Toda una ‘marea azul’ en Aragón: el PSOE apenas asoma la cabeza en cinco comarcas de tradición industrial y agraria

Más de un millón de aragoneses han sido llamados a las urnas este domingo 8 de febrero para elegir a los 67 diputados de las Cortes de Aragón. El censo ha movilizado a votantes de las 33 comarcas de la comunidad y ha dibujado un nuevo mapa político tras el escrutinio en el territorio aragonés.

El Partido Popular se ha alzado como la fuerza más votada, con 26 escaños, dos menos que en 2023 mientras que el PSOE ha sufrido un retroceso significativo, al perder cinco diputados y quedarse con 18. Pese a la pérdida de dos diputados, el PP ha ampliado su dominio territorial y ha logrado imponerse en más comarcas que en los anteriores comicios. En total, los populares han teñido de azul 28 de las 33 comarcas, incluidas todas las de la provincia de Huesca.

Las excepciones se concentran en cinco territorios: Ribera Alta del Ebro, Andorra-Sierra de Arcos, Bajo Martín, Ribera Baja del Ebro y Los Monegros. Estas dos últimas constituyen la única resistencia socialista en la provincia de Zaragoza. Además, la Ribera Baja es la comarca de origen de la candidata del PSOE, Pilar Alegría, y su capital es Quinto, cuyo alcalde, Jesús Morales, era el cuarto de su lista autonómica y es además portavoz de la Ejecutiva Regional del PSOE Aragón. Los socialistas, además, han logrado arrebatar a Teruel Existe la comarca de Cuencas Mineras.

El PP liderado por Jorge Azcón ha recuperado en estas elecciones ocho comarcas y media: Campo de Borja, Valdejalón, Campo de Cariñena, Cinco Villas, La Jacetania, Sobrarbe, La Litera, Los Monegros y la mitad de Maestrazgo, donde el resultado ha quedado empatado con el PSOE. Especialmente significativo ha sido el vuelco en Cinco Villas, uno de los feudos históricos del socialismo aragonés, donde el PP se ha impuesto por dos puntos (31,53% frente a 29,5%). El PSOE pierde allí más de nueve puntos respecto a 2023.

La Litera (Huesca) ha sido otro de los territorios disputados, con una victoria mínima del PP (30,61%) frente al PSOE (30,45%). Con el resultado de Los Monegros, los populares han completado su dominio en la totalidad de la provincia de Huesca. Otras comarcas con márgenes muy ajustados han sido La Jacetania (28,95% frente a 26,22%) y Sobrarbe (30,69% frente a 29,69%), ambas en el Pirineo.

Cinco feudos socialistas, agrícolas e industriales

Las cinco comarcas que permanecen bajo control socialista, más allá de la Ribera Baja del Ebro de Pilar Alegría, comparten una trayectoria histórica ligada al trabajo agrícola e industrial, que ha marcado de forma decisiva su comportamiento electoral a lo largo de la historia de Aragón. La Ribera Alta y la Ribera Baja del Ebro son conocidos por su fuerte tradición de cooperativismo agrario y agroindustrial, mientras que Andorra-Sierra de Arcos conserva una identidad obrera profundamente vinculada a su pasado minero y a la presencia sindical.

Por su parte, el Bajo Martín y Los Monegros, pese a su carácter más rural, se articularon sobre un modelo económico basado en el trabajo intensivo y una fuerte dependencia de la intervención pública, especialmente a través del regadío y los procesos de colonización agraria. Cinco territorios que resisten como bastiones de la izquierda ante el avance popular en el conjunto de Aragón.

 El PSOE sigue ganando en la Ribera Alta y Baja del Ebro, en Bajo Martín, Andorra y recupera Cuencas Mineras.  

Más de un millón de aragoneses han sido llamados a las urnas este domingo 8 de febrero para elegir a los 67 diputados de las Cortes de Aragón. El censo ha movilizado a votantes de las 33 comarcas de la comunidad y ha dibujado un nuevo mapa político tras el escrutinio en el territorio aragonés. 

El Partido Popular se ha alzado como la fuerza más votada, con 26 escaños, dos menos que en 2023 mientras que el PSOE ha sufrido un retroceso significativo, al perder cinco diputados y quedarse con 18. Pese a la pérdida de dos diputados, el PP ha ampliado su dominio territorial y ha logrado imponerse en más comarcas que en los anteriores comicios. En total, los populares han teñido de azul 28 de las 33 comarcas, incluidas todas las de la provincia de Huesca. 

Las excepciones se concentran en cinco territorios: Ribera Alta del Ebro, Andorra-Sierra de Arcos, Bajo Martín, Ribera Baja del Ebro y Los Monegros. Estas dos últimas constituyen la única resistencia socialista en la provincia de Zaragoza. Además, la Ribera Baja es la comarca de origen de la candidata del PSOE, Pilar Alegría, y su capital es Quinto, cuyo alcalde, Jesús Morales, era el cuarto de su lista autonómica y es además portavoz de la Ejecutiva Regional del PSOE Aragón. Los socialistas, además, han logrado arrebatar a Teruel Existe la comarca de Cuencas Mineras.

El PP liderado por Jorge Azcón ha recuperado en estas elecciones ocho comarcas y media: Campo de Borja, Valdejalón, Campo de Cariñena, Cinco Villas, La Jacetania, Sobrarbe, La Litera, Los Monegros y la mitad de Maestrazgo, donde el resultado ha quedado empatado con el PSOE. Especialmente significativo ha sido el vuelco en Cinco Villas, uno de los feudos históricos del socialismo aragonés, donde el PP se ha impuesto por dos puntos (31,53% frente a 29,5%). El PSOE pierde allí más de nueve puntos respecto a 2023.

La Litera (Huesca) ha sido otro de los territorios disputados, con una victoria mínima del PP (30,61%) frente al PSOE (30,45%). Con el resultado de Los Monegros, los populares han completado su dominio en la totalidad de la provincia de Huesca. Otras comarcas con márgenes muy ajustados han sido La Jacetania (28,95% frente a 26,22%) y Sobrarbe (30,69% frente a 29,69%), ambas en el Pirineo.

Las cinco comarcas que permanecen bajo control socialista, más allá de la Ribera Baja del Ebro de Pilar Alegría, comparten una trayectoria histórica ligada al trabajo agrícola e industrial, que ha marcado de forma decisiva su comportamiento electoral a lo largo de la historia de Aragón. La Ribera Alta y la Ribera Baja del Ebro son conocidos por su fuerte tradición de cooperativismo agrario y agroindustrial, mientras que Andorra-Sierra de Arcos conserva una identidad obrera profundamente vinculada a su pasado minero y a la presencia sindical.

Por su parte, el Bajo Martín y Los Monegros, pese a su carácter más rural, se articularon sobre un modelo económico basado en el trabajo intensivo y una fuerte dependencia de la intervención pública, especialmente a través del regadío y los procesos de colonización agraria. Cinco territorios que resisten como bastiones de la izquierda ante el avance popular en el conjunto de Aragón.

 20MINUTOS.ES – Nacional

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