La llamada a las urnas de forma anticipada por parte del presidente aragonés, Jorge Azcón, ha desembocado este 8 de febrero en una mala noche para PP y PSOE, los dos grandes partidos del arco parlamentario en España. Los primeros han ganado las elecciones, pero perdiendo apoyos. Y los segundos han vuelto a perder los comicios aragoneses… con un batacazo que iguala a su peor resultado de siempre en la autonomía.
Azcón, que repetía candidatura al frente del PP, no pudo igualar su resultado de 2023 cuando ganó las elecciones con 28 escaños que le valieron para ser investido presidente de Aragón con el apoyo de Vox. Se ha quedado tres años después con 26 escaños—dos menos— y pese a su triunfo queda más debilitado frente a Vox, su socio natural, que le forzó precisamente a ir a elecciones tras no apoyar los presupuestos de la región. Los de Abascal han duplicado sus apoyos y entrarán a las Cortes de Aragón con 14 diputados, siete más de los que tenían al disolverlas.
El descalabro del PSOE es aún mayor. Los socialistas, con la exministra Pilar Alegría a la cabeza, han perdido cinco escaños en el hemiciclo aragonés y se quedan con 18 diputados. Igualan así su mínimo histórico del año 2015 cuando el recién fallecido Javier Lambán fue su candidato.
El peor resultado conjunto, en 2015
La suma de ambos partidos este domingo ha desembocado en 44 escaños, un número bajo respecto a otras convocatorias electorales en Aragón, pero ni mucho menos el peor de todos. La suma más escueta de ambos partidos se produjo en 2015: solo sumaron entonces 39 diputados entre los dos. En pleno auge del movimiento de los indignados tras la crisis económica de 2008, volvió a ganar entonces el PP (21), pero Lambán alió sus 18 diputados con los partidos a la izquierda del PSOE (Podemos, CHA e IU) para arrebatarle el gobierno a la popular Luisa Fernanda Rudi.
En otras dos convocatorias las urnas aragonesas también dieron un resultado conjunto inferior al que PSOE y PP han registrado este pasado domingo. La primera fue en el año 1987 y la segunda en 2019. Dos llamadas a las urnas en dos momentos políticos muy distintos que dieron una suma conjunta de 40 escaños para populares y socialistas.
En las elecciones de 1987 el PSOE de Santiago Marraco repitió el triunfo electoral de 1983 con 27 escaños. Una victoria que fue insuficiente ante el pacto entre PAR (19) y PP (13) que hizo presidente al aragonesista Hipólito Gómez de las Roces. Aquellos comicios marcaron el comienzo de una alianza entre el PAR y el PP que duró más de una década, aunque no estuvo exenta de discrepancias internas y dio pie a legislaturas un tanto convulsas, con dimisiones y mociones de censura de por medio.
Otro ambiente político se respiraba en 2019. Después de la gran crisis económica que produjo una seria cicatriz social y económica en el país, vino la época de la recuperación económica y de los recortes para cuadrar unos presupuestos muy necesitados de ingresos y demasiado hinchados de gasto. La tarea la ejecutó el PP y lo pagó en las urnas.
En 2015 se hizo con la presidencia Lambán —pese a perder en la urnas frente a Rudi— y cuatro años después repitió en el gobierno aragonés, esta vez dominando en número de diputados. Sacó 24, seis más que en la convocatoria anterior, y el PP registro apenas 16, su peor resultado en las urnas desde el año 1987 en los que prevaleció el PAR de Hipólito Gómez. Entre ambos, 40 diputados, igual que en el año 2015. Cuatro menos que en ambas ocasiones que en esta última convocatoria electoral de 2026.
La suma de ambos partidos desemboca en 40 escaños, un número bajo respecto a otras convocatorias electorales en Aragón, pero ni mucho menos la peor de todas.
La llamada a las urnas de forma anticipada por parte del presidente aragonés, Jorge Azcón, ha desembocado este 8 de febrero en una mala noche para PP y PSOE, los dos grandes partidos del arco parlamentario en España. Los primeros han ganado las elecciones, pero perdiendo apoyos. Y los segundos han vuelto a perder los comicios aragoneses… con un batacazo que iguala a su peor resultado de siempre en la autonomía.
Azcón, que repetía candidatura al frente del PP, no pudo igualar su resultado de 2023 cuando ganó las elecciones con 28 escaños que le valieron para ser investido presidente de Aragón con el apoyo de Vox. Se ha quedado tres años después con 26 escaños—dos menos— y pese a su triunfo queda más debilitado frente a Vox, su socio natural, que le forzó precisamente a ir a elecciones tras no apoyar los presupuestos de la región. Los de Abascal han duplicado sus apoyos y entrarán a las Cortes de Aragón con 14 diputados, siete más de los que tenían al disolverlas.
El descalabro del PSOE es aún mayor. Los socialistas, con la exministra Pilar Alegría a la cabeza, han perdido cinco escaños en el hemiciclo aragonés y se quedan con 18 diputados. Igualan así su mínimo histórico del año 2015 cuando el recién fallecido Javier Lambán fue su candidato.
La suma de ambos partidos este domingo ha desembocado en 44 escaños, un número bajo respecto a otras convocatorias electorales en Aragón, pero ni mucho menos el peor de todos. La suma más escueta de ambos partidos se produjo en 2015: solo sumaron entonces 39 diputados entre los dos. En pleno auge del movimiento de los indignados tras la crisis económica de 2008, volvió a ganar entonces el PP (21), pero Lambán alió sus 18 diputados con los partidos a la izquierda del PSOE (Podemos, CHA e IU) para arrebatarle el gobierno a la popular Luisa Fernanda Rudi.
En otras dos convocatorias las urnas aragonesas también dieron un resultado conjunto inferior al que PSOE y PP han registrado este pasado domingo. La primera fue en el año 1987 y la segunda en 2019. Dos llamadas a las urnas en dos momentos políticos muy distintos que dieron una suma conjunta de 40 escaños para populares y socialistas.
En las elecciones de 1987 el PSOE de Santiago Marraco repitió el triunfo electoral de 1983 con 27 escaños. Una victoria que fue insuficiente ante el pacto entre PAR (19) y PP (13) que hizo presidente al aragonesista Hipólito Gómez de las Roces. Aquellos comicios marcaron el comienzo de una alianza entre el PAR y el PP que duró más de una década, aunque no estuvo exenta de discrepancias internas y dio pie a legislaturas un tanto convulsas, con dimisiones y mociones de censura de por medio.
Otro ambiente político se respiraba en 2019. Después de la gran crisis económica que produjo una seria cicatriz social y económica en el país, vino la época de la recuperación económica y de los recortes para cuadrar unos presupuestos muy necesitados de ingresos y demasiado hinchados de gasto. La tarea la ejecutó el PP y lo pagó en las urnas.
En 2015 se hizo con la presidencia Lambán —pese a perder en la urnas frente a Rudi— y cuatro años después repitió en el gobierno aragonés, esta vez dominando en número de diputados. Sacó 24, seis más que en la convocatoria anterior, y el PP registro apenas 16, su peor resultado en las urnas desde el año 1987 en los que prevaleció el PAR de Hipólito Gómez. Entre ambos, 40 diputados, igual que en el año 2015. Cuatro menos que en ambas ocasiones que en esta última convocatoria electoral de 2026.
20MINUTOS.ES – Nacional
