Así controla la UER la publicidad en Eurovisión para evitar ventajas entre países

Eurovisión 2026 está a punto de conocer al ganador. Lo cierto es que esta 70ª edición ha llegado en un momento complicado. Cinco países han renunciado a estar presentes en Viena debido a la participación de Israel en el festival. España, Países Bajos, Islandia, Irlanda y Eslovenia confirmaron su ausencia después de que la Unión Europea de Radiodifusión (UER) confirmara la asistencia del país israelí.

En noviembre del pasado año, la UER anunció algunas novedades con el objetivo de fortalecer la confianza y la transparencia del festival europeo, en un contexto marcado por las críticas relacionadas con la politización del certamen. En este sentido, hay que recordar que la organización ejerce un control frente a las campañas publicitarias y promocionales para garantizar la neutralidad política y la equidad entre los participantes del concurso.

Los cambios de la UER para esta edición de Eurovisión 2026

Uno de las primeras novedades son las restricciones a la promoción y campañas de terceros. La UER ha reforzado el Código de Conducta y las Instrucciones de Votación con el fin de impedir intentos de influir de manera desproporcionada en el resultado. Esto quiere decir que queda prohibida cualquier colaboración entre cadenas y artistas participantes con campañas de promoción impulsadas por terceros (gobiernos o entidades públicas) que puedan condicionar el voto. Un intento de manipulación será objeto de sanción.

Con el objetivo de promover una participación más justa, el máximo de votos permitidos por cada método de pago (internet, SMS y llamadas telefónicas) se ha reducido de veinte a diez en la edición de 2026.

Por otro lado, la Unión Europea de Radiodifusión, junto a su socio tecnológico Once, ha reforzado los sistemas de seguridad para detectar y bloquear votos fraudulentos o coordinados, así como para vigilar patrones sospechosos y asegurar la fiabilidad de los resultados.

La advertencia de la UER a Israel

La polémica ha saltado en esta edición a raíz de un vídeo difundido por el representante israelí, Noam Bettan, el pasado viernes, en él se solicitaba de forma directa el apoyo del público en varios idiomas. Esta acción contraviene las nuevas normas del certamen, diseñadas para restringir las campañas promocionales masivas y evitar ventajas derivadas de financiación externa.

La UER reacción inmediatamente. El director ejecutivo, Martin Green, explicó que se pusieron en contacto con la delegación israelí para exigir la retirada del contenido: «Les pedimos que detuvieran de inmediato la distribución de los vídeos y los eliminaran de todas la plataformas donde se habían publicado. Y así lo hicieron», declaró en la cadena noruega TV2.

Green fue tajante afirmando que la petición de concentrar votos “no se ajusta a las reglas ni al espíritu del concurso”. La organización ha emitido una advertencia formal a la televisión pública israelí, KAN. Estas nuevas directrices tienen por objetivo garantizar la igualdad entre participantes, limitando campañas de gran escala financiadas por terceros, especialmente en redes sociales y plataformas digitales.

La cadena israelí ha defendido su actuación, asegurando que cumple la normativa vigente y que el vídeo fue una iniciativa personal del artista, sin apoyo económico externo.

 La Unión Europea de Radiodifusión introdujo una serie de cambios de cara a la 70ª edición del festival.  

Eurovisión 2026 está a punto de conocer al ganador. Lo cierto es que esta 70ª edición ha llegado en un momento complicado. Cinco países han renunciado a estar presentes en Viena debido a la participación de Israel en el festival. España, Países Bajos, Islandia, Irlanda y Eslovenia confirmaron su ausencia después de que la Unión Europea de Radiodifusión (UER) confirmara la asistencia del país israelí. 

En noviembre del pasado año, la UER anunció algunas novedades con el objetivo de fortalecer la confianza y la transparencia del festival europeo, en un contexto marcado por las críticas relacionadas con la politización del certamen. En este sentido, hay que recordar que la organización ejerce un control frente a las campañas publicitarias y promocionales para garantizar la neutralidad política y la equidad entre los participantes del concurso. 

Los cambios de la UER para esta edición de Eurovisión 2026

Uno de las primeras novedades son las restricciones a la promoción y campañas de terceros. La UER ha reforzado el Código de Conducta y las Instrucciones de Votación con el fin de impedir intentos de influir de manera desproporcionada en el resultado. Esto quiere decir que queda prohibida cualquier colaboración entre cadenas y artistas participantes con campañas de promoción impulsadas por terceros (gobiernos o entidades públicas) que puedan condicionar el voto. Un intento de manipulación será objeto de sanción. 

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Con el objetivo de promover una participación más justa, el máximo de votos permitidos por cada método de pago (internet, SMS y llamadas telefónicas) se ha reducido de veinte a diez en la edición de 2026. 

Por otro lado, la Unión Europea de Radiodifusión, junto a su socio tecnológico Once, ha reforzado los sistemas de seguridad para detectar y bloquear votos fraudulentos o coordinados, así como para vigilar patrones sospechosos y asegurar la fiabilidad de los resultados.

La advertencia de la UER a Israel 

La polémica ha saltado en esta edición a raíz de un vídeo difundido por el representante israelí, Noam Bettan, el pasado viernes, en él se solicitaba de forma directa el apoyo del público en varios idiomas. Esta acción contraviene las nuevas normas del certamen, diseñadas para restringir las campañas promocionales masivas y evitar ventajas derivadas de financiación externa.

La UER reacción inmediatamente. El director ejecutivo, Martin Green, explicó que se pusieron en contacto con la delegación israelí para exigir la retirada del contenido: «Les pedimos que detuvieran de inmediato la distribución de los vídeos y los eliminaran de todas la plataformas donde se habían publicado. Y así lo hicieron», declaró en la cadena noruega TV2.

Green fue tajante afirmando que la petición de concentrar votos “no se ajusta a las reglas ni al espíritu del concurso”. La organización ha emitido una advertencia formal a la televisión pública israelí, KAN. Estas nuevas directrices tienen por objetivo garantizar la igualdad entre participantes, limitando campañas de gran escala financiadas por terceros, especialmente en redes sociales y plataformas digitales.

La cadena israelí ha defendido su actuación, asegurando que cumple la normativa vigente y que el vídeo fue una iniciativa personal del artista, sin apoyo económico externo. 

 20MINUTOS.ES – Televisión

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