Un día después de la comparecencia de Pedro Sánchez en el Congreso de los Diputados en la que los socios elevaron el tono contra el presidente pero sin dejarle caer aún, la Cámara Baja ha aprobado una moción del PP para instar al presidente a que dimita o se someta a una cuestión de confianza que ha contado con los apoyos de Vox, Junts, UPN y Coalición Canaria. Una mayoría absoluta del Congreso con 178 votos ha expresado su rechazo, en general, a la actual legislatura y, en particular, al jefe del Ejecutivo. Eso sí, el texto, que ha votado en contra el resto de formaciones políticas incluido el PNV, no tiene efectos jurídicos y el Gobierno no está obligado a cumplirlo, algo que ya asumen en Génova.
El PP buscaba otro movimiento de las formaciones políticas que sostienen a Pedro Sánchez en la Moncloa y lo ha conseguido de la mano del partido de Carles Puigdemont. El texto contenía cinco puntos con los que, en esencia, el Congreso carga contra Pedro Sánchez por los casos de corrupción que le rodean y la «parálisis política existente en la actual legislatura». Por esta razón, en primer lugar manifestaban «su deseo mayoritario» de que se convoquen cuanto antes unas elecciones generales, por lo que a renglón seguido pasa a exigir la «inmediata dimisión en bloque del Gobierno». Sin embargo la Mesa del Congreso presidida por la socialista Francina Armengol decidió vetar ambos puntos, por lo que el texto definitivo que ha salido adelante consta de tres.
Conscientes de que Sánchez no va a propiciar una cita con las urnas de forma anticipada, los populares añadieron un tercer párrafo en el que instan al presidente del Gobierno a considerar plantear una cuestión de confianza. Para evitar el veto de la Mesa del Congreso a este apartado, el PP ha reproducido el párrafo que planteó Junts en una proposición no de ley que el órgano de la Cámara Baja aceptó el año pasado pero que los de Puigdemont decidieron retirar en febrero de 2025 para evitar entonces la ruptura total con el Ejecutivo.
La moción también carga contra la «acumulación de investigaciones» sobre casos de corrupción que «tienen como protagonistas a responsables políticos nombrados y sostenidos de forma directa por el presidente Pedro Sánchez». Por ello, el Congreso exige mediante la aprobación con 178 votos de este texto que la asunción de responsabilidades de Sánchez debe producirse en forma de dimisión. A diferencia de la moción que se debatió y votó en el Congreso hace una semana para pedir «asumir responsabilidades» al Ejecutivo, en la que sí que hablaron todos los socios, en esta solo han participado Sumar y ERC.
Tampoco dejan escapar los de Feijóo la oportunidad de volver a arremeter contra los vetos de la Mesa del Congreso, con mayoría de PSOE y Sumar, y el último punto de la iniciativa carga contra ello. Así, la Cámara Baja defiende su libertad para ejercer sus funciones constitucionales legislativas, de control al Gobierno y de orientación política «sin más censuras que la aplicación rigurosa y no arbitraria del ordenamiento constitucional». Y reprueba «la voluntad de veto, tanto por parte del Gobierno como por parte de determinados grupos políticos, del debate de determinadas iniciativas o enmiendas». En este último punto Junts se ha abstenido. Cabe recordar que la Mesa vetó las enmiendas que PP y Junts habían registrado a otra moción para pedir a Sánchez adelantar las elecciones generales. El argumento para tumbar sendos textos fue que constituía una invasión de competencias porque la decisión de adelantar los comicios es competencia exclusiva de la Presidencia del Gobierno.
Una «votación inédita» para Feijóo
Minutos después de que la mayoría del hemiciclo expresase su rechazo al Ejecutivo, el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha celebrado en los pasillos del Congreso lo que ha calificado como una «votación inédita». «La misma Cámara que le otorgó en la investidura la confianza al presidente del Gobierno acaba de solicitar formalmente que dimita», ha valorado. La votación se ha producido tras la comparecencia de Sánchez ante los diputados para dar cuenta sobre los casos de corrupción, algo que también ha destacado el líder popular.
Al finalizar la votación, el hemiciclo se ha llenado de aplausos de la oposición y de gritos de dimisión, pero también aplausos de la bancada socialista al presidente del Gobierno, que les ha acompañado, todos puestos en pie. Un gesto que, para Feijóo, demuestra la «enorme soberbia» de Pedro Sánchez. El líder popular también ha asumido que el presidente hará caso omiso a la decisión de la Cámara, en contra de lo que haría «cualquier demócrata o primer ministro europeo», y ha cargado contra «el nivel de deterioro de las instituciones donde se asienta la democracia española» propiciado por el sanchismo.
Eso sí, Feijóo ha avisado de que va a tomar «muy buena nota» de dicha «indisciplina» del Poder Ejecutivo hacia el Legislativo y se encargará de recordar a los españoles «el talante democrático del Gobierno a partir de hoy». «Tendremos a un presidente del Gobierno que se mantiene en contra de la decisión del Congreso de los Diputados», ha enfatizado. Sobre si el resultado de la votación de este jueves supone un antes y después con Junts en cuanto a la presentación de una moción de censura, el líder de la oposición ha apelado a que la «coherencia» de esta votación se mantenga aunque se mantendrá a la espera para ver «en qué se consolida». Todos los pasos que continúe dando el líder popular serán «buenos para los intereses de los españoles, no para los intereses del presidente del Gobierno».
El texto del PP ha salido adelante con el apoyo de Vox, Junts y UPN.
Un día después de la comparecencia de Pedro Sánchez en el Congreso de los Diputados en la que los socios elevaron el tono contra el presidente pero sin dejarle caer aún, la Cámara Baja ha aprobado una moción del PP para instar al presidente a que dimita o se someta a una cuestión de confianza que ha contado con los apoyos de Vox, Junts, UPN y Coalición Canaria. Una mayoría absoluta del Congreso con 178 votos ha expresado su rechazo, en general, a la actual legislatura y, en particular, al jefe del Ejecutivo. Eso sí, el texto, que ha votado en contra el resto de formaciones políticas incluido el PNV, no tiene efectos jurídicos y el Gobierno no está obligado a cumplirlo, algo que ya asumen en Génova.
El PP buscaba otro movimiento de las formaciones políticas que sostienen a Pedro Sánchez en la Moncloa y lo ha conseguido de la mano del partido de Carles Puigdemont. El texto contenía cinco puntos con los que, en esencia, el Congreso carga contra Pedro Sánchez por los casos de corrupción que le rodean y la «parálisis política existente en la actual legislatura». Por esta razón, en primer lugar manifestaban «su deseo mayoritario» de que se convoquen cuanto antes unas elecciones generales, por lo que a renglón seguido pasa a exigir la «inmediata dimisión en bloque del Gobierno». Sin embargo la Mesa del Congreso presidida por la socialista Francina Armengol decidió vetar ambos puntos, por lo que el texto definitivo que ha salido adelante consta de tres.
Conscientes de que Sánchez no va a propiciar una cita con las urnas de forma anticipada, los populares añadieron un tercer párrafo en el que instan al presidente del Gobierno a considerar plantear una cuestión de confianza. Para evitar el veto de la Mesa del Congreso a este apartado, el PP ha reproducido el párrafo que planteó Junts en una proposición no de ley que el órgano de la Cámara Baja aceptó el año pasado pero que los de Puigdemont decidieron retirar en febrero de 2025 para evitar entonces la ruptura total con el Ejecutivo.
La moción también carga contra la «acumulación de investigaciones» sobre casos de corrupción que «tienen como protagonistas a responsables políticos nombrados y sostenidos de forma directa por el presidente Pedro Sánchez». Por ello, el Congreso exige mediante la aprobación con 178 votos de este texto que la asunción de responsabilidades de Sánchez debe producirse en forma de dimisión. A diferencia de la moción que se debatió y votó en el Congreso hace una semana para pedir «asumir responsabilidades» al Ejecutivo, en la que sí que hablaron todos los socios, en esta solo han participado Sumar y ERC.
Tampoco dejan escapar los de Feijóo la oportunidad de volver a arremeter contra los vetos de la Mesa del Congreso, con mayoría de PSOE y Sumar, y el último punto de la iniciativa carga contra ello. Así, la Cámara Baja defiende su libertad para ejercer sus funciones constitucionales legislativas, de control al Gobierno y de orientación política «sin más censuras que la aplicación rigurosa y no arbitraria del ordenamiento constitucional». Y reprueba «la voluntad de veto, tanto por parte del Gobierno como por parte de determinados grupos políticos, del debate de determinadas iniciativas o enmiendas». En este último punto Junts se ha abstenido. Cabe recordar que la Mesa vetó las enmiendas que PP y Junts habían registrado a otra moción para pedir a Sánchez adelantar las elecciones generales. El argumento para tumbar sendos textos fue que constituía una invasión de competencias porque la decisión de adelantar los comicios es competencia exclusiva de la Presidencia del Gobierno.
Minutos después de que la mayoría del hemiciclo expresase su rechazo al Ejecutivo, el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha celebrado en los pasillos del Congreso lo que ha calificado como una «votación inédita». «La misma Cámara que le otorgó en la investidura la confianza al presidente del Gobierno acaba de solicitar formalmente que dimita», ha valorado. La votación se ha producido tras la comparecencia de Sánchez ante los diputados para dar cuenta sobre los casos de corrupción, algo que también ha destacado el líder popular.
Al finalizar la votación, el hemiciclo se ha llenado de aplausos de la oposición y de gritos de dimisión, pero también aplausos de la bancada socialista al presidente del Gobierno, que les ha acompañado. Un gesto que, para Feijóo, demuestra la «enorme soberbia» de Pedro Sánchez. El líder popular también ha asumido que el presidente hará caso omiso a la decisión de la Cámara, en contra de lo que haría «cualquier demócrata o primer ministro europeo», y ha cargado contra «el nivel de deterioro de las instituciones donde se asienta la democracia española» propiciado por el sanchismo.
Eso sí, Feijóo ha avisado de que va a tomar «muy buena nota» de dicha «indisciplina» del Poder Ejecutivo hacia el Legislativo y se encargará de recordar a los españoles «el talante democrático del Gobierno a partir de hoy». «Tendremos a un presidente del Gobierno que se mantiene en contra de la decisión del Congreso de los Diputados», ha enfatizado. Sobre si el resultado de la votación de este jueves supone un antes y después con Junts en cuanto a la presentación de una moción de censura, el líder de la oposición ha apelado a que la «coherencia» de esta votación se mantenga aunque se mantendrá a la espera para ver «en qué se consolida». Todos los pasos que continúe dando el líder popular serán «buenos para los intereses de los españoles, no para los intereses del presidente del Gobierno».
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