Álvaro Muñoz ha reaparecido en Y ahora Sonsoles después de anunciar que quiere convertirse en sacerdote. El turolense, que siendo un niño se convirtió en uno de los virales más recordados de internet, ha repasado el impacto que tuvo dicha fama y cómo la fe ha terminado guiando el rumbo que quiere dar a su vida.
Su nombre comenzó a sonar en toda España por una entrevista realizada en una piscina de su ciudad. Cuando una reportera le preguntó por qué le gustaba tanto ese lugar, respondió: «Llegas a otras piscinas de aquí de Teruel y hay un montón de panchitos, cubanos y todo eso«. No fue la única frase que trascendió. En esa improvisada charla también afirmó: «La tranquilidad, la tranquilidad es lo que más se busca».
La notoriedad que alcanzó siendo tan pequeño le pasó factura. Tal como ha comentado en el programa, tras la difusión masiva del clip empezaron los insultos y el acoso. Entre otros hechos, ha asegurado que sufrió agresiones y que llegaron a publicar su teléfono y su dirección. Como consecuencia, se abrieron hasta 17 procedimientos judiciales. «Se ha vuelto a filtrar mi número», ha denunciado.
De modo que Muñoz ha confesado que esa inesperada repercusión le hizo comprender que «hay gente mala» en el mundo. Aquella experiencia también provocó que sintiera que cualquier paso que daba era examinado al detalle: «El hecho de que cualquier cosa que dijera estaba marcado por lupa».
El joven ha querido defender en directo que la imagen que muchos conservan de él no se corresponde con la realidad. «La frase se sacó de contexto, sobre todo en redes sociales. Y ahora otra vez ha resurgido el tema», ha señalado.
Ahora, con el objetivo de ingresar en el seminario de la diócesis de Teruel, el protagonista inicia una etapa muy diferente. Ha detallado que la fe siempre ha guiado su vida y que la decisión de dar el paso hacia el sacerdocio fue fruto de una larga reflexión. «Tengo tres madres», ha resumido al rememorar a las personas que más le han acompañado en su camino.
El joven ha concedido una entrevista en ‘Y ahora Sonsoles’.
Álvaro Muñoz ha reaparecido en Y ahora Sonsoles después de anunciar que quiere convertirse en sacerdote. El turolense, que siendo un niño se convirtió en uno de los virales más recordados de internet, ha repasado el impacto que tuvo dicha fama y cómo la fe ha terminado guiando el rumbo que quiere dar a su vida.
Su nombre comenzó a sonar en toda España por una entrevista realizada en una piscina de su ciudad. Cuando una reportera le preguntó por qué le gustaba tanto ese lugar, respondió: «Llegas a otras piscinas de aquí de Teruel y hay un montón de panchitos, cubanos y todo eso«. No fue la única frase que trascendió. En esa improvisada charla también afirmó: «La tranquilidad, la tranquilidad es lo que más se busca».
La notoriedad que alcanzó siendo tan pequeño le pasó factura. Tal como ha comentado en el programa, tras la difusión masiva del clip empezaron los insultos y el acoso. Entre otros hechos, ha asegurado que sufrió agresiones y que llegaron a publicar su teléfono y su dirección. Como consecuencia, se abrieron hasta 17 procedimientos judiciales. «Se ha vuelto a filtrar mi número», ha denunciado.
De modo que Muñoz ha confesado que esa inesperada repercusión le hizo comprender que «hay gente mala» en el mundo. Aquella experiencia también provocó que sintiera que cualquier paso que daba era examinado al detalle: «El hecho de que cualquier cosa que dijera estaba marcado por lupa».
El joven ha querido defender en directo que la imagen que muchos conservan de él no se corresponde con la realidad. «La frase se sacó de contexto, sobre todo en redes sociales. Y ahora otra vez ha resurgido el tema», ha señalado.
Ahora, con el objetivo de ingresar en el seminario de la diócesis de Teruel, el protagonista inicia una etapa muy diferente. Ha detallado que la fe siempre ha guiado su vida y que la decisión de dar el paso hacia el sacerdocio fue fruto de una larga reflexión. «Tengo tres madres», ha resumido al rememorar a las personas que más le han acompañado en su camino.
20MINUTOS.ES – Televisión
