El régimen iraní se prepara para la confrontación con EEUU tras el naufragio de las negociaciones

El Líder Supremo, Mojtaba Jamenei, habría ordenado a la Guardia Revolucionaria expandir las operaciones de contrainteligencia interna y aumentar la producción de misiles y drones Leer El Líder Supremo, Mojtaba Jamenei, habría ordenado a la Guardia Revolucionaria expandir las operaciones de contrainteligencia interna y aumentar la producción de misiles y drones Leer  

Ante el naufragio de las negociaciones entre Irán y Estados Unidos, ambos países siguen escalando la retórica bélica, con el presidente estadounidense amenazando con tomar el Estrecho de Ormuz; mientras altos cargos iraníes reivindican un cambio de rumbo hacia una posición más ofensiva. El presidente del parlamento iraní y principal negociador, Mohammed Bagher Qalibaf, declaró este martes que «ha llegado el momento» de reanudar las operaciones militares contra Estados Unidos, en un discurso que refleja un creciente consenso dentro del régimen sobre el fracaso del Memorando de Entendimiento con Washington. «Demostraremos a nuestros enemigos que la nación iraní, con su unidad, valentía y espíritu, no dudará ni un instante en exigir sus derechos», señaló en una declaración televisada.

La declaración de Qalibaf se produce en un momento crítico, después de que se agotara el plazo de 60 días de negociaciones para cerrar los principales escollos de la guerra en un acuerdo que ha sido catalogado por los analistas como «memorando del desentendimiento». Las fricciones entre Washington y Teherán empezaron con la firma del pacto y su interpretación. Ahora el ministerio de Exteriores iraní justifica los choques militares con Washington asegurando que la ventana de 60 días no contemplaba un alto el fuego temporal, al tiempo que sigue exigiendo el fin de la ofensiva israelí en Líbano y Gaza para proceder en las negociaciones. Trump por su parte, exige incluso que Irán «rinda bandera blanca» y ha publicado en sus redes un mapa de Ormuz como «territorio estadounidense». «Sus ilusiones sobre el Estrecho de Ormuz pronto se corregirán, o corregiremos los delirios de este hombre delirante», advirtió el viceministro de Exteriores iraní, Kazem Gharibabadi, en respuesta a la publicación de Trump.

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Rutas Estrecho de Ormuz agosto 2026

Una investigación del Wall Street Journal apunta que durante esta ventana de 60 días Irán se ha rearmado y preparado para una confrontación mayor, al desconfiar de la voluntad de negociación por parte de Estados Unidos e Israel. Según funcionarios iraníes y árabes citados por WSJ, el Líder Supremo, Mojtaba Jamenei, habría ordenado a la Guardia Revolucionaria expandir las operaciones de contrainteligencia interna y aumentar la producción de misiles y drones. Declaraciones recientes de altos cargos de la Guardia Revolucionaria coinciden plenamente con esta estrategia. El portavoz del cuerpo, Hossein Mohebbi, declaró en julio que habían aprovechado «al máximo el período de alto el fuego» para mejorar sus capacidades, acelerar la producción de misiles y aumentar su precisión.

Dentro del aparato militar, figuras clave abogan por pasar a la acción. El general de brigada Ahmad Vahidi, comandante en jefe interino de la Guardia Revolucionaria y fundador de la poderosa Fuerza Quds, ha sido designado -apuntan fuentes cercanas al régimen- para llevar a cabo una operación de «máxima disuasión» y prepararse para «poderosas operaciones ofensivas contra el enemigo». Vahidi ya ha declarado que el liderazgo de Jamenei y las fuerzas armadas iraníes lograron «poner de rodillas al ejército más fuertemente armado de la historia» tras los ataques aéreos de Estados Unidos e Israel del 28 de febrero. El informe de WSJ señala que los planes de escalada iraní también contemplan ataques preventivos, incluido el sabotaje de cables de internet en el Golfo Pérsico, así como intentos de general inestabilidad política en países con comunidades chiíes como Kuwait o Baréin.

Otra señal del giro ofensivo del régimen es el reciente nombramiento del ex comandante de la Guardia Revolucionaria, Mohsen Rezaei, como principal asesor de seguridad nacional. Según el analista especializado en Irán Vali Nasr, de la Universidad de Johns Hopkins, Rezaei tiene «mucha más autoridad e influencia entre los militares» que su predecesor, y su ascenso representa «un mayor control de Mojtaba sobre la Guardia Revolucionaria y la toma de decisiones».

Rezaei, quien dirigió la Guardia durante la guerra con Irak en la década de 1980, tiene ahora una gran influencia en las decisiones del Consejo de Seguridad Nacional para la reapertura del Estrecho de Ormuz. Tras su nombramiento, advirtió que esta vía marítima no regresará a la normalidad hasta que no termine la ofensiva israelí en Líbano y Gaza. El presidente del Parlamento Qalibaf, se sumó a esta retórica, asegurando que Ormuz no se reabrirá hasta que «se levante el bloqueo estadounidense, se liberen activos congelados y se eliminen las sanciones petroleras», enumerando los puntos del Memorando de Entendimiento a los que se comprometió Washington.

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