Por primera vez en esta ya casi extinta legislatura y a apenas tres semanas de las elecciones del 29-N, la práctica totalidad de los grupos parlamentarios ha pedido la dimisión de Óscar Puente, una demanda que ha acabado satisfaciendo el ministro de Transportes de manera sorpresiva al final de su comparecencia en la Diputación Permanente del Congreso para dar cuenta del fatídico accidente ferroviario de Urda que se ha cobrado la vida de al menos 69 personas. Y lo han hecho todos menos EH Bildu, el socio más fiel del Gobierno del presidente Pedro Sánchez. Las explicaciones de Puente no han convencido a las formaciones políticas, que, por un motivo u otro, han reprobado su gestión ferroviaria en los últimos años.
La primera intervención ha corrido a cargo de la portavoz del PP, Ester Muñoz, que, en un tono muy duro, reprochaba al ministro que, «lejos de auditar la vía en la que se produjo el accidente de Adamuz [la misma en la que ha acontecido el de Urda]», en los últimos meses «se ha comportado como si nada hubiera pasado». «Le hemos visto bailar y reírse de los accidentes y los incidentes de los usuarios y los maquinistas. Solo 9 meses tras Adamuz, usted hacía chanzas, hace unos días, y de nuevo otra tragedia», ha asegurado Muñoz, que apostillaba al respecto de la comparecencia de Puente: «Qué bien se le da a usted explicar por qué muere la gente en los trenes y qué mal se le da evitarlo«.
La portavoz del PP ha recordado al ministro que el partido de Alberto Núñez Feijóo «lleva años proponiendo» el plan de refuerzo de los sistemas de seguridad ferroviaria que ha anunciado el Gobierno este martes tras el Consejo de Ministros y que, ante ello, la respuesta que recibía por su parte era el insulto. Además, Muñoz ha apuntado directamente a Puente en la filtración a los medios, apenas horas después del accidente, de los audios de las conversaciones mantenidas entre el centro de control de Adif y los maquinistas de los trenes siniestrados. «¿Usted es consciente de que cuando esos audios se filtraron la familia del maquinista [el que conducía el AVE, fallecido] los escuchó y todavía no sabía nada de él? Mientras algunas familias buscaban a sus seres queridos, usted estaba con su equipo construyendo un relato y filtrando audios. Es incapaz de empatizar con el dolor ajeno», le ha recriminado, antes de hacer lo propio con la falta de «perdón» a la ciudadanía.
Por su parte, la portavoz parlamentaria de Vox, Pepa Millán, ha preguntado al ministro si «puede vivir con 116 muertes a sus espaldas [46 en Adamuz, 69 en Urda y una en Gelida]» en menos de un año y ha acusado al Gobierno de «convertir España en un Gólgota», donde «se vive un calvario constante». «A usted le parece normal que el sistema [LZB] se caiga 170 veces y quería que por esas vías fuésemos a 350 kilómetros por hora«, le ha afeado Millán, que también ha responsabilizado a Puente de la filtración de los audios del centro de control de Adif y de «culpar» del accidente al operador que ordenó reanudar la marcha al AVE que embistió por detrás al Iryo detenido. «El Partido Socialista culpando a un obrero español», ha ironizado.
«Error humano debería ser que pusieran un te y no un café»
Sumar, socio de Gobierno del PSOE y hoy refundado en Frente Amplio, también ha pedido de manera abierta la dimisión de Óscar Puente, aunque haya destacado que «eso no borra en absoluto el trabajo realizado ni supone admitir ninguna culpabilidad». «Usted es una persona inteligente y con sentido común, no le atribuimos la culpa del accidente, pero la responsabilidad política tiene su propio ámbito«, ha declarado la portavoz Verónica Martínez, que, junto a Toni Valero, ha insistido en la urgencia de «nacionalizar el servicio ferroviario» después de que PP y PSOE lo hayan convertido en «un laboratorio neoliberal».
Por otro lado, el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, ha defendido que el ministro «es un buen político y da la cara». «Pero alguien se tiene que hacer cargo de esto. No vale decir que ni [Federico] Trillo con el Yak-42 ni [Ana] Pastor con Angrois. ¿Qué pediríamos si fuera un ministro del PP el que tuviera más de 100 muertos encima de la mesa después de nueve meses y dos accidentes?», ha lanzado.
Rufián ha lamentado que «siete de cada diez personas que han muerto en la alta velocidad en el mundo lo han hecho en España» y que «no es debatible» afirmar que «algo se ha hecho mal». «Ni una sola víctima de AVE en España en 30 años, pero 115 víctimas en los últimos cinco. Justo los años de la liberalización», ha espetado, antes de reprochar también a Puente que apunte a la orden del operario de Adif como principal causa del accidente: «Un error humano refleja un sistema fallido. Un error humano en un AVE debería ser que te pusieran un te y no un café, no que un tren se estrelle a 200 kilómetros por hora con otro tren», ha espetado.
Junts, por su parte, en palabras de Miriam Nogueras, ha señalado que «el sistema ferroviario español se ha colapsado» y que eso es algo originado por «años de mala gestión». «Se ha pensado más en inaugurar vías que nadie va a utilizar que en invertir en aquellas que ya están hechas», ha lanzado. Entretanto, el portavoz del PNV, Mikel Legarda, ha afirmado que «en Urda llueve sobre mojado» y que el accidente, unido al de Adamuz, han causado «un trauma nacional». «Está bien que usted haya estado al frente de la emergencia ferroviaria y que haya dado cumplidas explicaciones, pero creemos que ahora, para hacerse cargo del estado de ánimo de la sociedad, le toca dimitir», ha aseverado.
Por otro lado, la portavoz de Podemos, Ione Belarra, ha lamentado que «tres de los cuatro accidentes de AVE más mortíferos en el mundo se han producido en España» y ha criticado que «los gobiernos del PP y PSOE han intentado convencernos de que se trataba de una tragedia que no se podía evitar». Para ella, «el gran error ha sido la liberalización» del sector, «poner los negocios por delante de la seguridad de las personas». Con todo, Belarra tampoco ha dejado pasar la filtración de los audios del centro de control de Adif en el momento del accidente: «Hay buenos motivos para pensar que fue usted o alguien de su equipo, y eso no es información, eso es una bajeza moral», le ha recriminado.
La portavoz de Bildu, Mertxe Aizpurua, ha sido la única dirigente que no ha reclamado la dimisión del ministro de Transportes. «Por prudencia y responsabilidad no participaremos en las dinámicas de señalar y sentenciar a posibles responsables. No lo haremos con usted, señor Puente, pero tampoco vamos a admitir que se haga con los trabajadores. Cuando se conozca la investigación, entonces sí podremos valorar las causas y entonces sí pediremos las responsabilidades, caiga quien caiga», ha defendido.
Por último, el portavoz socialista, Patxi López, ha ironizado con la petición generalizada de la Diputación Permanente: «Óscar Puente estuvo donde tenía que estar desde el minuto cero. Ahora resulta que tiene que dimitir por dar la cara y no hacer, como otros, un ejercicio de escapismo».
Los grupos parlamentarios afean al ministro el «señalamiento» al operario del centro de control de Adif y «la filtración» de los audios de las conversaciones que mantuvo con los maquinistas de los trenes accidentados.
Por primera vez en esta ya casi extinta legislatura y a apenas tres semanas de las elecciones del 29-N, la práctica totalidad de los grupos parlamentarios ha pedido la dimisión de Óscar Puente, una demanda que ha acabado satisfaciendo el ministro de Transportes de manera sorpresiva al final de sucomparecencia en la Diputación Permanente del Congreso para dar cuenta del fatídico accidente ferroviario de Urda que se ha cobrado la vida de al menos 69 personas. Y lo han hecho todos menos EH Bildu, el socio más fiel del Gobierno del presidente Pedro Sánchez. Las explicaciones de Puente no han convencido a las formaciones políticas, que, por un motivo u otro, han reprobado su gestión ferroviaria en los últimos años.
La primera intervención ha corrido a cargo de la portavoz del PP, Ester Muñoz, que, en un tono muy duro, reprochaba al ministro que, «lejos de auditar la vía en la que se produjo el accidente de Adamuz [la misma en la que ha acontecido el de Urda]», en los últimos meses «se ha comportado como si nada hubiera pasado». «Le hemos visto bailar y reírse de los accidentes y los incidentes de los usuarios y los maquinistas. Solo 9 meses tras Adamuz, usted hacía chanzas, hace unos días, y de nuevo otra tragedia», ha asegurado Muñoz, que apostillaba al respecto de la comparecencia de Puente: «Qué bien se le da a usted explicar por qué muere la gente en los trenes y qué mal se le da evitarlo«.
La portavoz del PP ha recordado al ministro que el partido de Alberto Núñez Feijóo «lleva años proponiendo» el plan de refuerzo de los sistemas de seguridad ferroviaria que ha anunciado el Gobierno este martes tras el Consejo de Ministros y que, ante ello, la respuesta que recibía por su parte era el insulto. Además, Muñoz ha apuntado directamente a Puente en la filtración a los medios, apenas horas después del accidente, de los audios de las conversaciones mantenidas entre el centro de control de Adif y los maquinistas de los trenes siniestrados. «¿Usted es consciente de que cuando esos audios se filtraron la familia del maquinista [el que conducía el AVE, fallecido] los escuchó y todavía no sabía nada de él? Mientras algunas familias buscaban a sus seres queridos, usted estaba con su equipo construyendo un relato y filtrando audios. Es incapaz de empatizar con el dolor ajeno», le ha recriminado, antes de hacer lo propio con la falta de «perdón» a la ciudadanía.
Por su parte, la portavoz parlamentaria de Vox, Pepa Millán, ha preguntado al ministro si «puede vivir con 116 muertes a sus espaldas [46 en Adamuz, 69 en Urda y una en Gelida]» en menos de un año y ha acusado al Gobierno de «convertir España en un Gólgota», donde «se vive un calvario constante». «A usted le parece normal que el sistema [LZB] se caiga 170 veces y quería que por esas vías fuésemos a 350 kilómetros por hora«, le ha afeado Millán, que también ha responsabilizado a Puente de la filtración de los audios del centro de control de Adif y de «culpar» del accidente al operador que ordenó reanudar la marcha al AVE que embistió por detrás al Iryo detenido. «El Partido Socialista culpando a un obrero español», ha ironizado.
Sumar, socio de Gobierno del PSOE y hoy refundado en Frente Amplio, también ha pedido de manera abierta la dimisión de Óscar Puente, aunque haya destacado que «eso no borra en absoluto el trabajo realizado ni supone admitir ninguna culpabilidad». «Usted es una persona inteligente y con sentido común, no le atribuimos la culpa del accidente, pero la responsabilidad política tiene su propio ámbito«, ha declarado la portavoz Verónica Martínez, que, junto a Toni Valero, ha insistido en la urgencia de «nacionalizar el servicio ferroviario» después de que PP y PSOE lo hayan convertido en «un laboratorio neoliberal».
Por otro lado, el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, ha defendido que el ministro «es un buen político y da la cara». «Pero alguien se tiene que hacer cargo de esto. No vale decir que ni [Federico] Trillo con el Yak-42 ni [Ana] Pastor con Angrois. ¿Qué pediríamos si fuera un ministro del PP el que tuviera más de 100 muertos encima de la mesa después de nueve meses y dos accidentes?», ha lanzado.
Rufián ha lamentado que «siete de cada diez personas que han muerto en la alta velocidad en el mundo lo han hecho en España» y que «no es debatible» afirmar que «algo se ha hecho mal». «Ni una sola víctima de AVE en España en 30 años, pero 115 víctimas en los últimos cinco. Justo los años de la liberalización», ha espetado, antes de reprochar también a Puente que apunte a la orden del operario de Adif como principal causa del accidente: «Un error humano refleja un sistema fallido. Un error humano en un AVE debería ser que te pusieran un te y no un café, no que un tren se estrelle a 200 kilómetros por hora con otro tren», ha espetado.
Junts, por su parte, en palabras de Miriam Nogueras, ha señalado que «el sistema ferroviario español se ha colapsado» y que eso es algo originado por «años de mala gestión». «Se ha pensado más en inaugurar vías que nadie va a utilizar que en invertir en aquellas que ya están hechas», ha lanzado. Entretanto, el portavoz del PNV, Mikel Legarda, ha afirmado que «en Urda llueve sobre mojado» y que el accidente, unido al de Adamuz, han causado «un trauma nacional». «Está bien que usted haya estado al frente de la emergencia ferroviaria y que haya dado cumplidas explicaciones, pero creemos que ahora, para hacerse cargo del estado de ánimo de la sociedad, le toca dimitir», ha aseverado.
Por otro lado, la portavoz de Podemos, Ione Belarra, ha lamentado que «tres de los cuatro accidentes de AVE más mortíferos en el mundo se han producido en España» y ha criticado que «los gobiernos del PP y PSOE han intentado convencernos de que se trataba de una tragedia que no se podía evitar». Para ella, «el gran error ha sido la liberalización» del sector, «poner los negocios por delante de la seguridad de las personas». Con todo, Belarra tampoco ha dejado pasar la filtración de los audios del centro de control de Adif en el momento del accidente: «Hay buenos motivos para pensar que fue usted o alguien de su equipo, y eso no es información, eso es una bajeza moral», le ha recriminado.
La portavoz de Bildu, Mertxe Aizpurua, ha sido la única dirigente que no ha reclamado la dimisión del ministro de Transportes. «Por prudencia y responsabilidad no participaremos en las dinámicas de señalar y sentenciar a posibles responsables. No lo haremos con usted, señor Puente, pero tampoco vamos a admitir que se haga con los trabajadores. Cuando se conozca la investigación, entonces sí podremos valorar las causas y entonces sí pediremos las responsabilidades, caiga quien caiga», ha defendido.
Por último, el portavoz socialista, Patxi López, ha ironizado con la petición generalizada de la Diputación Permanente: «Óscar Puente estuvo donde tenía que estar desde el minuto cero. Ahora resulta que tiene que dimitir por dar la cara y no hacer, como otros, un ejercicio de escapismo».
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