Jennifer Garner (Texas, 54 años) ya era una actriz consolidada en Hollywood antes de casarse con Ben Affleck en 2005. Aun así, la intérprete tuvo miedo de que la dejaran de contratar cuando se divorció del actor en 2018, un momento en el que llevaba un tiempo apartada de la industria y dedicada al cuidado de sus tres hijos: “Entré en pánico cuando me separé y me di cuenta de que había retrocedido mucho en mi trabajo”, se ha sincerado este martes durante su aparición en el podcast Aspire. “De repente, me di cuenta de que no sabía cuánto tiempo más podría trabajar. No es una carrera en la que te digan: ‘Oye, tienes 60 años. Tienes 55. Tienes 43, ¡vamos a pagarte más de lo que has ganado nunca!’. Así no es como ha funcionado tradicionalmente la industria”, relata la también empresaria, dueña de Once Upon a Farm.
La actriz, quien se separó del intérprete en 2018, tuvo miedo de no ser contratada y de no poder compaginar su carrera con la maternidad. Hoy ha expandido sus negocios con la empresa Once Upon a Farm, valorada en 724 millones de dólares y que debutó en Wall Street este año
Jennifer Garner (Texas, 54 años) ya era una actriz consolidada en Hollywood antes de casarse con Ben Affleck en 2005. Aun así, la intérprete tuvo miedo de que la dejaran de contratar cuando se divorció del actor en 2018, un momento en el que llevaba un tiempo apartada de la industria y dedicada al cuidado de sus tres hijos: “Entré en pánico cuando me separé y me di cuenta de que había retrocedido mucho en mi trabajo”, se ha sincerado este martes durante su aparición en el podcast Aspire. “De repente, me di cuenta de que no sabía cuánto tiempo más podría trabajar. No es una carrera en la que te digan: ‘Oye, tienes 60 años. Tienes 55. Tienes 43, ¡vamos a pagarte más de lo que has ganado nunca!’. Así no es como ha funcionado tradicionalmente la industria”, relata la también empresaria, dueña de Once Upon a Farm.
Gente en EL PAÍS
