La energía renovable, una palanca de competitividad para Europa

La inversión verde sigue siendo vista como el camino a seguir para hacer crecer Europa Leer La inversión verde sigue siendo vista como el camino a seguir para hacer crecer Europa Leer  

La transición hacia las energías limpias está sometida a sacudidas geopolíticas cuyos efectos negativos afectan al ámbito económico, social y medioambiental. Seguir avanzando hacia estas soluciones energéticas se ha revelado como una ventaja competitiva, pero, ¿cómo proteger a la industria ante las perturbaciones geopolíticas y su impacto en el suministro y los precios? En el ForoGeopolítica y Descarbonización, celebrado en Madrid el 23 de octubre por EL MUNDO, con la colaboración de Acciona, se dieron algunas claves para conjugar ambas políticas.

En la mesa redonda moderada por Paula María Álvarez, redactora de Energía y Empresas de EL MUNDO, el director de la Representación de la Comisión Europea en España, Daniel Calleja, señaló que «la energía se basa en tres cosas: seguridad de suministro, competitividad y sostenibilidad, y las tres son igualmente importantes». «Es posible descarbonizar y competir, asegurando además nuestro suministro, y Europa lo está haciendo», aseguró, recordando que la Unión Europea ha reducido las emisiones un 37% y ha crecido un 71%.

Javier Montes, director comercial de Acciona Energía, añadió que «la sustitución de los combustibles fósiles por la energía renovable es una palanca de competitividad», puesto que la energía eólica y la solar tienen un coste de generación más bajo que los combustibles fósiles. Kirsten Scholl, directora de EU Affairs en EPICO, manifestó que «las renovables son el camino a seguir». Como prueba, mencionó que de los 2,2 billones de euros invertidos en transición energética en 2025, un billón corresponde ya a energías limpias. Aunque advirtió de que las redes y la infraestructura son necesarias para aterrizar estas energías.

Según Pedro Fresco, director de Avaesen y autor de El nuevo orden verde y El arte de impulsar el cambio, las Administraciones Públicas pueden jugar un papel a la hora de dar certeza y seguridad y llenar los huecos en proyectos donde hay más volatilidad de precios y es más difícil lograr financiación. También pidió a Europa que fije el horizonte de la descarbonización como «algo inevitable» y cerrar el gap entre el KWh de combustión y el KWh eléctrico. «Si todo esto se alinease, la transición energética podría llegar mucho antes de lo pensado», afirmó.

Sobre las dependencias energéticas del exterior, el punto de vista de Calleja es que si dependemos de la geopolítica y de proveedores exteriores, tenemos que ser más eficientes en nuestro uso de la energía, descarbonizar y eliminar la dependencia de proveedores de otras materias primas que también son importantes. Fresco puntualizó que «no hay que confundir la dependencia energética con la dependencia tecnológica». Esta última es más fácil de resolver porque podemos fabricar en Europa. Para el director de Avaesen, «tenemos que independizarnos de los fósiles al tiempo que fabricamos aquí los elementos de mayor valor añadido necesarios para las renovables».

Por su parte, Montes alertó de que cuando se pierde mucho el paso en estas tecnologías, resulta muy difícil reengancharse al tren de la industrialización. Por eso es importante tener en cuenta que hay tecnologías como la eólica que «tenemos que empezar a proteger desde ya»». Y apuntó que debemos pensar en cómo gestionamos la regulación y la burocracia para acelerar la ejecución de esos proyectos estratégicos.

Otro factor que inhibe la inversión en renovables y su desarrollo son, según el director comercial de Acciona Energía, los precios negativos en el mercado eléctrico, derivados de la mayor penetración de estas energías.

Montes lamentó que la penetración de la fotovoltaica no ha venido acompañada de un fortalecimiento de las redes, que permitiría equilibrar la oferta y la demanda y atender la nueva demanda derivada de los centros de datos. Y es ante esta situación cuando surgen nuevas capas como PPAs, autoconsumo o gestión energética.

La directora de EU Affairs en EPICO recordó la importancia de la predictibilidad de los precios para acelerar la velocidad de la transición energética. Así, en Alemania están abordando la predictibilidad de los precios del CO2 firmando acuerdos para utilizar hidrógeno verde.

Asimismo, Scholl sostuvo que «el mix energético es fundamental para todos los Estados miembros». Sobre este aspecto, Calleja incidió en que «no todos los países de la UE tienen el mismo mix energético». En el caso de la electricidad, los precios más bajos -hasta tres veces menos- se dan en aquellos países -como los escandinavos y los ibéricos- donde hay más penetración de las renovables.

Este es, para el representante europeo, otro argumento más en favor de la descarbonización y la apuesta por las energías autóctonas. Kirsten Scholl se mostró de acuerdo, afirmando incluso que «no se puede no invertir en electrificación». Pero para potenciarla, hay que invertir en infraestructuras y para eso se necesitan unos precios de la energía razonables. Y algo más: «No podemos seguir permitiendo que se alarguen los procesos burocráticos».

Para conseguir el objetivo que se ha marcado la UE de multiplicar por dos el peso actual del 23% de la electricidad en el mix energético, Calleja recomendó rebajar la fiscalidad de la electricidad, apoyar a la industria y reforzar, renovar y modernizar las infraestructuras, digitalizándolas para que sean más eficientes.

Como argumento en favor de la electrificación, Fresco advirtió de que la industria europea no podría soportar mucho tiempo el precio actual de 93 €/MWh del gas o un alza sostenida del barril de petróleo a 200 dólares. «Hay un factor riesgo de depender de combustibles fósiles que nunca hemos valorado adecuadamente». El autor de El nuevo orden verde sostuvo que hasta dos tercios de la energía se pueden electrificar. Por su parte, Montes puso el foco no tanto en cuánto nos va a costar esta descarbonización, sino en «cuánto nos va a costar no hacerla», ya que la incertidumbre geopolítica se traduce en vulnerabilidad y coste.

 Actualidad Económica // elmundo

Te Puede Interesar