Mai, una mujer invidente, perdió a su perro guía y ahora busca sus nuevos ojos en ‘Dog House’: «Tuve que volver al bastón»

Dog House cerró su temporada con una visita a las instalaciones de la Fundación ONCE del Perro Guía. Allí, el programa mostró algo nunca antes emitido en televisión: el primer encuentro entre una persona invidente y el animal que se convertirá en su compañero de vida. La protagonista de esta historia fue Mai.

Antes de ese momento, Mai recordó cómo vivió el tiempo sin un perro guía a su lado. «El problema es el vacío que queda, porque no está. Es que has perdido otra parte de ti, otra vez», explicó. Sobre la vuelta a la vida sin él, fue clara: «Tienes que volver a un bastón, tienes que volver a orientarte por ti mismo».

La adiestradora del centro remarcó el valor de estos animales en la vida de personas como Mai. «El trabajo que hace un perro guía es inestimable. Cuando una persona pierde la visión o nace sin visión, se le corta el contacto con el mundo», señaló. Añadió que estos perros «son como un miembro más de su cuerpo».

Nuria, la adiestradora, presentó entonces a Mai su nuevo perro. «¡Ay, por Dios, qué perro más chulo me ha tocado!«, reaccionó Mai nada más tocarlo. Entre caricias y nervios, no dejó de repetir lo mismo: «Es precioso, es muy guapo».

Con el perro ya junto a ella, Nuria empezó a guiar los primeros pasos de ambos. «Acuérdate de colocar el perro en el lado izquierdo«, indicó antes de salir juntos hacia la puerta. El cierre del reportaje dejó una reflexión sobre ese vínculo: «Hay lados que van más allá de lo que vemos con la vista, los que se construyen con confianza, amor y una lealtad sin límites».

 El programa de RTVE viajó hasta una sede de la ONCE para mostrar, por primera vez en televisión, el encuentro entre una persona invidente y su futuro perro guía.  

Dog House cerró su temporada con una visita a las instalaciones de la Fundación ONCE del Perro Guía. Allí, el programa mostró algo nunca antes emitido en televisión: el primer encuentro entre una persona invidente y el animal que se convertirá en su compañero de vida. La protagonista de esta historia fue Mai.

Antes de ese momento, Mai recordó cómo vivió el tiempo sin un perro guía a su lado. «El problema es el vacío que queda, porque no está. Es que has perdido otra parte de ti, otra vez», explicó. Sobre la vuelta a la vida sin él, fue clara: «Tienes que volver a un bastón, tienes que volver a orientarte por ti mismo».

La adiestradora del centro remarcó el valor de estos animales en la vida de personas como Mai. «El trabajo que hace un perro guía es inestimable. Cuando una persona pierde la visión o nace sin visión, se le corta el contacto con el mundo», señaló. Añadió que estos perros «son como un miembro más de su cuerpo».

Nuria, la adiestradora, presentó entonces a Mai su nuevo perro. «¡Ay, por Dios, qué perro más chulo me ha tocado!«, reaccionó Mai nada más tocarlo. Entre caricias y nervios, no dejó de repetir lo mismo: «Es precioso, es muy guapo».

Con el perro ya junto a ella, Nuria empezó a guiar los primeros pasos de ambos. «Acuérdate de colocar el perro en el lado izquierdo«, indicó antes de salir juntos hacia la puerta. El cierre del reportaje dejó una reflexión sobre ese vínculo: «Hay lados que van más allá de lo que vemos con la vista, los que se construyen con confianza, amor y una lealtad sin límites».

 20MINUTOS.ES – Televisión

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