también pensaba: «Vale, tengo que volver a hacerlo, tengo que demostrar otra vez que estoy en buena forma». Mientras transcurría la combinada, el segundo día fue bastante fuerte para mí. Antes de los 800 metros ya había sumado algunos puntos y sabía que estaba bien posicionada, pero, aun así, seguía igual de nerviosa por esa prueba.

Mucha gente también le ha conocido por esto, ¿lo ha notado?
Sí, la verdad es que sí. Antes, de cara al público estadounidense, prácticamente no me conocía nadie, más allá del entorno de la universidad y poco más. Con esto sí que he conseguido que me conozcan mucho más allí.
Apostó por entrenar en Estados Unidos, ¿por qué tomó esta decisión?
Sí, este era mi segundo año. Al principio conocí a un atleta en el mitin de combinadas de Arona. Allí empezamos a hablar de Estados Unidos y, después, seguí en contacto con él. Me pasó el contacto del entrenador y, durante el año siguiente, empezamos a hablar más sobre cómo sería ir allí, qué tenía que hacer y cómo funcionaba todo. Al final fue un proceso de aproximadamente un año y, por suerte, se consiguió.
¿Qué carrera estudia allí?
Psicología. Sí, pero como no me fui allí con 18 años, que es lo habitual cuando empiezas la universidad, ahora estoy en mi segundo año. Me gradúo el año que viene, aunque todavía me quedará un año más de competición. Así que podría hacer un máster allí y quedarme dos años más, la verdad.
¿Psicología por qué? ¿Le gusta la deportiva?
Siempre me ha interesado el cuerpo humano, pero nunca tanto como para estudiar Medicina, por ejemplo. Me parece una carrera bastante más exigente y también más incompatible. Me di cuenta de que la psicología y la mente me interesaban más, sobre todo entender por qué hacemos unas cosas y por qué hacemos otras. Si hubiera tenido que decantarme por otra carrera del ámbito sanitario, probablemente habría sido Fisioterapia.
¿Cómo se decantó por el heptatlón?
Desde Las Rozas íbamos todos los hermanos a entrenar y, allí, nuestro entrenador por aquel entonces, Miguel, nos hacía un poco de todo. Un día hacíamos una cosa, otro día otra, saltábamos… Poco a poco fui viendo que también me gustaban otras pruebas. Al final fue él quien me introdujo en las pruebas combinadas. También es verdad que, cuando eres pequeño, todavía no sabes muy bien por qué disciplina decantarte. Los niños de seis años suelen empezar haciendo pruebas combinadas o competiciones de categorías inferiores. Es lo normal. En mi caso, como se me daban tan bien y además me gustaban, me quedé en ellas.
Son una familia muy deportista, los cuatro hermanos. ¿Fueron sus padres quienes les introdujeron en el deporte o fueron ustedes mismos?
Yo me metí en el atletismo por ellos; de hecho, mi madre también hacía atletismo. Empezó mi hermana mayor y luego nosotros la seguimos, así que ella fue la primera en iniciarse. Algunos nos quedamos más tiempo en el atletismo, mientras que mi hermano luego pasó al fútbol y más tarde encontró el rugby. Así que íbamos un poco moviéndonos todos. Sí, la verdad es que cada uno fue por su camino y al final nos quedamos con lo que más nos tiraba, lo que más nos gustaba. Eso sí, el deporte era ineludible.
¿En cuál de las disciplinas que practica se ve más fuerte y en cuál cree que tiene más margen de mejora?
La más fuerte para mí realmente son las vallas, porque es la prueba que más puntos da y en la que más puedo destacar. Sí que creo que aún no he hecho una carrera de vallas muy buena en combinadas, porque mi mejor marca la he conseguido fuera de las pruebas combinadas. Así que creo que es una disciplina en la que puedo dar más. Ha sido un proceso progresivo; voy mejorando, pero todavía tengo margen. Creo que puedo dar más ahí. Y luego, en jabalina, el año pasado lancé muy bien. Este año no tanto, pero creo que también puedo mejorar y lanzar más.
¿Y tiene solo un entrenador o más especialistas?
Ahora mismo tengo dos entrenadores y trabajan muy coordinados. Uno está más especializado en los saltos, así que esa parte la hago con él. Los lanzamientos los llevamos entre los dos; normalmente ambos me supervisan en esas pruebas. Luego, uno de ellos es el que coordina toda la planificación general: qué hago cada día, las series y el resto de los entrenamientos. Trabajan muy juntos. Además, tengo otro entrenador específico para el gimnasio.

¿Cómo ha notado el cambio entre estar en Estados Unidos y estar aquí?
Bastante, la verdad. Al final, el primer año todo el mundo me decía que había que acostumbrarse y, la verdad, me di cuenta de que tenían razón. Adaptarme a esa vida me llevó bastante tiempo. Se nota físicamente, pero también mentalmente, porque es un cambio muy grande. Yo creo que no fui realmente consciente de ello hasta que terminó ese primer año. Poco a poco te vas adaptando y lo notas. Además, ese año tampoco hice mis mejores competiciones. Lo bueno es que no me lesioné ni nada, pero simplemente mi cuerpo todavía no terminaba de adaptarse.
En el plano deportivo, ha logrado la mínima para el Europeo de Atletismo de Birmingham, que tendrá lugar en agosto.
Sí, conseguí la marca, solo tengo que entrar por ranking. O sea, estoy muy cerca, estoy la 26 ahora mismo y entran 24 personas. Pero bueno, me queda el Absoluto de España, así que en teoría con eso puedo, o sea, si sigo haciendo lo que estoy haciendo. Pero me gustaría mucho poder participar.
En España eres universitario por un lado y atleta por otro. En Estados Unidos, literalmente eres ambas cosas al mismo tiempo.
¿Mantiene relación con algún atleta de los que están aquí?
Pues a ver, así muy cercano que tengo y que ha estado siempre ahí en todos los campeonatos y tal, o sea, Marta Serrano, por ejemplo, es una amiga muy cercana. Y con ella me llevo, o sea, ella hacía combinadas, con ella me llevo desde hace mucho de cuando estábamos haciendo combinadas y tal. Y nada, está sido como verla progresar y todos estos años que ha mundiales, europeos y como que bastante, bastante top.
¿Se visualiza en los Juegos Olímpicos de 2028?
Todavía quedan un par de años, pero bueno, obviamente es algo que creo que la mayoría de atletas tiene en la cabeza. Es el objetivo de todos y me encantaría ir.
¿Se ve batiendo el récord de España (6304puntos) de María Vidente?
Pues sí, es como que cada vez la veo más cerca. Está a 123 puntos, creo, o algo así. Sí, entonces la veo más cerca y la veo como una posibilidad real de que pueda pasar. Al final me pongo esos objetivos para seguir compitiendo y porque me gusta, obviamente. Pero sí que ahora lo veo más cerca, la verdad.
¿Cuál es se plan de entrenamientos para las competiciones que vienen ahora?
Sí, sigo hablando con mis entrenadores. De hecho, el otro día estuve llamando a uno de ellos para ver cómo vamos a planificar el verano. Van a venir una semana antes del Campeonato de España, porque saben que voy a hacer dos o tres combinadas allí. También estarán en el Campeonato de España, y si todo va bien, en el Europeo. Quieren venir a ver las combinadas y estar presentes.
¿Cree que ha sido significativo la marcha a Estados Unidos para explotar tu potencial?
Sí, la verdad es que sí, podría decir que estoy bastante segura. Al final, el sistema que tienen allí me ha ayudado mucho tanto en los estudios como en el deporte, porque aquí me resultaba bastante complicado compaginar la carrera. No se combinaban muy bien las dos cosas.
Claro, aquí eres universitario por un lado y atleta por otro. En Estados Unidos, literalmente eres universitario y atleta al mismo tiempo. Tienes un tiempo para entrenar y, aunque alguna clase puede coincidir con el entrenamiento, todo se organiza y se habla bien con los profesores, que lo entienden y te permiten ajustar horarios.
Incluso, en algunos casos, los profesores viajan a donde compites para que puedas hacer los exámenes. A nivel académico también tenemos apoyo: hay personas que te ayudan a elegir las asignaturas del siguiente cuatrimestre y te orientan sobre lo que necesitas. Tienes que cumplir unos requisitos y un número determinado de créditos cada año para poder competir, no puedes ir allí solo a entrenar y competir.
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