David no llegó tranquilo a su hoguera en La isla de las tentaciones. Llevaba varios días con una sensación que no sabía muy bien cómo definir y lo reconoció antes de que empezaran a reproducirse las imágenes. «Creo que voy a ver algo que nunca he visto. Una Alba negativa, que quiere quedar por encima aunque yo no haya hecho nada», anticipó.
Lo que vio le dejó sin palabras. Alex Girona había dicho abiertamente que iba a tentarla, y ella le recibió con un «qué guapo es, tía» a una compañera. En los juegos de la villa se besaron por el cuerpo, se pasaron un hielo con la boca y acabaron los dos solos en el jacuzzi, muy pegados, mientras ella ponía ‘a parir’ a su pareja. «¿Pero qué hace?», repetía David una y otra vez.
Fue entonces cuando llegó la confesión más inesperada de la noche. Al hablar de lo que le dolían las palabras de Alba, David sacó un episodio que ninguno de los dos había contado públicamente. «Yo con ella tuve un problema: me rompí el pene acostándome con ella. Eso tiene un tiempo de curación. Que hable así después de que fuera tan fuerte… ella nunca me lo dijo, los dos lo pasamos mal«, relató entre lágrimas.
Sandra Barneda se acercó a abrazarle mientras él lloraba sin poder contenerse. «Estoy en shock. Me siento roto. Estoy decepcionado», admitió. La presentadora intentó consolarle pero acabó dejándole marchar a tomar el aire.
David se fue hacia la orilla y echó a correr. Sandra empezó a gritar su nombre y el equipo salió tras él. Llegó hasta la villa de las chicas y gritó desde la orilla: «¡Eres el puto amor de mi vida!«. Alba le escuchó, pero no pudo certificar que era él. A la vuelta, Sandra intentó consolarle de nuevo, pero fue muy difícil.
El concursante llegó a la hoguera con la mosca detrás de la oreja y las imágenes de su novia con el tentador Alex Girona terminaron por derrumbarle por completo.
David no llegó tranquilo a su hoguera en La isla de las tentaciones. Llevaba varios días con una sensación que no sabía muy bien cómo definir y lo reconoció antes de que empezaran a reproducirse las imágenes. «Creo que voy a ver algo que nunca he visto. Una Alba negativa, que quiere quedar por encima aunque yo no haya hecho nada», anticipó.
Lo que vio le dejó sin palabras. Alex Girona había dicho abiertamente que iba a tentarla, y ella le recibió con un «qué guapo es, tía» a una compañera. En los juegos de la villa se besaron por el cuerpo, se pasaron un hielo con la boca y acabaron los dos solos en el jacuzzi, muy pegados, mientras ella ponía ‘a parir’ a su pareja. «¿Pero qué hace?», repetía David una y otra vez.
Fue entonces cuando llegó la confesión más inesperada de la noche. Al hablar de lo que le dolían las palabras de Alba, David sacó un episodio que ninguno de los dos había contado públicamente. «Yo con ella tuve un problema: me rompí el pene acostándome con ella. Eso tiene un tiempo de curación. Que hable así después de que fuera tan fuerte… ella nunca me lo dijo, los dos lo pasamos mal«, relató entre lágrimas.
Sandra Barneda se acercó a abrazarle mientras él lloraba sin poder contenerse. «Estoy en shock. Me siento roto. Estoy decepcionado», admitió. La presentadora intentó consolarle pero acabó dejándole marchar a tomar el aire.
David se fue hacia la orilla y echó a correr. Sandra empezó a gritar su nombre y el equipo salió tras él. Llegó hasta la villa de las chicas y gritó desde la orilla: «¡Eres el puto amor de mi vida!«. Alba le escuchó, pero no pudo certificar que era él. A la vuelta, Sandra intentó consolarle de nuevo, pero fue muy difícil.
20MINUTOS.ES – Televisión
