Los vecinos de un pueblo se unen contra una familia de okupas y los expulsan de la casa de una vecina: «Hay mucha suciedad»

El intento de un grupo de okupas de hacerse con una de las viviendas de Garcihernández, en Salamanca, llegó a oídos de los vecinos que decidieron levantarse contra los mismos para evitar que se quedaran en la casa de una vecina, Marga.

Tal fue el revuelo, que todo el pueblo salió a la calle donde, con ayuda de la Guardia Civil, lograron desalojar a los okupas, que habían accedido por una de las puertas ubicada en el lateral de la vivienda. El primero en entrar en la casa de Marga fue un hombre acompañado de un niño, aprovechando que la vivienda llevaba cerrada desde el mes de diciembre.

En menos de 24 horas, las autoridades y los vecinos de Garcihernández consiguieron sacar de la vivienda a la pareja y a los tres menores que los acompañaban. Vamos a ver se ha desplazado hasta la localidad salmantina para conocer cómo se encuentra Marga y en qué estado ha encontrado su casa.

«Estoy aliviada y agradecida. No voy a tener palabras de agradecimiento a este pueblo en mi vida. Todavía estoy un poco acelerada, no estoy en mi vida normal», ha señalado que, además, ha apuntado que ha pasado una noche intranquila.

Tal como ha explicado la reportera, fue un problema con la custodia de los menores lo que agilizó el desalojo de los okupas que, ahora, han sido trasladados a Zamora, donde los adultos disponen de una vivienda social y los niños han quedado en manos de las autoridades competentes.

En cuanto al estado de la vivienda, Marga ha explicado que los okupas se han llevado varios televisores, dispuestos en diferentes habitaciones: «Se han llevado lo que han querido, hay mucha suciedad, está todo descolocado… Tenía una mesa y una bombona de gas tapiando la puerta de entrada, pero nada más. Las televisiones de la casa han desaparecido. Comprobando los vídeos de cuando se fueron, hay bultos que parecen televisores, estaban tapados por una sábana«.

 El desalojo de los ‘inquilinos’ se produjo en menos de 24 horas debido a un problema con la custodia de los menores que les acompañaban.  

El intento de un grupo de okupas de hacerse con una de las viviendas de Garcihernández, en Salamanca, llegó a oídos de los vecinos que decidieron levantarse contra los mismos para evitar que se quedaran en la casa de una vecina, Marga.

Tal fue el revuelo, que todo el pueblo salió a la calle donde, con ayuda de la Guardia Civil, lograron desalojar a los okupas, que habían accedido por una de las puertas ubicada en el lateral de la vivienda. El primero en entrar en la casa de Marga fue un hombre acompañado de un niño, aprovechando que la vivienda llevaba cerrada desde el mes de diciembre.

En menos de 24 horas, las autoridades y los vecinos de Garcihernández consiguieron sacar de la vivienda a la pareja y a los tres menores que los acompañaban. Vamos a ver se ha desplazado hasta la localidad salmantina para conocer cómo se encuentra Marga y en qué estado ha encontrado su casa.

«Estoy aliviada y agradecida. No voy a tener palabras de agradecimiento a este pueblo en mi vida. Todavía estoy un poco acelerada, no estoy en mi vida normal», ha señalado que, además, ha apuntado que ha pasado una noche intranquila.

Tal como ha explicado la reportera, fue un problema con la custodia de los menores lo que agilizó el desalojo de los okupas que, ahora, han sido trasladados a Zamora, donde los adultos disponen de una vivienda social y los niños han quedado en manos de las autoridades competentes.

En cuanto al estado de la vivienda, Marga ha explicado que los okupas se han llevado varios televisores, dispuestos en diferentes habitaciones: «Se han llevado lo que han querido, hay mucha suciedad, está todo descolocado… Tenía una mesa y una bombona de gas tapiando la puerta de entrada, pero nada más. Las televisiones de la casa han desaparecido. Comprobando los vídeos de cuando se fueron, hay bultos que parecen televisores, estaban tapados por una sábana«.

 20MINUTOS.ES – Televisión

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