El origen de 5 famosas expresiones con la muerte

Usamos estas expresiones a diario y casi nunca pensamos de dónde salen. En este post voy a explicarte el origen de cinco famosas frases relacionadas con la muerte.

Salir con los pies por delante

Decimos que alguien «sale con los pies por delante» se usa para decir que alguien ha muerto o que solo abandonará un lugar ya fallecido. Su origen está en una antigua costumbre funeraria: durante el velatorio, el difunto se colocaba con los pies mirando hacia la puerta, y así salía el féretro hacia el entierro o la incineración. Según la superstición, si salía con la cabeza por delante, el alma podía ver el camino de regreso y llevarse a otro familiar.

Estar criando malvas

«Estar criando malvas» es una forma coloquial de decir que alguien ha muerto y está enterrado. La expresión se relaciona con la malva, una planta muy resistente que crece espontáneamente en terrenos abandonados, caminos, solares y también cementerios. Esa facilidad para aparecer sobre terrenos poco cuidados favoreció su asociación con las tumbas y los difuntos. No hace falta, por tanto, imaginar que el cadáver actúa necesariamente como abono para que las malvas crezcan sobre él.

Tener vela en un entierro

La expresión suele aparecer en preguntas como «¿Quién te ha dado vela en este entierro?» y sirve para reprochar a alguien que se meta en un asunto que no le corresponde. Procede de la antigua costumbre de entregar cirios a familiares y personas cercanas al fallecido para acompañar el cortejo fúnebre. Llevar una vela indicaba que se formaba parte de aquel grupo, por lo que quien aparecía sin haber sido invitado podía despertar inmediatamente la pregunta sobre quién le había dado permiso.

Morder el polvo

«Morder el polvo» significa ser derrotado, caer vencido y, a menudo, hacerlo con cierta humillación. La expresión procede de una antigua costumbre medieval: cuando un caballero era abatido en combate y se sabía herido de muerte, tomaba un puñado de tierra y lo besaba o mordía como despedida. Era una forma simbólica de agradecer a la Madre Tierra que lo había visto nacer, vivir y que, finalmente, acogería sus restos tras fallecer.

Palmarla

«Palmarla» significa morirse, normalmente dicho de forma coloquial, directa y con un punto de humor negro. Su origen se relaciona con los antiguos enterradores o carpinteros funerarios. Cuando alguien fallecía, había que fabricar el ataúd a medida, y para hacerlo se medía el cuerpo palmo a palmo, usando las manos como referencia. Así, «palmar» sería, literalmente, quedar listo para que te tomaran las medidas. Vamos, que si te palmaban, mala señal.

 Descubre el origen de cinco expresiones relacionadas con la muerte en el lenguaje popular, su sentido original y por qué seguimos usándolas hoy.  

Usamos estas expresiones a diario y casi nunca pensamos de dónde salen. En este post voy a explicarte el origen de cinco famosas frases relacionadas con la muerte.

Salir con los pies por delante

Decimos que alguien «sale con los pies por delante» se usa para decir que alguien ha muerto o que solo abandonará un lugar ya fallecido. Su origen está en una antigua costumbre funeraria: durante el velatorio, el difunto se colocaba con los pies mirando hacia la puerta, y así salía el féretro hacia el entierro o la incineración. Según la superstición, si salía con la cabeza por delante, el alma podía ver el camino de regreso y llevarse a otro familiar.

Estar criando malvas

«Estar criando malvas» es una forma coloquial de decir que alguien ha muerto y está enterrado. La expresión se relaciona con la malva, una planta muy resistente que crece espontáneamente en terrenos abandonados, caminos, solares y también cementerios. Esa facilidad para aparecer sobre terrenos poco cuidados favoreció su asociación con las tumbas y los difuntos. No hace falta, por tanto, imaginar que el cadáver actúa necesariamente como abono para que las malvas crezcan sobre él.

Tener vela en un entierro

La expresión suele aparecer en preguntas como «¿Quién te ha dado vela en este entierro?» y sirve para reprochar a alguien que se meta en un asunto que no le corresponde. Procede de la antigua costumbre de entregar cirios a familiares y personas cercanas al fallecido para acompañar el cortejo fúnebre. Llevar una vela indicaba que se formaba parte de aquel grupo, por lo que quien aparecía sin haber sido invitado podía despertar inmediatamente la pregunta sobre quién le había dado permiso.

Morder el polvo

«Morder el polvo» significa ser derrotado, caer vencido y, a menudo, hacerlo con cierta humillación. La expresión procede de una antigua costumbre medieval: cuando un caballero era abatido en combate y se sabía herido de muerte, tomaba un puñado de tierra y lo besaba o mordía como despedida. Era una forma simbólica de agradecer a la Madre Tierra que lo había visto nacer, vivir y que, finalmente, acogería sus restos tras fallecer.

Palmarla

«Palmarla» significa morirse, normalmente dicho de forma coloquial, directa y con un punto de humor negro. Su origen se relaciona con los antiguos enterradores o carpinteros funerarios. Cuando alguien fallecía, había que fabricar el ataúd a medida, y para hacerlo se medía el cuerpo palmo a palmo, usando las manos como referencia. Así, «palmar» sería, literalmente, quedar listo para que te tomaran las medidas. Vamos, que si te palmaban, mala señal.

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