El PP inflige una «derrota sin precedentes» a Sánchez, al que ve ya «sin oxígeno»: «Cinco grupos le hemos dicho vete ya»

La situación actual del Gobierno dista mucho de la que existía en noviembre de 2023, cuando arrancó la tercera legislatura de Pedro Sánchez, según se demostró este jueves en el Congreso de los Diputados. Entonces consiguió el apoyo externo de seis formaciones políticas autonómicas para lograr su investidura, pero en la votación de ayer en el hemiciclo dos de ellas votaron a favor de la moción del Partido Popular que pedía la dimisión del presidente o que se someta a una cuestión de confianza. «Le han abandonado dos grupos que le votaron en la investidura», con lo que «cinco grupos le hemos dicho ‘vete ya'», valoran en Génova. Se trata de Junts y Coalición Canaria, que unieron sus votos a PP, Vox y UPN para trasladar que la legislatura no da más de sí.

Era lo que buscaban desde el Partido Popular: que quienes auparon a Sánchez a la Moncloa pero llevan semanas cargando contra los casos de corrupción que le rodean y dando la legislatura por acabada diesen un paso adelante. Y lo han conseguido con lo que consideran una «derrota sin precedentes» de un Gobierno «que cada día que pasa lo tiene más complicado», celebran en la dirección del partido. Para los populares, lo ocurrido este jueves en el Congreso tiene mucha importancia porque nunca en la democracia española la Cámara Baja ha dicho a un presidente «hasta aquí hemos llegado». Así que están más que satisfechos por haber logrado dejar a Sánchez «sin oxígeno».

El momento en el que el PP ha sacado adelante su texto también es importante para ellos porque se ha producido justo un día después de que «quedase claro que es el Gobierno más corrupto de la democracia», dijo Feijóo, en relación a la comparecencia del miércoles de Sánchez para hablar sobre los casos de corrupción que involucran a su entorno político y personal. «24 horas después hemos dejado claro que el Gobierno tiene que dimitir, empezando por su presidente», insistió el presidente popular al finalizar la votación. En dicho pleno, los socios elevaron el tono contra el presidente pero sin dejarle caer aún, por lo que varias voces populares presionaron al pedir «coherencia» a las formaciones políticas más críticas con el Ejecutivo, esto es, a Junts fundamentalmente.

La iniciativa no es vinculante ni tiene efectos jurídicos, pues al tratarse de una moción, el jefe del Ejecutivo no está obligado a cumplirla. Sin embargo, sí que es significativa en términos políticos porque ha servido para evidenciar en la Cámara Baja que Sánchez gobierna en minoría, con una pérdida paulatina de los apoyos. «Está cada vez más debilitado: el miércoles tenía cara de culpable y el jueves cara de derrotado«, valoran fuentes populares.

La de este jueves no fue la primera votación de la semana en que se evidenció la debilidad del Ejecutivo. Mientras Sánchez daba explicaciones sobre los casos de corrupción, el Senado debatía y votaba posteriormente una moción del PP que, además de rechazar la debilidad del Ejecutivo, instaba al presidente a disolver las Cortes y convocar elecciones. La mayoría absoluta del PP en esta cámara permitió que el texto saliera adelante, junto con los apoyos de Vox y UPN. El propio Feijóo dio importancia a ambas votaciones a principios de semana, pues supondrían un varapalo para Sánchez de quienes le alzaron a la Presidencia. Y ahora en Génova recogen la conclusión por la que le dieron tal trascendencia: «Demuestra que nosotros no estamos solos mientras que al calvario judicial del Gobierno se suma una debacle parlamentaria sin precedentes». El mandato de ambas Cámaras es claro.

Eso sí, conseguido el movimiento político, los populares son conscientes de que Pedro Sánchez ni dimitirá ni se someterá a una cuestión de confianza. Pero aprovecharán esta «insumisión» para seguir cargando contra el presidente del Gobierno y resaltar que las dos Cámaras le han dicho que «hasta aquí ha llegado la escapada». Así que las próximas semanas los populares utilizarán el balón de oxígeno que consideran le han arrebatado a Sánchez para que «asuma que esto implica decisiones» y destacar la debilidad del Ejecutivo.

 Los populares buscaban testar la posición de los socios con el Ejecutivo a través de la moción que pedía la dimisión del presidente o una cuestión de confianza. El texto salió con mayoría absoluta porque «le han abandonado dos grupos que le votaron en la investidura», valoran en Génova.  

La situación actual del Gobierno dista mucho de la que existía en noviembre de 2023, cuando arrancó la tercera legislatura de Pedro Sánchez, según se demostró este jueves en el Congreso de los Diputados. Entonces consiguió el apoyo externo de seis formaciones políticas autonómicas para lograr su investidura, pero en la votación de ayer en el hemiciclo dos de ellas votaron a favor de la moción del Partido Popular que pedía la dimisión del presidente o que se someta a una cuestión de confianza. «Le han abandonado dos grupos que le votaron en la investidura», con lo que «cinco grupos le hemos dicho ‘vete ya'», valoran en Génova. Se trata de Junts y Coalición Canaria, que unieron sus votos a PP, Vox y UPN para trasladar que la legislatura no da más de sí. 

Era lo que buscaban desde el Partido Popular: que quienes auparon a Sánchez a la Moncloa pero llevan semanas cargando contra los casos de corrupción que le rodean y dando la legislatura por acabada diesen un paso adelante. Y lo han conseguido con lo que consideran una «derrota sin precedentes» de un Gobierno «que cada día que pasa lo tiene más complicado», celebran en la dirección del partido. Para los populares, lo ocurrido este jueves en el Congreso tiene mucha importancia porque nunca en la democracia española la Cámara Baja ha dicho a un presidente «hasta aquí hemos llegado». Así que están más que satisfechos por haber logrado dejar a Sánchez «sin oxígeno». 

El momento en el que el PP ha sacado adelante su texto también es importante para ellos porque se ha producido justo un día después de que «quedase claro que es el Gobierno más corrupto de la democracia», dijo Feijóo, en relación a la comparecencia del miércoles de Sánchez para hablar sobre los casos de corrupción que involucran a su entorno político y personal. «24 horas después hemos dejado claro que el Gobierno tiene que dimitir, empezando por su presidente», insistió el presidente popular al finalizar la votación. En dicho pleno, los socios elevaron el tono contra el presidente pero sin dejarle caer aún, por lo que varias voces populares presionaron al pedir «coherencia» a las formaciones políticas más críticas con el Ejecutivo, esto es, a Junts fundamentalmente. 

La iniciativa no es vinculante ni tiene efectos jurídicos, pues al tratarse de una moción, el jefe del Ejecutivo no está obligado a cumplirla. Sin embargo, sí que es significativa en términos políticos porque ha servido para evidenciar en la Cámara Baja que Sánchez gobierna en minoría, con una pérdida paulatina de los apoyos. «Está cada vez más debilitado: el miércoles tenía cara de culpable y el jueves cara de derrotado«, valoran fuentes populares. 

La de este jueves no fue la primera votación de la semana en que se evidenció la debilidad del Ejecutivo. Mientras Sánchez daba explicaciones sobre los casos de corrupción, el Senado debatía y votaba posteriormente una moción del PP que, además de rechazar la debilidad del Ejecutivo, instaba al presidente a disolver las Cortes y convocar elecciones. La mayoría absoluta del PP en esta cámara permitió que el texto saliera adelante, junto con los apoyos de Vox y UPN. El propio Feijóo dio importancia a ambas votaciones a principios de semana, pues supondrían un varapalo para Sánchez de quienes le alzaron a la Presidencia. Y ahora en Génova recogen la conclusión por la que le dieron tal trascendencia: «Demuestra que nosotros no estamos solos mientras que al calvario judicial del Gobierno se suma una debacle parlamentaria sin precedentes». El mandato de ambas Cámaras es claro. 

Eso sí, conseguido el movimiento político, los populares son conscientes de que Pedro Sánchez ni dimitirá ni se someterá a una cuestión de confianza. Pero aprovecharán esta «insumisión» para seguir cargando contra el presidente del Gobierno y resaltar que las dos Cámaras le han dicho que «hasta aquí ha llegado la escapada». Así que las próximas semanas los populares utilizarán el balón de oxígeno que consideran le han arrebatado a Sánchez para que «asuma que esto implica decisiones» y destacar la debilidad del Ejecutivo. 

 20MINUTOS.ES – Nacional

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