Un grupo de perros llegó hasta el campo de entrenamiento de la Selección Española femenina de fútbol para compartir jornada con las jugadoras en Dog House. El encuentro reunió a varias de las deportistas con animales procedentes de la protectora.
Los responsables de la perrera explicaron que el refugio acoge a más de 200 animales, cada uno con una historia distinta detrás de su llegada. Irene Paredes, capitana del equipo, escuchó esos relatos de abandono y no ocultó su malestar ante lo que suponen para los propios animales.
«No puedo entender que puedas abandonar a un perro, me parece algo durísimo, al final tienen también sus sentimientos y forman parte de un hogar», dijo Paredes, que además quiso reconocer el trabajo de quienes se dedican a rescatarlos.
Ya sobre el césped, las jugadoras jugaron con los perros lanzándoles el balón y dejando que corrieran junto a ellas durante buena parte de la sesión. Uno de los animales destacó especialmente por su forma de participar, golpeando el balón con el hocico y con la cabeza, lo que le valió el apodo de «superestrella» entre el equipo.
Al terminar el encuentro, las futbolistas decidieron regalarle a ese perro la camiseta oficial de la selección con el nombre de Dog House estampado, como cierre a una jornada compartida entre el fútbol y los animales de la protectora.
Una de las protagonistas caninas del programa, bautizada como «superestrella» tras jugar con el balón, se llevó a casa la camiseta del combinado nacional.
Un grupo de perros llegó hasta el campo de entrenamiento de la Selección Española femenina de fútbol para compartir jornada con las jugadoras en Dog House. El encuentro reunió a varias de las deportistas con animales procedentes de la protectora.
Los responsables de la perrera explicaron que el refugio acoge a más de 200 animales, cada uno con una historia distinta detrás de su llegada. Irene Paredes, capitana del equipo, escuchó esos relatos de abandono y no ocultó su malestar ante lo que suponen para los propios animales.
«No puedo entender que puedas abandonar a un perro, me parece algo durísimo, al final tienen también sus sentimientos y forman parte de un hogar», dijo Paredes, que además quiso reconocer el trabajo de quienes se dedican a rescatarlos.
Ya sobre el césped, las jugadoras jugaron con los perros lanzándoles el balón y dejando que corrieran junto a ellas durante buena parte de la sesión. Uno de los animales destacó especialmente por su forma de participar, golpeando el balón con el hocico y con la cabeza, lo que le valió el apodo de «superestrella» entre el equipo.
Al terminar el encuentro, las futbolistas decidieron regalarle a ese perro la camiseta oficial de la selección con el nombre de Dog House estampado, como cierre a una jornada compartida entre el fútbol y los animales de la protectora.
20MINUTOS.ES – Televisión
