Philippe Jaenada gana el premio Goncourt con su obra ‘L’inconnue du Quai de Javel’

El escritor francés Philippe Jaenada ganó este martes el premio Goncourt de 2026, el más prestigioso de las letras en francés, con la novela L’inconnue du Quai de Javel (La desconocida del Quai de Javel en castellano), editada en Francia por Flammarion. Jaenada (Saint-Germain-en-Laye, 1964) se impuso a los otros tres finalistas con una historia inspirada en un crimen real ocurrido en París en 1949.

Se trata de la vida de Louise Cansot, una joven que llegó sola a la capital francesa con 16 años y se convirtió en una de las modelos más solicitadas por los pintores de Montparnasse. Apareció asesinada junto al Sena en septiembre de 1949, en el Quai de Javel, y aunque la policía identificó a cuatro sospechosos, nunca logró resolver el caso.

Jaenada, descendiente de una familia de pied-noirs (ciudadanos europeos, principalmente franceses, que vivían en la Argelia francesa) de orígenes españoles, era uno de los grandes favoritos de esta edición y se impuso a los otros tres aspirantes en primera vuelta, todos ellos galos: Clémentine Mélois (Choses que je croyais perdues), Yannick Haenel (La solitude des professeurs est infinie) y Sylvain Prudhomme (De l’autre côté du lac).

Los miembros de la Academia Goncourt —creada por el escritor decimonónico francés Edmond de Goncourt— se reunieron, como es tradición, en el restaurante Drouant de París y decidieron que el libro sucesor de ‘La Maison Vide’ (de Laurent Mauvignier, ganador de 2025) fuera el de Jaenada por seis apoyos, frente a los tres que cosechó Prudhomme, que fue el siguiente más respaldado.

De L’inconnue du Quai de Javel, el presidente de la Academia Goncourt, Philippe Claudel, señaló, en declaraciones a la prensa, que es un libro «lúcido» y «perspicaz», que es como un «filme realista», y destacó que saca de la luz la «tragedia» de una joven que había sido «invisibilizada». «Es muy emocionante la manera en la que Jaenada se ha interesado por su destino», agregó.

El autor, que acudió —también como manda la tradición— a almorzar con el jurado en el Drouant tras el anuncio, se manifestó feliz por el reconocimiento y deseó que, pese al impacto de este premio para su carrera, su día a día «tranquilo» y dedicado a la escritura no cambie. «Sobre todo no quiero que mi vida cambie», manifestó.

Este premio se entrega cada año desde 1903 y a lo largo de su historia lo han recibido figuras como Marcel Proust, Pierre Lemaitre, Amin Maalouf, Marguerite Duras o Simone de Beauvoir. Por su prestigio y popularidad, asegura a sus ganadores tiradas millonarias y traducciones a decenas de lenguas, aunque tiene una dotación económica simbólica, ya que el adjudicatario recibe un cheque por valor de solo diez euros.

Al margen de las obras seleccionadas, este Goncourt estuvo marcado por el debate sobre el uso de la inteligencia artificial (IA), tras la polémica en torno a la obra C’était ça ou mourir, del haitiano-canadiense Thélyson Orélien. Esa novela, que ha sido un éxito de ventas en Canadá y en Francia, había sido seleccionada en la primera criba de 16 aspirantes al codiciado premio, pero inmediatamente emergieron sospechas de uso de la IA al ser analizada con detectores.

Tanto Orélien como su editorial negaron inicialmente las acusaciones, pero eso hizo emerger también antiguas inculpaciones de plagio contra el autor, en la pasada década.

La gravedad de las sospechas llevó finalmente a la Academia Goncourt, que inicialmente había pedido prudencia, a sacar de sus listas la novela de Orélien. Posteriormente, el 21 de octubre, la editorial canadiense original reconoció que el autor había utilizado la IA.

El debate llevó al presidente de la Academia Goncourt a anunciar su intención de cambiar el reglamento del premio para exigir expresamente que las obras que concurran estén escritas por seres humanos.

 El escritor se impuso a los otros tres finalistas con una historia inspirada en un crimen real ocurrido en París en 1949.  

El escritor francés Philippe Jaenada ganó este martes el premio Goncourt de 2026, el más prestigioso de las letras en francés, con la novela L’inconnue du Quai de Javel (La desconocida del Quai de Javel en castellano), editada en Francia por Flammarion. Jaenada (Saint-Germain-en-Laye, 1964) se impuso a los otros tres finalistas con una historia inspirada en un crimen real ocurrido en París en 1949.

Se trata de la vida de Louise Cansot, una joven que llegó sola a la capital francesa con 16 años y se convirtió en una de las modelos más solicitadas por los pintores de Montparnasse. Apareció asesinada junto al Sena en septiembre de 1949, en el Quai de Javel, y aunque la policía identificó a cuatro sospechosos, nunca logró resolver el caso.

Jaenada, descendiente de una familia de pied-noirs (ciudadanos europeos, principalmente franceses, que vivían en la Argelia francesa) de orígenes españoles, era uno de los grandes favoritos de esta edición y se impuso a los otros tres aspirantes en primera vuelta, todos ellos galos: Clémentine Mélois (Choses que je croyais perdues), Yannick Haenel (La solitude des professeurs est infinie) y Sylvain Prudhomme (De l’autre côté du lac).

Los miembros de la Academia Goncourt —creada por el escritor decimonónico francés Edmond de Goncourt— se reunieron, como es tradición, en el restaurante Drouant de París y decidieron que el libro sucesor de ‘La Maison Vide’ (de Laurent Mauvignier, ganador de 2025) fuera el de Jaenada por seis apoyos, frente a los tres que cosechó Prudhomme, que fue el siguiente más respaldado.

De L’inconnue du Quai de Javel, el presidente de la Academia Goncourt, Philippe Claudel, señaló, en declaraciones a la prensa, que es un libro «lúcido» y «perspicaz», que es como un «filme realista», y destacó que saca de la luz la «tragedia» de una joven que había sido «invisibilizada». «Es muy emocionante la manera en la que Jaenada se ha interesado por su destino», agregó.

El autor, que acudió —también como manda la tradición— a almorzar con el jurado en el Drouant tras el anuncio, se manifestó feliz por el reconocimiento y deseó que, pese al impacto de este premio para su carrera, su día a día «tranquilo» y dedicado a la escritura no cambie. «Sobre todo no quiero que mi vida cambie», manifestó.

Este premio se entrega cada año desde 1903 y a lo largo de su historia lo han recibido figuras como Marcel Proust, Pierre Lemaitre, Amin Maalouf, Marguerite Duras o Simone de Beauvoir. Por su prestigio y popularidad, asegura a sus ganadores tiradas millonarias y traducciones a decenas de lenguas, aunque tiene una dotación económica simbólica, ya que el adjudicatario recibe un cheque por valor de solo diez euros.

Al margen de las obras seleccionadas, este Goncourt estuvo marcado por el debate sobre el uso de la inteligencia artificial (IA), tras la polémica en torno a la obra C’était ça ou mourir, del haitiano-canadiense Thélyson Orélien. Esa novela, que ha sido un éxito de ventas en Canadá y en Francia, había sido seleccionada en la primera criba de 16 aspirantes al codiciado premio, pero inmediatamente emergieron sospechas de uso de la IA al ser analizada con detectores.

Tanto Orélien como su editorial negaron inicialmente las acusaciones, pero eso hizo emerger también antiguas inculpaciones de plagio contra el autor, en la pasada década.

La gravedad de las sospechas llevó finalmente a la Academia Goncourt, que inicialmente había pedido prudencia, a sacar de sus listas la novela de Orélien. Posteriormente, el 21 de octubre, la editorial canadiense original reconoció que el autor había utilizado la IA.

El debate llevó al presidente de la Academia Goncourt a anunciar su intención de cambiar el reglamento del premio para exigir expresamente que las obras que concurran estén escritas por seres humanos.

 20MINUTOS.ES – Cultura

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