Resurgió el Atlético de Madrid para demostrar que aún tiene mucho que decir esta temporada: los del Cholo Simeone pasaron por encima al Betis con una manita en La Cartuja para hacerse con el último billete a las semifinales de Copa del Rey.
Herido y con uno de los ‘chicos nuevos’ –Lookman entró por Julián Álvarez– en el once inicial se presentó el Atleti en La Cartuja para buscar las ‘semis’ del torneo del KO. Se medía a un Betis con la moral por las nueves tras su clasificación directa –cuarto en la tabla– a la Europa League. Pero es muy peligroso medirse a un equipo con el orgullo tocado y mucho que demostrar.
Lo dejó claro el partido. Por mucho que los de Pellegrini, que no se guardó nada, empezasen dominando y estuviesen a punto de adelantarse con un zapatazo de Abde que se marchó fuera por poco. Habría sido muy distinto el choque si ese balón se hubiese colado en la portería de Musso.
Pero no lo hizo y el Atleti resucitó. Cuando peor lo pasaba, Baena dejó solo en el área a Griezmann. El Principito no tuvo tiempo de armar el disparo, pero la jugada se fue a la esquina y, ahí, golpeó el equipo de Simeone: córner cortito, al primer palo, para que Hancko –con ‘ayuda’ de un Adrián que se equivocó en la salida– la peinase y abriese la lata.
Fue un auténtico jarro de agua fría para el Betis, que hasta entonces dominó, y una liberación para los colchoneros, que se desataron. Sobre todo por la banda izquierda: Lookman lideró al cuadro rojiblanco, siendo un puñal una y otra vez, rozando el segundo en un mano a mano que no resolvió bien.
Pero no le importó al nigeriano errar en la segunda. Siguió insistiendo y volvió a plantarse al área, generando muchísimo peligro. Con el paso de los minutos se repuso y creció el Betis, que cuando mejor estaba –hasta pudo empatar en una jugada en la que el Chimy Ávila se durmió en el área– recibió el segundo golpe: el Atleti firmó una contra letal con una jugada coral que culminó Giuliano.
Y todavía tendría tiempo Lookman en la primera parte de poner la guinda a un debut espectacular. El nigeriano demostró que no solo tiene talento de sobra para brillar, sino también que no le pesa asumir galones y, sobre todo, que tiene una sangre fría que asusta. Porque, pese a fallar ocasiones claras, recortó ante Ruibal, se abrió hueco ante Llorente y clavó el balón en la red chutando al primer palo para batir a Adrián. Era el tercero y sabía a sentencia justo antes del descanso.
El recital del ex de la Atalanta continuaría en la segunda parte, pues no se había quedado satisfecho el atacante africano siendo la pesadilla verdiblanca durante todo el partido: cumplida la hora, dirigió la contra, se fue hacia dentro para atraer rivales y dejar un carril para Griezmann, al que asistió para que el francés firmase el cuarto con un zurdazo a la escuadra.
Estaba muerto el Betis, que no había encontrado manera de plantar cara y no la encontraría tampoco después: Almada cerró la goleada haciendo el quinto a placer, tras un mano a mano que Adrián sacó al delantero galo, y el Atleti certificó su pase a semifinales. Este viernes conocerá a su rival en la siguiente ronda.
El conjunto colchonero firmó su mejor partido de la temporada, con un Lookman que brilló en su debut, para avanzar en el torneo del KO.
Resurgió el Atlético de Madrid para demostrar que aún tiene mucho que decir esta temporada: los del Cholo Simeone pasaron por encima al Betis con una manita en La Cartuja para hacerse con el último billete a las semifinales de Copa del Rey.
Herido y con uno de los ‘chicos nuevos’ –Lookman entró por Julián Álvarez– en el once inicial se presentó el Atleti en La Cartuja para buscar las ‘semis’ del torneo del KO. Se medía a un Betis con la moral por las nueves tras su clasificación directa –cuarto en la tabla– a la Europa League. Pero es muy peligroso medirse a un equipo con el orgullo tocado y mucho que demostrar.
Lo dejó claro el partido. Por mucho que los de Pellegrini, que no se guardó nada, empezasen dominando y estuviesen a punto de adelantarse con un zapatazo de Abde que se marchó fuera por poco. Habría sido muy distinto el choque si ese balón se hubiese colado en la portería de Musso.
Pero no lo hizo y el Atleti resucitó. Cuando peor lo pasaba, Baena dejó solo en el área a Griezmann. El Principito no tuvo tiempo de armar el disparo, pero la jugada se fue a la esquina y, ahí, golpeó el equipo de Simeone: córner cortito, al primer palo, para que Hancko –con ‘ayuda’ de un Adrián que se equivocó en la salida– la peinase y abriese la lata.
Fue un auténtico jarro de agua fría para el Betis, que hasta entonces dominó, y una liberación para los colchoneros, que se desataron. Sobre todo por la banda izquierda: Lookman lideró al cuadro rojiblanco, siendo un puñal una y otra vez, rozando el segundo en un mano a mano que no resolvió bien.
Pero no le importó al nigeriano errar en la segunda. Siguió insistiendo y volvió a plantarse al área, generando muchísimo peligro. Con el paso de los minutos se repuso y creció el Betis, que cuando mejor estaba –hasta pudo empatar en una jugada en la que el Chimy Ávila se durmió en el área– recibió el segundo golpe: el Atleti firmó una contra letal con una jugada coral que culminó Giuliano.
Y todavía tendría tiempo Lookman en la primera parte de poner la guinda a un debut espectacular. El nigeriano demostró que no solo tiene talento de sobra para brillar, sino también que no le pesa asumir galones y, sobre todo, que tiene una sangre fría que asusta. Porque, pese a fallar ocasiones claras, recortó ante Ruibal, se abrió hueco ante Llorente y clavó el balón en la red chutando al primer palo para batir a Adrián. Era el tercero y sabía a sentencia justo antes del descanso.
El recital del ex de la Atalanta continuaría en la segunda parte, pues no se había quedado satisfecho el atacante africano siendo la pesadilla verdiblanca durante todo el partido: cumplida la hora, dirigió la contra, se fue hacia dentro para atraer rivales y dejar un carril para Griezmann, al que asistió para que el francés firmase el cuarto con un zurdazo a la escuadra.
Estaba muerto el Betis, que no había encontrado manera de plantar cara y no la encontraría tampoco después: Almada cerró la goleada haciendo el quinto a placer, tras un mano a mano que Adrián sacó al delantero galo, y el Atleti certificó su pase a semifinales. Este viernes conocerá a su rival en la siguiente ronda.
20MINUTOS.ES – Deportes
